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Mamiferos. Carniceros. Tercer Suborden: Carnívoros. Familia Digitígrados. Tribu de Perros. Género Perro. 308


era algo mas pequeña que el macho, y su cuerpo y piernas mas finas.

«A la misma edad de cerca de un año, su largo desde la extremidad de la nariz hasta el ano, medida en línea recta, era de dos pies, ocho pulgadas y nueve líneas, y siguiendo la curvatura del cuerpo, de tres pies, dos pulgadas y cuatro líneas ; de suerte que la diferencia de su longitud, respecto del macho, era de cinco pulgadas y una línea. Esta hembra se diferenciaba también del macho en las formas del cuerpo que eran menos toscas, y participaba mas del Perro su bisabuelo: tenia la cabeza mas prolongada y mas delgada que su hermano, y la cola mucho mas larga, como también las orejas, cuya extremidad estaba doblada, en vez de que su hermano las tenia derechas: los colores de su pelo eran en general mucho mas parecidos á los del Perro que á los de la Loba de quien traia su origen. Los labios, la nariz, y las ventanas de esta eran negros.

«También era mucho mas apacible y tímida que el macho , y sufría con mas paciencia el castigo.

EJEMPLO DE LA PRODUCCIÓN DE UN PERRO CON UNA LOBA.

«El señor Leroi, inspector del parque de Versalles, me ha comunicado, en carta de 13 de junio de 1778, las observaciones hechas sobre el Perro-Lobo que yo le habia remitido. «Debo dar cuento á V, dice, de los Perros-Lobos que me confió. Desde luego criaron, como lo habían hecho en poder de V. Di dos de ellos al príncipe de Conde: Mr. de Amézaga debe haberlos observado, y podrá decir á V. los resultados; yo guardé uno de estos Perros-Lobos, con el fin de ver si podría hacer algún uso de él. En su infancia se le dejó libre en una casa y en un gran cercado: se hizo bastante familiar con las gentes de la casa, y comia de todo; pero parecía que profería la carne cruda á todo lo demás. Su figura era muy semejante á la del Lobo, á escepcion de la cola que la tenia mas corta, aunque caida como la de los Lobos, y en su fisonomía se notaba con especialidad aquel aspecto feroz que pertenece particularmente al Lobo: su modo de correr y de caminar era del todo semejante al de este animal: cuando le llamaba alguno de aquellos con quienes se habia familiarizado mas, nunca se le acercaba, á menos de hallarse exactamente á sotavento del sugeto; en otro caso, iba al principio á tomar el viento, y no se acercaba hasta que el testimonio de su olfato corroboraba el de su vista. No se notaba en él señal alguna de aquella alegría juguetona de nuestros Perros jóvenes, aunque á veces jugaba con ellos, y todos sus movimientos eran pausados, y daban indicios de reflexión y desconfianza. A penas tenia seis meses, cuando fue preciso encadenarle, porque empezaba á hacer mucho estrago en las aves. Se habia procurado corregirle, pero además de que no era fácil ni seguro cogerle; el castigo no producía en él sino hipocresía: cuando no le veian, su inclinación á la rapiña obraba en todo su vigor, y entre las aves prefería sobre todo los Pavos. Cuando se le tuvo atado, no se conoció que su ferocidad se aumentase con la pérdida de su libertad. Tampoco era á propósito para guardar la casa: ladraba rara vez, y sus ladridos eran cortos, y solo denotaban impaciencia: no gruñía sino cuando se le acercaban personas desconocidas; y de noche ahullaba á menudo. Al año de haber nacido le hice llevar á caza, porque pareciéndome atrevido y tenaz, quise probar si acometeria al Jabalí; pero su audacia le fue funesta, habiendo perecido en la primer prueba: echósele con otros Perros á un Jabalí, al cual acometió de frente, y el Jabalí le dejó muerto en el sitio. Hé aquí la historia de este individuo.»

«Junté al padre, que era uno de los Perros-Lobos que V. me envió, con una Loba joven que teníamos en el parque; y siendo mas vigoroso que ella, empezó por dominarla, y morderla á veces muy cruelmente, al parecer por sujetarla. Después se estableció entre ellos una buena armonía: cuando la Loba llegó á la edad de cerca de diez y ocho meses, entró en calor y fue cubierta, y el producto fueron tres hijos, que tienen mucho mas del padre que los individuos de la primera producción, notándose, entre otras cosas, que el pelo es igual al del lobezno. Observóse una particularidad harto rara, y fue que esta Loba, estando preñada, y faltándola solo cosa de un mes para parir, sufrió al macho, el cual la cubrió en presencia de uno de los mozos del parque, que asegura estuvieron asidos un rato, pero mucho menos tiempo que nuestros Perros... Yo hago criar separadamente dos de estos lobillos, para ver si se podrá sacar de ellos alguna utilidad para la montería, y os haré llevar desde pequeños como Sabuesos, pues solo de este modo se puede esperar hacerlos algo dóciles. Al tercero le daré la Loba, á fin de ver qué grado de influencia conservará en la tercera generación la raza del abuelo, que era un Perro.»

A este primer ejemplo, nada dudoso, del producto de un Perro con una Loba, podemos añadir otros, aunque de las circunstancias de los últimos no tenemos noticias tan seguras. El año de 1770, entre Vitrile-francoís y Chalons, en una de las posesiones del conde du Hamel, se vio una camada de ocho lobeznos de los cuales seis tenian el pelo rojo oscuro, el sétimo enteramente negro con los pies blancos, y el octavo leonado con mezcla de gris. Estos lobeznos, notables por sus colores, no salieron del bosque en que baldan nacido, y los habitantes de las aldeas de Ablan-court y de la Calzada, pueblos cercanos al mismo bosque los vieron con frecuencia. Dijéronme que provenían de la cópula de un Perro con una Loba, porque los rojos se semejaban á un Perro de la vecindad, de suerte que podian equivocarse con él: sin embargo, á esta conjetura es necesario añadir la suposición de que el Perro de color rojo, padre de estos mestizos, habia tenido, por padre y madre individuos de color negro. Las pieles de estos animales jóvenes me fueron traídas á este real gabinete, y consultando sobre ellas á un manguitero, las tomó á primera vista por pieles de Perro; pero examinándolas mas atentamente, reconoció las dos especies de pelo que distinguen al Lobo y á los demás animales montaraces de los Perros domésticos. La noticia de este hecho la debo á Mr. de Cernon, quien se sirvió remitirme las pieles para examinarlas.

«En vista de los hechos que se acaban de esponer hay alguna apariencia de que estos lobeznos podían provenir de la unión de un Perro con la Loba, puesto que tenian tanta semejanza con el primero, que muchos cazadores se equivocaban teniéndolos por Perros.

«Seis de estos lobeznos eran rojos, y en este color aseguraban varios sugetos que se semejaban á un Perro de la vecindad, teniendo también las orejas medio pendientes ; y en esto fundaban la conjetura de que podian provenir de dicho Perro; pero habia otro, cuyo color era gris, y por consiguiente podia provenir del Lobo. El octavo, que era negro podia provenir igualmente de un Lobo; pues este color negro solo es una variedad que se encuentra en la especie del Lobo.» (BUFFON.)

En todas las especies y variedades de este género se hallan cuarenta y dos dientes, á saber: seis incisivos y dos caninos en ambas mandíbulas, doce molares en la superior y catorce en la inferior, las dos muelas tuberculosas están situadas detrás de cada muela carnicera, y la primera tuberculosa superior es muy gruesa, su lengua es suave;

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