Pasapues > Buffon > Los tres Reinos de la Naturaleza > Tomo 1

Los tres Reinos de la Naturaleza. Zoología o Reino Animal. Antropología. De la infancia. 48

enfriarse muchas veces con sus escrementos, cuya acrimonia lastima su piel, que es fina y delicada, y por consiguiente muy sensible. En este estado son infructuosos é inútiles los esfuerzos de los niños, los cuales en su debilidad no tienen mas espresion que los gemidos ó el llanto para pedir socorro; y por lo mismo se debe tener el mayor cuidado en socorrerles, ó mas bien en precaver estos inconvenientes, mudando parte de su envoltura, por lo menos dos ó tres veces al dia, y lo mismo en la noche. Este cuidado es tan preciso que hasta los mismos salvajes le tienen, sin embargo de carecer de lienzo, y de no serles tan fácil mudar de pieles como á nosotros de pañales; por lo cual suplen esta falta poniendo en parages convenientes un material muy común, para no verse en la precisión de economizarle. En la parte septentrional de la América se pone en el fondo de las cunas gran porción del polvo que se saca de la madera que ha sido roída de gusanos, llamado comunmente carcoma, y sobre él colocan á la criatura , cubriéndola con pieles. Aseguran que esta especie de cama es tan blanda y suave como la pluma; pero no han introducido este uso por adaptarse á la delicadeza de los niños ni lisonjearla, sino por atender á su aseo; y así se ve que, chupando aquel polvo la humedad, le renuevan de tiempo en tiempo. En Virginia atan los niños desnudos á una tabla guarnecida de algodón, que está agugereada para que salgan los escrementos, no obstante que el frío de aquel país debiera ser poco favorable á esta práctica, que es casi general en el Oriente, y sobre todo en Turquía: por lo demás, esta precaución ahorra toda especie de desvelos, y os siempre el medio mas seguro de precaver la negligencia ordinaria de las amas de cria, siendo solo la ternura maternal capaz de esta continua vigilancia y desvelos tan precisos, que no pueden esperarse de las amas de cria, mercenarias y rústicas.
Nadie ignora cuánto importa para la sanidad de las criaturas escoger buenas amas de leche, las cuales es indispensable sean sanas y robustas, pues tenemos demasiados ejemplos de la comunicación recíproca de ciertas enfermedades del ama á la cria y de esta á aquella.
Algunas de estas abandonan sus crias por muchas horas, sin que su estado les dé la menor inquietud, y otras son tan crueles que no las mueve el llanto de aquellos inocentes; los cuales entonces entran en una especie de desesperación, hacen todos los esfuerzos do que son capaces, y gritan hasta á donde alcanzan sus fuerzas: al fin estos esfuerzos les causan enfermedades, muy particularmente las hernias que suelen durar toda la vida, si no se acude á tiempo con el uso de bragueros. Hay una costumbre, de que las amas dejadas y perezosas abusan con frecuencia , y es que, en vez de valerse de medios eficaces para aliviar á los niños, se contentan con mecer la cuna, cuyo vaivén les causa una especie de distracción que calina su llanto: la continuación de este movimiento los aturde y al fin los adormece; pero este sueño forzado no es mas que un paliativo, que, lejos de destruir la causa del mal presente, puede al contrario causar un mal efectivo á las criaturas, sí se las mece demasiado tiempo, ya sea haciéndolas vomitar, ó ya también porque esta agitación es quizá capaz de turbar la cabeza, y causar en ella algún trastorno.
Antes de mecer á los niños es preciso asegurarse de que nada les falta, y aun con esta precaución nunca se les debe agitar de suerte que se les aturda. Si se conoce que no han dormido bastante, un movimiento igual y lento basta para adomecerlos, y por consiguiente no se les debe mecer sino rara vez; porque si se les acostumbra al movimiento de la cuna, no pueden después dormir de otro modo. Para que las criaturas sé conserven mas sanas, es forzoso que su sueño sea largo y natural; pero con todo , si durmiesen demasiado , podría temerse que se alterase su temperamento, y en este caso conviene sacarlas de la cuna, y despertarlas por medio de algunos movimientos blandos, ó hacer que oigan sonidos agradables y melodiosos, ó presentarlas alguna cosa brillante. En esta edad reciben los sentidos las primeras impresiones, que son mas importantes de lo que se cree para el discurso de la vida.
Los ojos de los niños se dirigen siempre al sitio mas alumbrado de la estancia en que habitan, y si no pueden fijar en él mas que uno de sus ojos no teniendo el otro el mismo ejercicio, no adquirirá igual fuerza. Para precaver semejante inconveniente se debe colocar la cuna de modo que la luz le entre al niño por los pies, ya venga esta de una ventana ó de alguna bujía: en esta situación los dos ojos del niño la pueden recibirá un mismo tiempo y adquirir con el ejercicio igual fuerza; pues de lo contrario, si uno de los ojos adquiere mas que el otro, el niño padecerá un estrabismo (será bisojo), porque se ha probado que la causa de este defecto es la desigualdad de la tuerza en los ojos.
El ama de leche no debe dar al niño por lo menos durante los primeros meses mas alimento que la leche de sus pechos, y aun convendría que no se alimentase de otra cosa en el tercero y cuarto, sobre todo si su temperamento es delicado y débil. Por mas robusta que sea una criatura, puede acarrear grandes inconvenientes el darla otro alimento que la leche del ama hasta pasado el primer mes. En Holanda, Italia, Turquía y generalmente en todo el Levante, las criaturas no se alimentan durante un año entero sino con la leche de los pechos; las salvajes del Canadá las dan de mamar hasta la edad de cuatro ó cinco años, y á veces de seis ó siete. No teniendo la mayor parte de las amas leche suficiente para saciar el apetito de sus crias, procuran economizarla; y á este fin las dan, aun desde los primeros dias de haber nacido, papas; pero téngase entendido que son muy perjudiciales, porque como el estómago y los intestinos de estas criaturas apenas están abiertos, y son todavía muy débiles para digerir este alimento grosero y viscoso, padecen, enferman, y á veces mueren de esta especie de indigestión.
La leche de animales puede suplir por la de las madres ó de las amas de leche; y si estas careciesen de ella en ciertos cosos, ó si hubiese fundados recelos de que la sobreviniese algún daño de parte del niño, podrían darle á mamar la teta de un animal para que así recibiese la leche en un grado de calor conveniente y siempre igual , y sobre todo á fin de que se mezclase su propia saliva con la leche para facilitar la digestión, como sucede por medio de la succión, pues los músculos que están entonces en movimiento hacen correr la saliva comprimiendo las glándulas y demás vasos. Hay algunos aldeanos que no tienen mas amas de leche que una oveja, y sin embargo están tan robustos como los demás de su pueblo.
Pasados dos ó tres meses, cuando ya la criatura ha adquirido fuerzas, se la empieza á dar un alimento algo mas sólido , que se compone de leche cocida con harina, el cual es una especie de pan que poco á poco dispone su estómago para admitir el pan ordinario y los demás alimentos de que debe nutrirse en lo sucesivo.
Para llegar al uso de los alimentos sólidos, se va aumentando lentamente la consistencia de los alimentos líquidos; por lo cual, después de haber nutrido al niño con harina desleída y cocida en leche, se le da pan mojado en un líquido conveniente. En el primer año son incapaces las criaturas de triturar los alimentos por faltarles los dientes, de los que solo tienen la yema ó el germen, y cubierto con unas encías tan blandos, que su débil resistencia no ha

Página siguiente

Antropología. Importancia y sublimidad del Hombre en la creación. Zoología o Reino Animal. Mamíferos. Buffon Historia Natural los Tres Reinos de la Naturaleza

 

Índice de páginas y de contenidos, Índice de ilustraciones.

 

El tiempo todo lo cura, menos vejez y locura.
Un testigo que vió, vale por dos; y si vió y oyó, por ciento dos.
En septiembre cosecha, y no siembres.
La ley no es otra cosa que la conveniencia del mas fuerte. platón.

 

Felix Azara | Francisco Loscos | Ignacio Jordan de Asso | Odón de Buen

Copyright 1996-2017 © All Rights Reserved Javier Mendívil Navarro, Aragón (España)

Para consultar, aclaraciones o corregir errores por favor escríbenos

Aviso Legal. Esta actividad de la Asociación Cultural Aragón Interactivo y Multimedia

Esta web no usa directamente cookis para seguimiento de usuarios, pero productos de terceros como publicidad, mapas o blog si pueden hacerlo.
Si continuas aceptas el uso de cookis en esta web.