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Los tres Reinos de la Naturaleza. Zoología o Reino Animal. Antropología. Descripción del hombre. 35

cómodo las cosas que tienen por mas preciosas, colgándolas de aquellas partes.
En nada se conoce tanto la estravagancia y variedad de las modas como en la diversidad con que los hombres han dispuesto el cabello y la barba. Los unos, como los turcos, se cortan el cabello y dejan crecer la barba; los otros, como sucede en la mayor parte de Europa, dejan crecer el cabello, ó le usan postizo y se quitan la barba; los salvajes se la arrancan, y conservan cuidadosamente el cabello: los negros se rapan la cabeza, dejando en ella varias figuras, unas veces de estrellas, otras de cerquillos, y por lo común en fajas alternativas, de pelo y sin él, de igual anchura, lo cual practican igualmente con sus hijos; los talapones de Sjan hacen rapar la cabeza y cejas á los niños , cuya educación se les confia; y en fin , cada pueblo tiene en este particular diferentes usos : unos estiman mas la barba del bigote que la de la barbilla; otros prefieren la de las mejillas y de la parte inferior del rostro; unos la rizan, y otros la dejan como crece naturalmente. Nuestros vestidos son diferentes de los que usaron nuestros ascendientes, y la variedad en el modo de vestir es tan grande como la diversidad de las naciones; siendo lo mas singular que entre todas las especies de vestidos hemos escogido una de las mas incómodas, y que nuestra moda, sin embargo de imitarla generalmente todos los pueblos de Europa, no solo es la que exige mas tiempo, sino también la que menos se adapta á la naturaleza.
No parece debe buscarse mas origen en las modas que el capricho y el antojo; pero con todo, los antojos y caprichos que se hallan adoptados generalmente, merecen ser examinados. Los hombres han apreciado y apreciarán siempre cuanto pueda fijarla atención de los demás hombres, y darles al mismo tiempo ideas ventajosas de riqueza', poder, grandeza, etc. El valor de las piedras brillantes, que en todas las edades se han considerado como adornos preciosos, no tienen mas fundamento que su rareza y el resplandor con que deslumhran; y lo mismo sucede con los metales brillantes, cuyo peso nos parece tan ligero cuando se emplean en nuestros vestidos para adornarlos y enriquecerlos, pues asi las piedras como los metales, no tanto son adornos para nosotros mismos, como signos por los cuales reparen en nosotros los demás hombres y conozcan nuestras riquezas; á cuyo fin, y para darles mayor idea, procuramos ensanchar La superficie de los mismos metales, para fijar, ó por mejor decir deslumbrar sus ojos. En efecto, son pocos los hombres capaces de separar del vestido la persona, y de juzgar sin mezclarlos al hombre y al metal.
De lo dicho se infiere que todo lo raro y brillante será siempre de moda, mientras se estime mas á los hombres por la opulencia que por la virtud, y mientras los medios de parecer un hombre estimable disten tan lo de lo que solo merece ser estimado. El lustre exterior depende mucho del modo de vestirse, y este toma diferentes formas, según los varios aspectos, bajo los cuales queremos ser mirados. El hombre modesto, ó que afecta serlo, quiere al mismo tiempo manifestar esta virtud en la sencillez de su traje; y por el contrario, el presuntuoso no omite nada de cuanto puede servir de cimiento á su orgullo ó linsonjear su vanidad dándose á conocer en lo rico ó esquisito de sus vestidos.
Otra ambición suelen tener comunmente los hombres , y es la de hacer su cuerpo mayor y mas ancho lo cual se infiere de ver que, no contentos con el corto espacio á que está ceñido nuestro ser, queremos ocupar en este mundo mas lugar que el que pueda darnos en él la naturaleza, procurando alargar y ensanchar nuestra figura con calzados altos y vestidos huecos, los cuales, por anchos que sean, cubren una vanidad todavía de mayor estension. ¿En qué consiste que en algunas naciones la cabeza de un doctor vaya rodeada de una cantidad inmensa de cabellos postizos, ó mejor dicho, de un enorme pelucon, y la de un petimetre guarnecida tan ligeramente?¿En qué ha de consistir sino en querer el primero que se forme juicio de la estension de su sabiduría por la capacidad física de su cabeza, cuyo volumen aparente aumenta, y en que el otro estudia el modo de disimularle para dar á entender su poco seso?
Modas hay, cuyo origen es mas puesto en razón, y son aquellas que tienen por objeto ocultar defectos, y hacer menos desagradable la naturaleza. Considerando á los hombres en general, se hallan entre ellos mas figuras defectuosas y rostros mas feos que personas bien formadas y fisonomías agradables; y por consiguiente, las modas (por cuya voz entendemos el uso adoptado por el mayor número, al cual los demás se sujetan) han sido inventadas y establecidas por este mayor número de personas interesadas en hacer mas tolerables, ó menos chocantes sus defectos. Observaron las mujeres que las rosas de sus mejillas se iban ajando con la edad, y que la palidez natural las robaba parte de su hermosura, y acudieron á reparar esta pérdida valiéndose del arrebol, cuyo uso está casi universalmente introducido en todos los pueblos de la tierra. El de blanquear el pelo con polvos y hacerle mas pomposo con los rizos parece haber sido inventado para hacer resaltar ciertos rostros y darles gallardia (1).
Pero dejemos las cosas accesorias y exteriores, y sin deternernos mas en los adornos y paños del cuadro vengamos á la figura. La cabeza del Hombre, en lo interior y exterior, es de diferente forma que la de todos los demás animales. El cuerpo de casi todos los cuadrúpedos vivíparos está enteramente cubierto de pelo; al contrario de lo que sucede en el Hombre, en el cual, hasta la edad de la pubertad, solo se encuentra pelo en la parte posterior de la cabeza, que está mas poblada que la de ningún animal.
En casi todos los seres de la escala zoológica la parte con que toman el alimento es ordinariamente. sólida ó está guarnecida de cuerpos duros. Los dientes, en el Hombre, en los cuadrúpedos y los peces; el pico en los pájaros, y las tenazas, sierras, etc. en los insectos, son instrumentos de materia dura y sólida, con los cuales todos estos animales cogen y mastican sus alimentos, trayendo estas partes, en concepto de algunos, su origen de los nervios, igualmente que las uñas, los cuernos, etc. Porque, según los mismos, la substancia nerviosa adquiere nueva solidez y dureza luego que se halla espuesta al aire; y siendo la boca una parte dividida, y una abertura en el cuerpo de animal, es natural imaginar que los nervios que vienen á parar á ella, deben adquirir dureza y solidez en sus estremidades, y producir por consiguiente los dientes, los paladares huesosos, los picos tenazas y demás partes duras que vemos en todos los animales, así como producen en las demás estremidades del cuerpo , en las cuales terminan las uñas, los cuernos , espolones, y también en la superficie los pelos, plumas, conchas, escamas, etc.
El cuello sostiene á la cabeza y la une con el cuerpo, siendo esta parte mucho mas notable en el mayor número de los animales cuadrúpedos que en el Hombre. Los pescados y otros animales, que carecen de pulmones semejantes á los nuestros, no tienen cuello. El de las aves es, por lo general, mas largo que el de los demás animales ; debiendo notarse que las especies de aves cuyas piernas son cortas tienen también bastante corto el cuello; y por el contrario aque-
(1) Los habitantes de la Nueva Guinea empolvan el cabello y la barba con cal: los de la isla de Tanna, en el mar Pacífico, separan el pelo en mechones, y los envuelven en hojas de árbol (Cook): los de la isla Garret-Denis se lo tiñen de rojo, blanco y amarillo, según Dampierre.

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