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Los Tres Reinos de la Naturaleza. Página 24. Tomo 6. Zoología. Invertebrados

sucesivamente de nuevas capas hasta que la taVdad interior se halla reducida i la dimensin necesaria. El hilo de seda (ru forma este nuevo capullo, no est dispuesto cirnilarmente como el de un ovillo de algo-don , sino derecha izquierda, adelante y atrs, en una serie de zig-zne , de modo que forma cierto nmero de, capas distintas. Malpiehi ha distinguido seis d" estas capas, y Reaumur s>speeha que existen muchas mas ; el primero deseuhr m}P e| hilo ^e se(ja de que est compuesto, tiene nada menos que novecientos treinta pies; pero otros le han estimado en mas de mil. v por consiguiente los hilos de cinco capullos reunidos tendrian de longitud un tercio de legua , y calculando seeun el pe^o, los hilos que entran en una lihra de cannllns, de los cuales cada uno pese prximamente dos ranos v medio, cuhririan una lnea de mas de doscientas leeuas; es tal su delgadez que se necesita reunir cien seis nara poder tejerlos. El 'anulln interior es el que produce seda de buena calidad; la del exterior no puede devanarse, y solo sirve para cardarla.

Las dems orugas que se encierran en capullos, ejerntan en general maniobras anlogas las que hemos deserito , salvo algunos detalles que seria demasiado lareo enumerar; hay no ohstante algunos qoe merecen ser mencionados; asi, las de algunas especips del gnero Tnrtrix, que dan al suvn la forma d un barco vuelto al revs, principian construyendo dos naredes paralelas que se aproximan poco poco las dos extremidades en que estn reunidas por medio de hilos slidos que hacen las veces de cables. La ornea de la S"turna mrpini, que da su capullo un forma "liptipa, construve su base disponindolos hilos como el ensao dp seda ; pero cuando llega los que han de formar la abertura collete , los dispone casi en linea rpeta naralplnmpnte los unos los otros, y convergiendo hrcia el mismo punto central.

El tamao., forma , color, sustancia y testura de los capullos de la seda, varan extraordinariamente; el primero es por lo comn proporcionado al volumen de la larva de la ninfa pero no siempre es asi; algunas orneas de gran tamao hilan capullos tan pequeos como pueden encerrarse en tan reducido espacio; otras por el contrario, que son pequeas, se construyen una habitacin mucho mas espaciosa de lo que seria necesario. En cuanto la forma , la mayor parte de los capullos son mas menos ovales elpticos, algnos simplemente ohlnnens, y otros Piniformes. Reaumur cita uno que recibi de la Araba, y era casi cilindrico.

El color mas comn de los capullos es el blanco, amarillo, pardo, los matices intermedios; el blanco v el amarillo son algunas veres muy puros y muy brillantes en la envoltura genpral de algunos Icneumones. Encuntranse ademas capullos negros, azules, verdes y encarnados, asi como de varios colores. Los de ciertas especies parsitas de Himenpteros de la tribu de los Calciditos de Latreille, estn alternativamente listados de negro, pardo y blanco, tienen solo un cinturon blanco que les da una apariencia singular; en los dos casos, la diferencia del color procede del matiz que haba adquirido la materia sedosa en los depsitos. La testura de los cannllns es asimismo muy variada; en los del gusano de seda, los hilos son tan poco adherentes unos otros que es fcil separarlos por medio del agua caliente; por el contrario los de los Saturnia en general, estn ntimamente unidos por una sustancia gomosa, con que la oruga barniza toda su parte interior.

Puede establecerse como regla general, que las larvas que construyen capullos, no se transforman en ninfas antes de haber ejecutado esta importante operacin.

Las larvas construyen muchas veces los capullos en sitios muy distantes de aquellos en que han vivido;

muchas de ellas los entierran en parte del todo en el suelo; otras los ocultan debajo de las hojas secas del musgo, en las hendiduras de los rboles; algunas en el interior de los rboles en que han vivido. La del Cossus Hqniperda que se encuentra en este caso, tiene cuidado de prepaar una abertura que sirve de salida al Insecto perfecto; pero la mayora de las larvas fijan simplemente sus capullos en las hojas y ramas de los rboles. Nada notable hay por lo general en los procedimientos que emplean para sujetarlos; la mayor parte se contentan con pegar en varios puntos los hilos exteriores, sin observar ninguna regularidad las diferentes partes de la superficie que han elegido.

Rstanos ahora hablar de las larvas que fabrican sus capullos, no solo con seda , sino con otros materiales que dominan en su composicin. Algunos estn simplemente compuestos de hojas reunidas ligeramente por medio de algunos hilos, y dispuestos con mas menos simetra. Las larvas de un gran nmero de Colepteros lo forman con partculas de tierra, de madera podrida, y de todas las sustancias que estn su alcance aglutinndolas por medio de una materia viscosa. Otras emplean nicamente tierra para formar el suyo que unas veces es compacto y duro, y otras muy desmoronadizo, en trminos que se deshace al tocarle.

Tambin pueden considerarse como verdaderos capullos las envolturas que construyen las larvas de las Friqnnas, y otros gneros parecidos. En un gran nmero de Dpteros, sirve de capullo la piel del animal que en el momento de la transformacin, adquiere mayor dureza y cambia de forma; pero nunca debe ser considerada sino como la piel de la ninfa, de la cual trataremos en breve.

Cuando el capullo est concluido, lo cual en algunas especies se verifica en pocas horas, y en otras en dos tres dias, la larva, despus de un intervalo de descanso, se despoja por segunda vez de su piel, que queda generalmente en el fondo de su nueva morada, y aparece la ninfa. Este intervalo varia mucho en duracin; en algunas larvas es solo de algunos dias, en otras de semanas y aun de meses, en lo cual influye mucho la poca en que se ha construido el capullo. Las orugas que construyen los suyos en otoo, no experimentan este cambio hasta la primavera del ao siguiente, mientras que solo tardan algunos dias cuando le han hecho en el esto. Estas variaciones son tan inexplicables, como las que se observan en la salida del Insecto perfecto de la ninfa. Mas fcilmente se comprende que un animal tan vivo como la larva pueda permanecer por mucho tiempo sin tomar alimento, si se atiende que al llegar este momento la larva ha concluido ya de crecer, la materia grasa est muy desarrollada en ella, y de este modo ha acumulado una provisin de alimento que se va consumiendo poco poco medida que se consolidan las partes del Insecto perfecto, y hasta pasa todo el tiempo que dura este trabajo.

TERCER ESTADO NINFA.

Despus de haber seguido los Insectos en sus dos primeros estados de huevo y lana, vamos examinarle en aquel en que los rganos del Insecto perfecto reciben su ltima preparacin, y no tienen mas que arrojar una envoltura para aparecer tales como han de ser en adelante; en este nuevo estado, los Insectos pueden como las larvas, ser divididos en dos grandes grupos que corresponden igualmente la metamorfosis parcial y la metamorfosi* completa. Uno comprende aquellos cuyas ninfas tienen alguna semejanza con la larva, y el otro aquellos en que las ninfas son enteramente diferenes de las larvas de qu proceden.

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