Pasapues > Felix de Azara. > Viajes por la America Meridional.

Apendice. Notas preliminares sobre las aves en general. Viajes por la America Meridional de Don Flix de Azara. Tomo I.

Felix de Azara. Viajes por la America Meridional.





APENDICE. NOTAS PRELIMINARES SOBRE LAS AVES EN GENERAL.

(1) (Prlogo de las aves del Paraguay y de la Plata, que forman el tomo III en la edicin de los VIAJES.)

Las aves cuyas historia escribo han sido observadas desde el 24 al 36 de latitud austral y entre el 57 y 60 de longitud oriental del meridiano de Pars. Es verdad que yo he cazado poco hacia el sur del paralelo de los 29. S, no obstante, que las especies de aves son mucho ms numerosas desde el 24 al 29, cosa que atribuyo principalmente a la rareza de bosques en la parte meridional.

En el plan de su Historia Natural de las aves manifiesta Buffon que piensa que esta clase de animales contiene ms variedades que especies, porque dice que independientemente de las variedades ocasionadas por el sexo y la edad hay otras que se producen por la diferencia del clima y del alimento, las transmigraciones, naturales o forzadas, las uniones ilegtimas y la domesticidad; pero yo debo advertir que las variedades debidas a las diferencias de sexo no son numerosas, que las de edad no son muy importantes, y, en fin, aquellas que se podran atribuir al clima, a la alimentacin y a las emigraciones no aportan, en mi sentir, ningn cambio, puesto que hallamos en el Paraguay una multitud de aves que se encuentran igualmente en Europa, en Asia, en frica y en el resto de Amrica, sin que presenten ninguna desemejanza en las dimensiones, las formas o los colores. En cuanto a las uniones ilegtimas, no las creo; yo no encuentro motivos para que se verifiquen. En efecto, cuando falta a un ave la ocasin de formar pareja soporta una privacin que no es tan penosa como en los animales domsticos ni suficiente para hacerla infiel a la Naturaleza; preferir mejor asociarse a cualquier pareja ya formada, como yo lo he observado en los gorriones de mi pas. Por lo que se refiere a las variedades debidas a la domesticidad, son tan mltiples que apenas pueden describirse; pero como entran en especies bien conocidas, no ocasionan confusin en la ornitologa. El verdadero origen de la mayor parte de las variedades que se encuentran en las obras de Historia Natural es la opinin de los naturalistas que han reunido dos o tres aves diferentes en la misma especie, imaginndose que las diferencias dependan del sexo, del clima, etc. Otras de estas pretendidas variedades proceden de que apenas existe una descripcin completa; la mayor parte de los autores descuidan el dar exactamente las dimensiones, no haciendo ms que poca o casi ninguna mencin de las formas, contentndose con indicar una parte de los colores y equivocndose casi siempre en las costumbres. De aqu resulta que si otro naturalista se extiende ms o menos con respecto a los colores de un ave, los primeros creen, errneamente, que las diferencias de color constituyen una variedad o una especie distinta.

Buffon estaba persuadido de que no se encuentran en Amrica las aves del antiguo continente, a excepcin de las que, pudiendo soportar un fro excesivo, han pasado por el Norte, donde se supone que los dos hemisferios se aproximan inmediatamente. Pero nosotros vemos frecuentemente en el Paraguay aves de Europa, de frica y de Asia que no soportan un gran fro, que no tienen fuerza para atravesar los mares actuales, y que no han podido llegar mas que por alguna parte meridional, cuando, en tiempos muy antiguos, los dos continentes estaban ms prximos y tenan entre si algunos puntos de contacto.

He descrito cuatrocientas cuarenta y ocho especies, sin contar trece murcilagos. Si nosotros separamos ahora de este nmero total las aves de presa diurna y nocturna, con los dos tucanes y el tutu, que son igualmente aves de rapia (como se ve en mi nota al artculo de los tucanes), encontraremos que el nmero de aves separado es al nmero restante como 1 es a 9. En Europa y en el reto del Globo esta relacin es, segn Buffon, de 1 a 15. De aqu se debe deducir que en el Paraguay existen, a proporcin, muchas ms especies carniceras, aunque yo no cuento en este nmero los iribus. Esto no impide que el equilibrio se conserve, porque la mayor parte de las aves que la naturaleza han destinado a vivir de presa no se arrojan sobre las otras aves y se alimentan de sapos, ranas, serpientes y lagartos, etc., y no hay ninguna que no coma insectos; tan verdad es que las formas no tienen tanta influencia como se podra pensar sobre los hbitos de los animales! Parece an que estas aves de rapia no son tan sanguinarias como las del antiguo continente, sea que participen de la indolencia comn a todos los seres animados del Medioda de Amrica, sea que tengan el natural ms dulce, sea, en fin, que encuentren mayores dificultades para cazar en parajes cubiertos de bosques y matorrales apretados y espesos.

Segn Buffon, no hay en Amrica aves que tengan una voz melodiosa, y sta es, en su concepto, una de las influencias del clima. Pero si se formara un coro de aves escogidas en el antiguo continente y se le compara con otro coro de aves cantoras reunidas en el Paraguay, la victoria del canto puede que fiera disputada. Es necesario, sin embargo, exceptuar al ruiseor, con el cual ningn ave de Amrica puede, sin duda, entrar en concurso, por el encanto de su voz. Pero si los naturalistas hubieran odo los cantos de amor de nuestras aves americanas no hubieran juzgado por el pequeo nmero de ellas que tenan cautivas en jaula, a causa de la belleza de su plumaje y su cualidad de exticas, y no se hubieran decidido con tanta precipitacin.

Los que disecan las aves, los que preparan las pieles, muchos pintores y viajeros que se inclinan a lo maravilloso a expensas de la verdad, han aumentado de tal modo el nmero de aves con penachos, que estos ornatos pasan por ser un efecto del calor del clima americano. Pero lo contrario me parece lo ms probable; en efecto, el calor, dilatando la piel y las fibras, debe de hacer acortar las plumas de la cabeza de las aves, como sucede en el chingolo, que lleva un penacho durante los fros y lo pierde cuando el tiempo es templado. Tambin las aves provistas de penacho, que se cree ser caracterstico del macho, son raras en el Paraguay; pero en las especies que tienen este adorno lo frecuente es que sea comn a los dos sexos.

Es muy natural pensar que donde las especies abundan, como en el Paraguay, se encuentran algunas notables por su belleza y otras cuyo exterior no tiene nada agradable, y esto es lo que resulta de mis observaciones. Pero los viajeros se han aficionado de preferencia a describir las especies bellas, y se cree que en esta regin no hay apenas ninguna que no se salga de lo ordinario, el que se atribuye a la fuerza de los rayos del Sol. Si as fuera, ningn ave igualara en colores brillantes a las que viven en los campos descubiertos, donde estn ms expuestas al ardor del Sol; no obstante, lo cierto es que entre stas no hay ninguna que merezca ser distinguida por su plumaje, lo que parece indicar que los rayos del Sol debilitan la vivacidad de los colores, lejos de desarrollarla. Por otro lado, yo debo manifestar a este efecto que el brillo de esmalte, los reflejos y las tintas mas agradables dominan en el plumaje de los couroucous, de los colibres y de ciertos tangaras, y que todas estas aves tienen el vuelo rpido y habitan los bosques, sin mostrarse en la cima de los rboles mas que en instantes muy cortos, y por ltimo, que jams se posan en tierra: de manera que parecen evitar con tanto cuidado el fuego del astro del da como el polvo del suelo.

De estos hechos deduzco que el brillo y la viveza de sus colores provienen de la fuerza con que hienden el aire, de la sombra, que nunca abandonan, y de su cuidado en estar siempre con la mayor limpieza. Yo no veo otras causas que puedan ser comunes a tan bellas especies.

En efecto, el couroucou es de un natural tranquillo, y los otros, llenos de petulancia y vivacidad. Su alimento es diferente, aunque ninguno come granos. Los colibres estn revestidos de plumas cortas, redondeadas y con barbas apretadas; las plumas del couroucou tienen las formas completamente opuestas a esto, y las de las otras especies tienen, por su estructura, plumas intermedias entre las de colibr y de couroucou; por tanto, el natural, el alimento y la capa exterior del plumaje no influyen nada sobre su belleza (1), (Esta explicacin, por perfecta que parezca, no es en realidad mas que una paradoja. Sin salir de nuestro pas -se refiere a Francia- tenemos el chardonneret -jilguero-, cuyo plumaje es tan elegante, que sin embargo no abandona los campos, ni vuela con rapidez, ni se pone jams a la sombra de los bosques. Por otra parte, por qu en las especies que muestran a nuestros ojos el lujo brillante de sus colores, las hembras, que tienen seguramente la misma habitacin que los machos, no ofrecen generalmente la misma habitacin que los machos, mas que colores suaves y dbiles? Vanse, para conocer las verdaderas causas de la vivacidad de color de las plumas de las aves, la Historia Natural de esta clase de animales por M. Buffon y el bello artculo Aves de mi sabio y elocuente amigo M. Virey, en el Nouveau Dictionnaire dHistoire Naturelle. S-.)

Aunque las costumbres de las aves dependen principalmente de su organizacin y su forma, varan con frecuencia a causa de las diversas disposiciones de los lugares. Veamos tambin que los unos nos hacen su nido en tierra y los otros sobre los rboles; que las aves de rapia se contentan con devorar ranas y otras presas tan dbiles, por la dificultad de forzar a los cuadrpedos y aves en un pas cubierto y embarazado; que las verdaderas granvoras se alimentan tambin de insectos, etc.

En el Paraguay unas aves parten a la aproximacin del invierno y vuelven en la primavera; las otras tienen una marcha del todo contraria. Hay especies de chotacabras, o sapos volantes, que llegan cuando otros nos abandonan. Tambin las hay sedentarias, aunque todas estas especies son muy prximas entre s. Esto me hace sospechar que sus emigraciones estn motivadas por alguna afeccin interna, sea hbito o capricho, ms bien que por motivos fundados. Pienso, sin embargo, con Buffon, que la causa general del paso de las aves es la necesidad de ir a buscar su alimento; y como el Sol influye mucho sobre la mayor o menor abundancia de este alimento, yo no dudo de que sus viajes no se prolongan ms all de los lmites que la Naturaleza ha prescrito al curso del Sol; es decir. Que la latitud que alcanzan las aves cuando pasan de un pas a otro es igual a la declinacin que cambia la posicin de este astro. De aqu se deduce naturalmente:

1. Que las aves no pueden tener en su paso otra direccin que la de un polo a otro, es decir, la de los meridianos, y nunca la de los paralelos, a menos que circunstancias locales las fuercen a separarse un poco de su tendencia hacia los polos.

2. Que un ave de paso en Amrica no puede encontrarse en frica ni bajo un meridiano alejado.

3. Que un ave de paso que se encuentra en verano fuera de un trpico no puede llegar en su viaje al otro trpico.

4. En fin, que la que se encuentra en el 46 no puede pasar al otro hemisferio.

Por el contrario, las aves sedentarias se encuentran y deben encontrarse en regiones muy alejadas, porque no ejerciendo el Sol ninguna influencia sobre ellas, se habitan a todos los climas y a todas las circunstancias, extendindose poco a poco en todas direcciones. En esta obra se encontrar una multitud de ejemplos que confirman mis ideas a este efecto.

He visto una gran cantidad de nidos de pequeas aves en que no haba ms que dos huevos, nunca ms de cuatro, y en el nmero de estos huevos yo he encontrado muchos hueros, mientras que las aves del antiguo continente que tienen el mismo gnero de vida no ponen menos de cuatro huevos y con mucha frecuencia muchos ms y hacen dos puestas por ao. Parece igualmente que las especies comunes a los de continentes producen menos en el nuevo que en el antiguo. Buffon cree que las aves de Amrica compensan el poco producto de cada puesta renovndola, pero yo nunca he observado esta renovacin mas que en el chingolo. Es cierto que el tiempo de la puesta se prolonga en el Paraguay desde el comienzo de agosto hasta el fin de febrero; pero cada especie escoge el mes que le conviene ms en este espacio de tiempo.

Un natural pacfico, dulce e inocente parece haber sido la herencia de las aves de los pases poco poblados, como el Paraguay, donde gozan una libertad plena. En efecto, hay muchas que estn dotadas de hermosas cualidades y que son de tal modo dispuestas a la esclavitud que con algunos cuidados tan solo daran pronto nueva poblacin a nuestros corrales y nuevas vctimas a nuestra gastronoma. Tambin la mayor parte carece de la previsin y medios necesarios para evitar las trampas de los hombres. Las hay, no obstante, que conservan la misma desconfianza que sus semejantes de Europa: nueva prueba de que estas disposiciones dependen ms de un sentimiento que del clima o de toda otra circunstancia local. A esta misma causa moral atribuyo yo las cualidades sociales de las aves, pues veo que en Amrica las hay que las poseen y otras que estn muy lejos de ellas; pero he observado que las que las tienen se separan y se renen sin ningn motivo aparente.

Si consideramos como aves insectvoras las que comen ms insectos que granos y pequeas semillas, sera cierto decir que en el Paraguay las aves no insectvoras son ms raras que las otras; en efecto, miradas de insectos pululan bajo los climas clidos de Amrica, mientras que los granos son raros, y de aqu resulta que el fondo general del alimento de las aves se compone comnmente de insectos.

Aunque las aves del Paraguay tengan en general un plumaje menos apretado y menos fuertemente implantado que en Europa, la que habitan al pie de los terrenos elevados y cubiertos de malezas se hacen notar a este efecto.

Son, por otra parte, poco feroces; sus plumas son ms largas, ms blandas, menos unidas, y sus alas son cortas, arqueadas y dbiles; vuelan ms raramente y andan por saltos. Las aves que viven nicamente en los campos descubiertos tienen las plumas mas redondas, cortas y firmes, con las barbas unidas entre si; sus tarsos son tambin ms redondos y ms gruesos, y marchan a grandes pasos y con agilidad. Las que frecuentan los campos y los lugares cubiertos tienen ms o menos de unas y de otras y su marcha es una especie de trote o paso saltador. En fin, las aves de los bosques tienen un adorno ms elegante, principalmente las que no se elevan por encima de los dos tercios de la altura de los rboles, y estn extendidas en su plumaje las tintas ms ricas y ms agradables.

De suerte, que por la forma de las plumas y del tarso, por los colores ms o menos brillantes y por la marcha se puede muchas veces juzgar de las costumbres de un ave y conocer los lugares que prefiere. Las aves ms tmidas y las ms feroces son generalmente las que habitan los campos, en comparacin con las de los bosques. Es ms fcil aproximarse a unas y otras cuando estn solas que cuando estn en bandas. En fin, las que se posan ya en tierra, ya en los rboles, se dejan matar ms fcilmente cuando estn subidas en ellos.

Ningn ave sigue en su vuelo la direccin del viento, por poco fuerte que sea, porque le daara el plumaje, que es la cosa que cuidan con mayor atencin. Por la misma razn, si el viento sopla, por ejemplo, del Norte, con alguna violencia, todas las aves vuelan al Norte y ninguna se deja empujar entre el Estesudeste y en el Oessudoeste. Por la misma razn tambin, cuando las aves estn en reposo tienen el pico dirigido hacia la lluvia, y as es fcil saber de donde viene el viento y la lluvia examinando la posicin de un ave que est expuesta a ellos, porque su pico est siempre dirigido hacia uno y otra.

FIN DEL TOMO PRIMERO.

 

Abril que truena, anuncia cosecha buena.
Ni te fíes de hombre chico, ni te subas en borrico.
En abril, aguas mil.
El pudor de las mujeres es la más rica de sus dotes. Plauto



Conceptos en orden alfabético sobre Aragón

Una colección de ilustraciones antiguas con muestras de fotografías antiguas de pueblos de la provincia de Teruel.
Puedes documentarte con algunas publicaciones sobre Aragón.
de mucho interés es también la heráldica municipal e institucional.

Como un Nilo que cruza el desierto, el Ebro atraviesa la estepa.

Localiza la situación de Aragón en un mapa.

Mira los dibujos a pluma de Miguel Brunet.



Aragón en datos | Mapas | Documentos



El proyecto pasapues es una ampliacion del proyecto Aragón es así, y trata de recopilar y relacionar todo tipo posible de información documental sobre Aragón: textos, libros, artículos, mapas, ilustraciones, fotografías, narraciones, etc., y proceder a su publicación y difusión.

Copyright 1996-2019 © All Rights Reserved Javier Mendívil Navarro, Aragón (España)

Actualiza la información que consideres obsoleta comunicasnoslo

Aviso Legal. Esta actividad de la Asociación Cultural Aragón Interactivo y Multimedia

Esta web no usa directamente cookies para seguimiento de usuarios,
pero productos de terceros como publicidad, mapas o blog si pueden hacerlo.
Si continuas aceptas el uso de cookies en esta web.