Pasapues > Buffon > Los tres Reinos de la Naturaleza > Tomo

Mamiferos. Carniceros. Tercer Suborden: Carnívoros. Familia Digitígrados. Tribu Gatos. Género Tigre. 339


Tigre contra Elefantes. «Se había levantado, dice este autor, una alta empalizada de cerca de cien pies en cuadro: en medio del recinto habían entrado tres Elefantes destinados á pelear con el Tigre: tenían una especie de gran peto que les cubría la cabeza y parte de la trompa. Luego que llegamos á aquel sitio, soltaron de una jaula situada en paraje retirado, un Tigre de tal figura y color, que parecieron nuevos á los franceses que asistieron al combate; porque además de ser mas alto, mas corpulento y mas grueso que los que habíamos visto en Francia, su piel no estaba manchada del mismo modo, sino que en vez de aquellas manchas sembradas sin orden tenia unas listas largas y anchas en forma circular, las cuales principiando desde el lomo se reunían en la parte inferior del vientre, y continuando por toda la longitud de la cola formaban en ella unos como anillos blancos y negros, colocados alternativamente, que la ocupaban toda. La cabeza nada tenia de extraordinario, como tampoco las piernas, escepto ser mayores y mas gruesas que las de los Tigres comunes, no obstante que este era joven y tenia aun que crecer; pues el señor Constancio nos ha dicho que los había en el reino tres veces mas corpulentos que este; y que un dia yendo á caza con el rey, había visto muy de cerca uno que era tan grande como un Mulo. Los hay también pequeños en el país, semejantes á los que se llevan de África á Europa, y nos mostraron uno el mismo día en Louvo.

«No dejaron suelto desde luego el Tigre que habia de pelear, sino que le tuvieron atado con dos cuerdas, de suerte que no teniendo libertad para arrojarse, el primer Elefante que le acometió le dio con la trompa dos ó tres golpes en el lomo tan fuertes, que el Tigre quedó atolondrado y permaneció tendido en tierra sin moverse por algun tiempo, como si estuviese muerto; pero luego que le desataron, aunque este primer ataque le habia disminuido mucho su furia, dio un grito horrible y quiso arrojarse á la trompa del Elefante que se acercaba á herirle; pero este, doblándola diestramente, la defendió con sus colmillos, los cuales presentó al mismo tiempo al Tigre, hiriéndole tan oportunamente que le hizo dar un gran salto en el aire, y dejándole tan aturdido de este golpe que no se atrevió mas á acercarse. El Tigre dio muchas vueltas alrededor del palenque, avalanzándose á veces hacia las personas que descubría en las galerías. Después excitaron contra él tres Elefantes, los cuales le dieron tan recios golpes que volvió á hacerse el muerto, y no cuidó mas que de evitar su encuentro. Los Elefantes le hubieran muerto sin duda á no haberse dado fin al combate. «Se ve claramente por la descripción misma del P. Tachard, que este Tigre que vio pelear con los Elefantes es el verdadero Tigre, el cual pareció animal nuevo á los franceses, porque probablemente no habían visto en Francia en las casas de fieras sino Panteras ó Leopardos de África, ó bien Jaguares de América, y que los Tigres pequeños que vio en Louvo, no eran tampoco sino Panteras. También se conoce por esta sencilla relación cual debe ser la fuerza y el furor del Tigre, pues este aunque muy joven, y que además de no tener todo su incremento estaba reducido á cautiverio, atado con dos cuerdas y solo contra tres Elefantes, todavía era bastante formidable para los colosos con quienes combatía, pues cuidaban de cubrirles con un peto las partes de sus cuerpos que la naturaleza no ha cubierto como las otras, con una coraza impenetrable.

Mr. Fouché de Óbsonville fue testigo en el campo de Ayder Aly-Kan.de un combate entre un Elefante y un Tigre real, que además de no haber adquirido toda su fuerza, solo tenia escasamente cuatro pies de altura; se le habia atado á una cadena que llevaba sin trabajo. Un Elefante cercado de algunas hileras de hombres armados, y llevado por su domador, fue conducido para pelear con el Tigre: la lucha fue viva, larga y encarnizada, y el Elefante, sin embargo de haber recibido dos profundas heridas, quedó vencedor.

El Tigre, cuya descripción anatómica hecha por los jesuítas en la China ha comunicado el padre Gouie á la Academia de las Ciencias, parece ser de la especie del verdadero Tigre, como también el que los portugueses han llamado Tigre real, del cual hace mención M. Perrault en sus memorias sobre los animales, y cuya descripción dice que ha sido hecha en Siam. Dellon en sus viajes dice espresamente que el Malabar es el país de Indias mas abundante de Tigres; que los hay allí de varias especies; pero que el mayor de todos al cual los portugueses llaman Tigre real, es sumamente raro, tan grande como un caballo, etc. El Tigre real no parece, pues, que constituye especie particular, diferente de la del verdadero Tigre, y solo se halla en la India Oriental y no en el Brasil, como lo han escrito algunos de nuestros naturalistas. Todavía me inclino á creer que el verdadero Tigre no se halla sino en Asia y en las partes mas meridionales de África en lo interior de las tierras; pues aunque la mayor parte de los viajeros que han frecuentado las costas de África hablan de Tigres, y aseguran que son allí muy comunes, es fácil conocer por las mismas noticias que dan de estos animales, que no son verdaderos Tigres, sino Leopardos, Panteras, Onzas, etc. El doctor Shaw dice espresamente que en los reinos de Túnez y de Argel, el León y la Pantera tienen el primer lugar entre los animales feroces; pero que el Tigre no se halla en aquella parte de Berbería; y esto parece comprobarse con que los embajadores indianos y no los africanos, fueron los que presentaron á Augusto á tiempo que estaba en Samos, el primer Tigre que vieron los romanos, y que de Indias fue también de donde Heliogabalo hizo llevar los que quería uncir á su carro para remedar al dios Baco.

La especie, pues, del Tigre, ha sido siempre mas rara y mucho menos estendida que la del León: sin embargo, la Tigre pare, como la Leona, cuatro ó cinco cachorros: es furiosa en todo tiempo, pero su rabia llega al extremo cuando se los roban: entonces arrostra todos los peligros y persigue á los ladrones, los cuales viéndose acosados tienen precisión de soltarle uno de sus hijos; la Tigre se detiene, le coge, le lleva á ponerle en salvo, vuelve á breve rato, y los sigue hasta las puertas de la ciudad ó hasta sus navios; y cuando ha perdido toda esperanza de recobrar su pérdida, los gritos despechados y lúgubres, los ahullidos terribles espresan su cruel dolor, y aun hacen temblar á los que los oyen de lejos.

El Tigre mueve la piel de su faz, cruge los dientes, brama y ruge como el León; pero su rugido es diferente.

Mr. Fouché de Óbsonville, á quien ya se ha citado, dice que los rugidos del Tigre comienzan por entonaciones, por inflexiones de voz, en un principio graves, lúgubres y lentas, que al fin llegan á ser agudas, después se aumentan de repente y entrecortadas por largas vibraciones forman sonidos estrepitosos que producen en los sentidos una impresión desgarradora. Por la noche, sobre todo, estos gritos se escuchan repetidos á lo lejos por los ecos de los montes; en cuya ocasión las tinieblas y el silencio de la naturaleza contribuyen á que se aumente el horror.

La piel de estos animales es bastante estimada, principalmente en la China, donde los mandarines militares cubren con ellas las sillas en que salen en público, y también las emplean en cubiertas para las almohadas de que usan en invierno. En Europa no

Página siguiente

 

Índice de páginas de Mamiferos.

 

Cuando el sol mucho calienta, barrunta tormenta.
El buen vino no merece probarlo quien no sabe paladearlo.
Hasta el mosquito tiene su corazoncito.
El pudor de las mujeres es la más rica de sus dotes. Plauto

 

Felix Azara | Francisco Loscos | Ignacio Jordan de Asso | Odón de Buen

Copyright 1996-2017 © All Rights Reserved Javier Mendívil Navarro, Aragón (España)

Para consultar, aclaraciones o corregir errores por favor cuentanoslo

Aviso Legal. Esta actividad de la Asociación Cultural Aragón Interactivo y Multimedia

Esta web no usa directamente cookis para seguimiento de usuarios, pero productos de terceros como publicidad, mapas o blog si pueden hacerlo.
Si continuas aceptas el uso de cookis en esta web.