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Capitulo Noveno. De los cuadrupedos y de las aves. Viajes por la America Meridional de Don Flix de Azara. Tomo I.

Felix de Azara. Viajes por la America Meridional.





CAPTULO IX. DE LOS CUADRPEDOS Y DE LAS AVES.

Yo haba tomado notas sobre los cuadrpedos de estas regiones; pero no sabiendo si merecan que se les hiciera caso las mand a Europa para someterlas en particular al juicio de algn naturalista, y tuve cuidado de advertir que no crea mi manuscrito en estado de ser publicado, porque esperaba aumentarlo y corregirlo todo en los viajes que iba a emprender, y que deban proporcionarme nuevos cuadrpedos, nuevos datos y nuevas reflexiones. No obstante, se public la obra en francs, incompleta como estaba, sin comunicrmelo y contra mi voluntad. Por consecuencia, yo no puedo ser responsable de las faltas y errores que se encuentren en ella, sobre todo en la parte crtica, que yo haba redactado muy de prisa. De regreso a Europa publiqu en espaol mis noticias corregidas y muy aumentadas. A esta ltima obra remito a mis lectores, y me contentar con dar aqu una idea de los cuadrpedos del Paraguay e indicar los puntos principales de la crtica o de mi manera de juzgar a muchos autores citados por Buffon. Pero como yo no he ledo otra obra que la de este ltimo autor, en treinta y un volmenes, con doce de suplemento, tambin de l sacar las citas. El objeto que me he propuesto en esta crtica no ha sido decidir ni pretender ser credo bajo mi palabra, sobre toco cuando empleo estos trminos: yo sospecho, y me inclino a creer, yo creo, etc., porque todas estas expresiones no tienen nada de afirmativo. Cuando yo quiero afirmar digo esto es. No tenido intencin de lastimar a nadie; he querido solo destruir errores, despertar la atencin de los sabios y excitarlos a esclarecer la verdad consultando a los autores. Por lo dems, dar la noticia de los animales que he podido reconocer en el magnifico Gabinete Imperial de Pars, que es tan variado como curioso, a fin de que puedan ser examinados, comparados y conocidos. Es cierto que no todos son adultos, que los colores de la mayora estn alterados y que no se han podido conservar todos con sus formas naturales. Los nombres no han sufrido menos alteracin, como lo manifiesto en mi obra en espaol, de manera que seran ininteligibles en el pas habitado por estos animales. En fin, como he reconocido algunos errores que haba cometido en mi obra, har en sta confesin de ellos y se ver tambin que considero como dudosas cosas que yo haba afirmado al principio (1), (En este captulo he suprimido del manuscrito del autor todo lo referente a la designacin del lugar ocupado por los animales disecados en el Museo de Historia Natural, porque he sabido que este Museo haba sufrido un nuevo arreglo y ordenacin despus que Azara lo visit; pero como los nmeros que indica han sido conservados, los he dejado subsistir. -C.A.W.-)

El mborebi o tapir es uno de los mayores animales de Amrica, robusto, de formas redondeadas, longitud de 73 pulgadas, de las que la cola hace 3 1/2, y la altura de 42 pulgadas desde las patas hasta lo alto de las espaldillas, o sea hasta la cruz. Su color es oscuro plomizo, a excepcin de la parte inferior de la cabeza, de la garganta y del extremo de la oreja, que son blanquecinos. Todo el pelo es corto. La hembra tiene cinco pulgadas ms de largo que el macho y su color es ms claro. El hijo (no tiene ms que uno de cada vez) es del mismo color, con manchas blancas en las cuatro patas y bandas de un blanco amarillento a lo largo del cuerpo. Esta librea desaparece a los siete meses. El cuello es largo, ms grueso que la cabeza y presenta por encima en toda su longitud una arista curva que empieza en el omoplato y remonta hasta las orejas, donde tiene ms de dos pulgadas, descendiendo desde all hasta la altura de los ojos, y estando acompaada en toda su longitud de una crin ruda y larga como de pulgada y media. La parte superior del hocico forma un saliente de dos pulgadas y media; pero el animal tiene la facultad de dilatarlo al doble y retraerlo o encogerlo; en una palabra, hacer de este hocico el mismo uso que el elefante su trompa. Los dientes no denuncian animal carnicero y la cabeza es muy comprimida por los lados. Los dedos son muy gruesos y cortos. Hay tres en las patas posteriores y cuatro en las anteriores, pero el debo o espoln exterior de estas ltimas no toca el suelo. Su carne es buena para comer y no hay animal ms fcil de domesticar. Pero, sin embargo, ste es un animal daino, porque se come todo lo que encuentra, incluso las telas, si bien en el estado de libertad solo vive de vegetales. Nada perfectamente. No sale mas que de noche, ocultndose durante el da en los bosques. Se dice que sus uas reducidas a polvo curan la epilepsia.

Hay en el museo de Historia Natural de Pars dos individuos de esta especie, cuya piel est bastante estropeada. Uno de ellos, nmero 488, conserva la arista que se eleva a lo largo del cuello; pero en el otro se ha dispuesto de mala manera esta arista y no se conoce. Llevan el nombre de tapir, dado a este animal por Buffon, que le llama tambin anta y maypuri, como en Cayena. (1), (Tomo XXIII, pg. 271. Suplementos, tomo II, pg. 1).

Se conoce con el nombre de cures o tayazs toda la familia de los cerdos y de los jabales. Al Norte del Ro de la Plata hay dos especies salvajes, que difieren apenas del puerco o cochino ordinario. La sola diferencia est en que estas dos especies americanas tienen la cabeza, el cuello, el cuerpo y la oreja ms cortos; que carecen de cola y tambin les falta el espoln superior en las patas de atrs. Otra diferencia consiste en que tienen sobre el lomo, por encima de las nalgas, una hendedura, de donde destila o rezuma continuamente un licor lechoso (1), (Se puede aadir a estos caracteres que los dientes caninos no estn en direccin de salir de la boca, como en las otras especies de cerdos. -C. V.-). Cuando se los coge jvenes se domestican fcilmente. Sera conveniente transportarlos a Europa porque su carne es buena. Es cierto que estos animales no dan luz de cada vez ms que dos cras. Se dice que los hijos, en el momento del parto, estn los dos unidos por el cordn umbilical. La especie mayor, llamada taicati, es de 40 pulgadas de largo y toda negra, excepto la mandbula inferior y los dos labios, que son blancos. Sus cerdas son aplastadas. En el Museo de Historia Natural de Pars se ve un ejemplar de esta especie con el nombre de pecari de Guyana.

La pequea especie llamada taytet es cinco pulgadas ms corta; sus cerda son ms redondeadas, ms cortas y ms espesas. Su librea es gris porque cada cerda tiene rayas transversales blancas y negras. El extremo de estas cerdas es negro, y este color domina igualmente en la parte inferior de las cuatro patas. Adems de esto se nota en algunos individuos ms que en otros una banda blanquecina, de una pulgada, que pasa por la cruz y termina, en lnea curva, en el nacimiento de las costillas, en el cuello. Debe observarse que estos animales no dan ningn grito aunque se les atraviese el corazn con un cuchillo. En el Museo de Historia Natural del Pars hay un individuo de esta especie llamado pecar.

Hay cuatro especies de ciervos, llamados, en general, guazus en el Paraguay, donde se los distingue por sobrenombres. La mayor, llamada guaz-puc, tiene 62 pulgadas y media de largo, sin contar la cola. Las hembras no tienen ms de 61 pulgadas y estn desprovistas de cuernos, como todas las de esta familia. Los cuernos tiene 14 pulgadas y media de alto en los individuos adultos y no tiene cada uno ms que cuatro divisiones o candiles. El contorno del ojo es de un color blanco, que se extiende por los lados del hocico y rodea la boca; pero se ve una mancha negra en cada labio. La parte inferior de la cabeza y el interior de la oreja son igualmente blancos; el estmago y la entrepierna posterior son blanquecinos. El resto del cuerpo es rojizo, excepto las cuatro patas y la parte inferior de la cola, que son negros. Los jvenes, en el momento de nacer no tienen las mismas manchas blancas que las especies siguientes. Yo creo que esta es la cierva de los mimbrales y la cierva de los manglares de Laborde (1), (Suplementos, tomo V, pg. 202). Pero dudo que sea el cujuacu, etc., de Pison (2). (Tomo XII, pg. 92.), el corzo de Luisiana de Dumont y el aculliama de Recchi (3), (Tomo XXV, pg. 93, cit. a-, y pg. 99 cit. b-.).

El guazu-ti tiene 45 pulgadas de largo; sus cuernos, once y tres candiles; tiene la oreja mas estrecha y puntiaguda que todos los otros. La parte interior del cuerpo, de la cola y de la cabeza, el interior de la oreja y la parte posterior de las nalgas son muy blancas. El resto de los pelos es de un bayo rojizo en la punta, y el interior, de un pardo aplomado. Yo no dudo que la cierva de los prados de Laborde sea de esta especie (1). (Suplementos, tomo V, pg. 202); pero no asegurar la misma cosa del cujuacuapara de Pison y de Marcgrave (2), (tomo XII, pg. 92.), y tampoco el mazame y el tlathuietmazame de Recchi (3) (tomo XXV, pg. 92, cit -*-, y pg. 99 cit. b-), (a) (En la traduccin francesa de los Ensayos se ha referido esta especie al Cervus mexicanus L. C. A. W.-).

El guazu- pit tiene cuarenta y siete pulgadas; sus cuernos, cinco y no tienen ramificaciones. La parte anterior de la cabeza es de un rojizo oscuro, sin blanco alrededor del ojo; pero este color ocupa los labios, la parte inferior de la cabeza y de la cola y de la parte posterior del vientre. El resto es de un rojo dorado, vivo. En el Gabinete Imperial de Pars hay un ciervo rojo, sin nombre ni nmero y que est un poco pelado en el lomo. Lo creo de esta especie, aunque no sea acaso completamente adulto. Creo igualmente que se le debe referir el cariaco de Buffon y Daubenton, llamado en Guyana la cierva de los bosques (4), (tomo XVIII, pg. 126, y tomo XXV, pg. 133), la cierva de los bosques de Barrre, la cierva roja de los bosques y la cierva roja de los bosques de Laborde (5), (tomo XXV, pg. 94 cit. a-, y suplementos, tomo V, Pg. 202). El quauthlmazame de Recchi (6), (Tomo XXV, pg. 99, cit b-.), le corresponde igualmente? No hago mas que presumirlo y me quedan an muchas dudas.

El guazu- bira tiene cuarenta pulgadas y sus cuernos solo una. Su color es de un pardo azulado; pero observndolo de cerca se nota que los pelos tienen una mancha clara cerca de la punta. Adems, la cola es blanca por debajo; los labios y la parte inferior de la cabeza son blanquecinos; el contorno del ojo, el interior de los brazos y el pecho hasta los muslos son de un blanco tirando al color canela. Estas cuatro especies diferentes tambin en que la primera no habita mas que los lugares inundados, la segunda las llanuras rasas y descubiertas y las otras dos la parte ms espesa de los bosques. Refiero a esta especie los pequeos cariacus de Guyana, de Buffon y Laborde (1), (tomo XVIII, pg. 126, y suplementos, tomo V, pg. 204); pero no s si hacer otro tanto con el temamazame de Recchi y el cervus minor de Barrre (2), (tomo XXV, pg. 92, cit. -*- y pg. 94, cit. -a-.).

Hay dos animales solitarios, estpidos, dormilones pesados, que no tienen ni la mitad de velocidad que el hombre, que no huyen y esperan a su agresor sentados para recibirlo en sus brazos y apretarlo con las uas, que son nicas armas y solo les sirven para defenderse; por consecuencia, desaparecern del mundo a medida que estas comarcas se pueblen. Estos animales no producen ms que un solo hijo, que permanece agarrado al lomo de la madre, y el vulgo cree equivocadamente que no hay machos en esta especie. Solo se alimentan de hormigas; para esto rompen el hormiguero y pasan rpidamente la lengua sobre las hormigas que salen, y la retiran cargada de las que se les han pegado. Pero la pequea especie, que sube a los rboles y que se sostiene con su cola, come tambin miel y abejas. La forma de estos animales es singular; el cuerpo, la cola y el cuello son muy gruesos; las orejas, muy pequeas y redondas; el ojo, pequeo; la cabeza, en forma de trompeta, larga, acarnerada y no ms gruesa que el cuello; la boca se reduce a una pequea hendedura y no est provista de ninguna especie de dientes; la lengua es flexible, no exactamente redonda, carnosa, y la sacan de un pie de largo cuando quieren. Las patas de delante parecen muones ms que manos; no hacen uso de ellas para andar, porque se apoyan sobre la parte dura de la carne o sobre la ua exterior, que es la ms gruesa; las otras tres, muy cortas y no tiene ni apariencia de dedos, y apenas pueden abrirlas un poco. Las patas de detrs estn mal formadas y tienen cinco dedos, de los que el interno es el ms corto y ms dbil.

La especie mayor, llamada urumi o tamandua (1), (Ensayos, tomo I, pg. 89; Apuntamientos, tomo I, pgina 67.) tiene cincuenta y tres pulgadas media de longitud, sin contar la cola, que tiene veintiocho y media, independiente del manojo de pelos que la termina, y que alcanza once pulgadas. Aparte de estos pelos, el tronco de la cola es comprimido por los lados; no tiene mas que dos pulgadas de ancho en la raz y cuatro en la otra dimensin. Toda la cola est cubierta de pelos tan largos que alcanzan hasta diez y ocho pulgadas y el total forma un plano vertical de treinta pulgadas de alto y que no es ms grueso o ms ancho que el tronco mismo de la cola. La ua del dedo interior de las patas de delante tiene seis lneas y media; las que est junto, y que es un poco encorva y muy fuerte, tiene veintiuna; la del siguiente tiene treinta, y la del exterior, cinco. Entre las orejas empieza una crin que va aumentado y que a la mitad de la espina dorsal tiene seis pulgadas. En la parte posterior del cuerpo los pelos son bastante largos; en la otra mitad son cortos y dirigidos hacia delante. Hacia el fin de los lomos se ven nacer, de un solo punto, dos rayas negras que van ensanchndose a cada lado y terminan por ocupar la mitad inferior de los lados del cuello, la parte inferior de la cabeza y del cuerpo y las dos piernas. Estas dos rayas negras van acompaadas por bajo de otras dos blancas, hasta la espaldilla. Bajo ellas se ve una mezcla de color blanco oscuro, y lo mismo sucede en el resto del cuerpo, hasta la espina dorsal. Esto es lo ms notable del color de estos animales. En la gran coleccin imperial de Pars, nmero 429, hay varios individuos de esta especie, de los que ninguno es adulto, con el nombre de tamanoir.

La especie llamada caguar tiene ms de veinticinco pulgadas de largo, sin contar la cola, que llega a diez y seis y media. Esta cola es cnica, no tiene pelos largos y est desprovista de ellos en el tercio de su longitud prximo al extremo, porque el animal se sirve de ella para sostenerse sobre los rboles. Huele fuertemente a almizcle. La ua del dedo interno mide cinco lneas inmediata, doce; la siguiente, veinticinco, y la exterior, siete. Su cuerpo est cubierto de lana. El contorno del ojo es de un negro que se rene al del hocico. La cabeza, el cuello y el pecho son de un blanco amarillento que se termina en las nalgas, donde este color forma una especie de capuchn puntiagudo; los costados estn envueltos en forma de cors, as como todo el tronco, por dos bandas negras, que comienzan en los hombros. Solo los brazos, las piernas y la cola son amarillentos. Las hembras tienen menos negro alrededor del ojo y a veces nada, y el color negro que forma el cors se extiende hasta los dos tercios de la cola. En el Museo de la Historia Natural de Pars, numeroso 432, hay un individuo macho adulto de esta especie; pero los colores estn muy debilitados. Al lado se ve otro que parece totalmente negro; y aunque tiene las formas y todo el aspecto del caguar, constituye una variedad que yo no he visto nunca y que acaso puede ser una especie diferente. Lleva el nombre de tamandua porque Buffon se lo ha dado creyendo que as se le llamaba en el Brasil, en lo que se equivoca, tanto como cuando nos da por la figura de este animal la del coati. Linneo lo confunde tambin con el urumi, que es el verdadero tamandua (1), (Tomo XX, pg. 189, y suplementos, tomo VI, pg. 142.). Buffon describe otra especie que llama hormiguero (2), (tomo XX, pg. 190.) Yo presuma que podra ser apcrifa o que no era ms acaso que un caguar recin nacido; pero no hay duda de que me equivocaba, porque hay en el Museo, nmeros 435, 436 y 437, varios hormigueros de Buffon diferentes de los mos.

En el pas que describo, la familia de los gatos es la ms numerosa entre los cuadrpedos, porque conozco nueva especie. Hay tres que son grandes y robustas, las otra se podran amansar cmodamente; seran ms bellas que el gato ordinario y ms tiles para librarse de los ratones. Sus formas, sus gestos y sus maneras son absolutamente semejantes a las del gato, y, por tanto, es intil hablar de ellas.

El jaguarete, que los espaoles llaman tigre, no difiere, por el color, de la pantera, que todo el mundo conoce; pero tiene cincuenta y cinco pulgadas y un cuarto de largo sin contar la cola, que alcanza cerca de veinticuatro independientemente de los pelos. Es imposible de domesticar (1), (El jaguarete del Jardn Zoolgico del Museo de Historia Natural es de carcter muy dulce y busca las caricias de los que se aproximan a su jaula. En general, los individuos de una misma especie pueden tener hbitos diferentes. Hemos visto leoncitos de un mismo parto ser familiares y propensos a las caricias y otros feroces y salvajes, aunque criados juntos, con los mismos cuidados y por la misma persona. -C. V-.) y acaso sea ms fuerte y feroz que el len, porque no solo mata a todo animal, sea el que sea, sino que adems tiene bastante fuerza para arrastrar un caballo y un toro entero hasta el bosque donde lo quiere devorar, y tambin atraviesa a nado cargado con su presa un gran ro, como yo lo he visto. La manera como mata los animales que come indica igualmente su fuerza. En efecto, salta sobre un toro o un caballo, le pone una pata sobre el cerviguillo, con otra le coge el hocico y en un instante le retuerce el cuello. No obstante, no mata mas que cuando tiene hambre, y satisfecho su apetito deja pasar sin tocarla a cualquiera especie de animal. No es ligero en la carrera. Es solitario, y pesca durante la noche; pero no entra mas que en las aguas paradas y en los lagos. Para atraer a los peces deja caer en el agua su saliva y su baba, y cuando acuden los echa fuera de un zarpazo. Nada admirablemente y solo sale de noche. Pasa el da en el interior de los bosques o en medio de las grandes espesuras de hierba que se encuentran en los terrenos inundados. No teme a nada, y sea cualquiera el nmero de los hombres que se presenten a l, se aproxima, coge uno y empieza a comerlo, sin tomarse la molestia de matarlo previamente. Lo mismo hace con los perros y animales pequeos. Cuando quiere tomar el fresco sube sobre los grandes rboles un poco inclinados, y tambin cuando est aturdido por los ladridos de muchos perros que lo persiguen; entonces es cuando se le puede tirar de cerca. No hay que creer que cien perros basten para reducirlo. La hembra da a luz de dos a cuatro hijuelos.

Algunas personas llaman a este animal jaguaretepope y creen que hay otro, que llaman simplemente jaguarete. Se dice que sus diferencias consisten en que el primero es ms feroz y ms fuerte, y ms grueso de cabeza, cuerpo y piernas; que tiene las patas ms gruesas; que su talla es igualmente larga, pero menos alta, y que su pelo es ms corto, lustroso, aplastado y ms rojizo. Se aade que los anillos que los anillos o rosas negras de que se halla manchado estn ms aproximados y son ms limpios y menos desiguales en su contorno, y que en su interior no hay ninguna o casi ninguna mancha negra. Se dice tambin, por ltimo, que no sale casi nunca de los lugares ms espesos y de la vecindad de los ros, sino para cazar en sus orillas; en tanto dicen que otra especie habita sin repugnancia las alturas y aun las llanuras. Pero otros habitantes del campo igualmente juiciosos dicen que solo hay una especie, y que si algunos individuos tiene colores mas bellos es que habitan lugares mas oscuros, donde el sol no penetra nunca, y que las diferencias de que hemos hablado en los caracteres y proporciones no existen; que, por lo dems, la especie no tiene colores constantes y que varan mucho en todos los individuos, as como en los ocelotos o chibiguazs. Efectivamente, es seguro que en algunos las dos filas de manchas negras que comienzan en la raz de la cola de prolongan hasta la mitad de los lomos, y en otros apenas pasan del muslo y estn ms o menos marcadas, segn el individuo. Examinando las pieles se observa an que las hay con el fondo ms o menos rojizo y que en otras es blanquecino. El tamao de los anillos vara singularmente en algunos y son ms o menos hendidos o estrellados en su contorno. Los hay cuyos anillos, estn ms o menos separados o aproximados, y estos anillos tienen a veces el centro moteado de manchas negras y otras veces son del color del fondo. En fin, es difcil encontrar dos pieles enteramente semejantes o una sola cuyos anillos y manchas se correspondan con perfecta simetra a los dos lados, siendo su belleza tan variable como todos los dems.

Tambin hay gentes del pas que dicen que se encuentra otro animal feroz llamado onza. Se asegura que es mucho ms pequea que el jaguarete, que solo mata a los caballos y que para esto se ayudan el macho y la hembra; adems, que aunque su piel tiene pintas del gnero de las del jaguarete y de los mismos colores, se observan, sin embargo, siempre algunas diferencias, que no han podido explicarme con claridad ni de una manera fija y precisa. Pero se encuentran tambin gentes que conocen perfectamente el pas y que aseguran que esta onza no existe y que se toman por ella jaguaretes no adultos y aun acaso el chibiguaz. Estas noticias pueden servir a los naturalistas que tengan a su alcance los medios de aclarar las dudas que aun hay en estos respectos.

Buffon y Daubenton suponen que hay en frica tres animales feroces llamados pantera, onza y leopardo. Describen la primera (1), (tomo XVIII, pg. 212.) y Buffon censura fuertemente a muchos naturalistas que la han confundido con las otras dos y con otros animales de Amrica. Pero pueden ciertamente disculparse estos naturalistas considerado lo expuesto que se est a equivocarse acerca del pas natal de los animales y reflexionando acerca de la gran semejanza entre los de este gnero, por las formas, las costumbres y los colores, y sobre la gran variedad de colores que se observa entre los individuos de la misma especie. El tamao no basta para decidir, a menos que se conozca de una manera segura el del individuo adulto, lo que se sabe rara vez. En cuanto a las proporciones de la longitud del cuerpo, de la cola, etc., es raro encontrarlas determinadas con exactitud por los naturalistas y por los viajeros. De manera que yo soy uno de los que han credo que la pantera de Buffon era mi jaguarete, como puede verse en mi obra espaola sobre los cuadrpedos, y yo me fundaba en que encontraba una identidad absoluta en los colores, la forma y las proporciones. Es verdad que el individuo de Buffon era ms pequeo, menos feroz y menos fuerte que el mo, pero yo cre que la primera diferencia poda proceder de la edad o de que su pantera haba sido criada en una jaula, y que la segunda proceda de una falta de exactitud en la relacin de las costumbres de la pantera. En fin, es tan difcil hoy distinguir bien estas tres especies de animales, que algunos aseguran que hay tres especies en Amrica, mientras que otros las reducen a una sola. Acaso suceda lo mismo con las tres especies de frica. Existen hoy en el Jardn Zoolgico Imperial de Pars, y a la vista de los ms sabios naturalistas del mundo, tres animales feroces: uno cuya etiqueta dice Pantera macho; otro, Leopardo macho, y el tercero, sin etiqueta aun, pero se dice que acaba de llegar de Amrica (1), (El jardn zoolgico del Museo de Historia Natural posee en efecto en este momento tres animales que, colocados uno al lado del otro, presentan al golpe de la vista los caracteres distintivos siguientes: el primero es el jaguarete, mucho ms fuerte que los otros dos; tiene manchas mayores y menos numerosas, una cola que apenas toca al suelo cuando anda, y el grueso de sus miembros, como su edad, anuncian que debe crecer mucho ms todava. Es medio del cuerpo no tiene transversalmente ms de cuatro manchas.
La segunda especie, ms pequea que el jaguarete, tiene seis a siete manchas por lnea transversal; tiene adems una cola mucho ms larga y una cabeza sensiblemente menos ancha en proporcin del jaguarete. Esta especie viene de frica y nos parece que debe ser la pantera.
En fin, el tercero de nuestros gatos manchados, que viene tambin de frica, es un poco ms pequeo que la pantera, pero sus proporciones son las mismas, y no difiere mas que por manchas mucho ms numerosas; se cuentan diez en sentido transversal. Estos dos ltimos gatos son machos; sus diferencias no pertenecen, pues, al sexo. Sera ste el leopardo? -G. V.-).
Ignoro el juicio que han formado los naturalistas franceses, aunque ninguno tenga las dimensiones del mo, aunque yo encuentre algunas diferencias en el color, y aunque el ltimo tenga las patas anteriores ms fuertes. El animal del Museo de Historia Natural de Pars que lleva el nombre de pantera de frica es a mi modo de ver un jaguarete, aun no del todo adulto, pero no obstante es hermoso. Considero tambin como tal la pantera de Santo Domingo del mismo Museo, y poco falta para que no diga otro tanto de las panteras nmeros 250 y 251, aunque sus anillos o rosas sean sensiblemente ms pequeos y ms aproximados que los que he observado en los individuos de Amrica. Todas estas cosas me persuaden al menos de que es bien difcil hacer la distincin de semejantes animales y de que los naturalistas deben estudiarlos con mucho cuidado. Sera conveniente que examinaran tambin la uncia de Caius apud Gesner y los tigres descritos por los seores de la Academia Real de Ciencias (1), (tomo XVIII, pg. 221.), porque podran ser muy bien jaguaretes no adultos. Cuando Buffon quiso describir este ltimo animal los llam jaguar (2), (tomo XIX, pg.1.), pero se equivoc tomando por tal un oceloto o chibi-guaz.

El jaguarete negro no existe, que yo sepa, mas que en los bosques de la frontera del Brasil desde el 29 de latitud hacia el Norte. Yo no he visto de este animal mas que una piel, que, sin contar la cola, meda cincuenta y siete pulgadas de largo, y se deca que el individuo no era adulto; pero de lo que no se puede dudar es que se haba alargado esta piel, como sucede siempre. Cre, sin embargo, ver que tiene la cabeza ms grande que el que he descrito, y sus bigotes son ms largos y doblemente ms gruesos y ms fuertes. Adems de esto, todo el pelo era ms brillante, ms espeso, ms largo y menos apretado contra el cuerpo. Los pocos pelos, largos y rectos, que tena alrededor de los ojos eran blancos; todo lo dems, de un negro azabache; pero poniendo esta piel al sol se observan algunas manchas de un negro ms oscuro, como en la especie precedente. Se dice que este animal tiene las piernas ms cortas que el otro, pero que su cuerpo es ms largo y ms grueso y que es ms fuerte y ms feroz. Buffon le llama jaguarete y lo considera como perteneciente a la misma especie que el precedente, o al menos como una simple variedad (3), (tomo XVIII, pg. 84, y tomo XIX, pg.6.). Si esto fuera cierto se encontraran en el mismo pas individuos negros y otros de color ordinario y no se podra atribuir esta variedad al clima. Pero se trata indudablemente de dos especies diferentes. Dudo, no obstante, que el tigre o COGUAR negro, de que habla Buffon, sea de esta especie (1), (Suplementos, tomo VI, pg. 41)

El guazuar tiene 47 pulgadas de largo sin contar la cola, que mide un poco menos de 26. As, tiene el cuerpo ms corto y la cola ms larga que el jaguarete. Adase a esto que es en proporcin ms delgada, ms ligera y ms movible. Vive tambin mucho ms en las campias y sube igualmente con ms facilidad a los rboles. Oculta bajo la paja el resto de sus comidas; huye siempre del hombre y solamente mata pollinos jvenes, becerros, carneros y otros animales aun ms pequeos, pero no deja de matar a cuantos animales encuentra, y no se detiene a comerlos, sino que les chupa la sangre. La hembra da a luz dos o tres hijos; tiene una mancha negra sobre el bigote, y desde la cabeza a la cola inclusive est cubierta de pelos de una pulgada de largo, suaves y de un color mezcla de rojo y negro. Hay individuos ms o menos rojos, pero todos tienen negro el extremo de la cola. En la gran coleccin del Museo de Historia Natural de Pars, nmero 268, hay un hermoso individuo adulto de esta especie, con el nombre de coguar, que le da Buffon (2), (tomo XIX, pg. 21.). Este autor describe como diferente un coguar de Pensilvania (3), (Suplementos, tomo VI, pg. 38.), pero es la misma especie.

El chibi-guaz tiene 34 pulgadas de largo, sin contar la cola, que alcanza aproximadamente 13. Vive por parejas y muy oculto durante el da. Mata todas las aves y todos los perros ms pequeos que l, as como los gatos; pero cuando come la carne de estos ltimos animales se pone sarnoso. Come igualmente culebras y sapos; pero este ltimo alimento le produce vmitos y muere. Cuando se le encierra en jaula hace siempre sus necesidades en el bebedero. La hembra da a luz dos pequeos, que se domestican fcilmente, pero que no dejan nunca de matar cuantas aves domsticas encuentran. Cerca de cada oreja, en el intervalo que las separa, nace una banda negra que se extiende hasta la lnea de los ojos; entre esta raya y la de la otra oreja hay dibujos negros. De la nuca salen cuatro rayas negras, que continan por el cuello, y sobre el hombro hay pequeas manchas negras irregulares. Desde all hasta la cola se ven en lo alto del cuerpo dos rayas negras interrumpidas. Por lo dems, el fondo de la parte superior del cuerpo es de un blanco rojizo; pero hay a cada lado una fila de manchas ms separadas, que desde el medio del cuerpo hasta junto a la cola estn vacas en el centro, de manera que asemejan eslabones negros. Estos mismos eslabones ocupan el resto de los costados del cuerpo, cuyo fondo es de un color ms claro. Lo que acabo de decir basta para dar a conocer a este animal (1), (Debe aadirse a esta descripcin que el chibi-guaz como el gato comn, tiene la pupila del ojo alargada no redonda, como los leones, los tigres, las panteras, los jaguares, los coguares, etc. -C. V.-).

El Museo de Historia Natural de Pars, nmeros 261, 263 y 264, hay varios individuos de esta especie con el nombre de ocelote, que le ha dado Buffon (2), (Tomo XXVII, pg. 18.). Es verdad que imaginndose que era un jaguarete lo describe como tal con el nombre de jaguar (3), (Tomo XIX pgs. 1 y 10.). Creo que debe de referirse a esta especie el jaguare de Nueva Espaa donado a M. Le Brun y el gato tigre de la Carolina de Collinson (4), (Suplementos, tomo VI, Pg. 32 y 47); pero dudo que se deba hacer otro tanto con el gato pardo descrito por los seores de la Academia de Ciencias y el pichu de Dupratz (5), (Tomo XXVII Pgs. 13 y 31).

El mbaracay tiene 22 pulgadas de largo, sin contar la cola, que alcanza unas 13. No tiene mas que dos mamas a cada lado. Yo no he visto ms que una hembra de esta especie, en las fronteras de Brasil, hacia los 32 de latitud. S que da a luz solo dos pequeos en cada parto, y que estos hijos se domestican fcilmente. Habita las caadas y los bosques y sube a los rboles. La parte superior de su cuerpo presenta, sobre un fondo muy claro y tirando al color canela una multitud de gotas o pequeas manchas negras, que pueden tener tres lneas de dimetro.El fondo del color del cerviguillo es el mismo; pero en lugar de las manchas tiene bandas longitudinales negras, de las que cuatro se prolongan sobre la frente.

En el Museo de Historia Natural de Paris, numero 254, hay dos gatos cervales que tienen muchas semejanzas con el individuo que describo, y aunque se observan entre ellos algunas diferencias son muchos menos considerables que las semejanzas. He dado a M. Cuvier, clebre y sabio naturalista la descripcin completa mbaracay traducida al francs, a fin de que pueda comparar este animal con los cervales, y como es probable que se ocupe de ello y d a conocer su opinin, a l me refiero (1), (El mbaracay es efectivamente el mismo que el cerval, y nosotros hemos descubierto por esto que el cerval es americano, contra la opinin de Buffon; pero el margay es una especie diferente. -C. V-).

Supongo igualmente que mi mbaracay podra ser muy bien el margay de Buffon (2), (Tomo XXVII, pg. 30.). Este autor cree que se debe referir a esta especie el maragu y maracay de Abbeville y de Marcgrave, el malakaya de Barrre, el tepe-maxtlacon de Fernndez, el Felis silvestris tigrinus ex Hispaniola de Seba y el Felis ex griseo flavicans maculis nigris variegata de Brisson.

Buffon refiere an a esta misma especie (1), (Suplementos, tomo VI, pg. 46) el gato tigre de Cayena de Laborde; pero yo supongo que algunos de estos gatos acaso sean ocelotes o chibiguazs.

El gato negro llamado el negro tiene todo el cuerpo del color que indica su nombre. Su longitud es de 23 pulgadas sin contar la cola, que tiene prximamente 13. No tiene mas que dos mamas a cada lado. Yo he cogido cuatro en los mismos lugares que el precedente.

El yaguarundi tiene las mismas dimensiones de la especia a que me refiero, pero posee tres mamas a cada lado. El conjunto de su color es de un gris que proviene de cada pelo est dividido transversalmente por bandas negruzcas y blanquecinas, de manera que domina el negro.

En el Museo de Historia Natural de Pars, nmero 289, hay dos yaguarundis adultos bajos el mismo nombre (2), (Esta es una especie nueva que Azara ha dado a conocer el primero-C. V.-).

El eyr tiene 20 pulgadas de largo sin contar la cola, que mide 11. Todo el pelo es fuertemente rojo, a excepcin de la mandbula inferior y de una pequea mancha a cada lado de la nariz, que son blancas. No se le encuentra ms que en el Paraguay.

La ltima especie de gato es pajero; yo no lo he visto ms all del 30 Sur y siempre en medio de los pastos. Su longitud es de 22 pulgadas y media sin contar la cola que es de 10 y media. Su pelo es suave y ms largo que el de todas las otras especies. Yo no lo he encontrado mas que un solo hijo en el vientre; no obstante no dudo que su embarazo sea de dos; tiene dos mamas a cada lado. El color de la parte superior de su cuerpo es de un pardo tan claro que en Francia le llamaran gris. Se notan sobre su garganta y sobre su vientre bandas transversales de un pardo tirando al color canela, y se ven anillos oscuros en las patas anteriores y posteriores. El pelo del borde interior de la oreja es tan largo que sobresale cinco lneas de la oreja misma.

Aunque tenga muchas relaciones con el gato salvaje descrito por Buffon y Daubenton (1), (Tomo II, pg. 28.), actualmente creera yo que son dos especies diferentes. Casi lo mismo digo del gato salvaje llamado hayr en la Guayana, y cuya piel se envi a Buffon (2), (Suplementos, tomo V, Pg., 188.)

Conozco en el pas tres animales que tienen las formas de la marta, de la fuina y del turn, pero que son mayores y ms fuertes. Comen insectos, pequeos lagartos, vboras, ratones, aperes, pjaros, etc. Hacen agujeros en tierra que les sirven de refugio y para criar a sus hijos, que son siempre macho y hembra; pero aprovechan tambin los agujeros hechos por otros animales. No sabran subir los rboles.

El que yo llamo hurn mayor tiene 22 pulgadas de largo sin la cola, que es de 13. Cuando se le irrita, lanza, y no s como, un olor de almizcle muy incmodo y muy fuerte, que no se disipa sino al cabo de cuatro horas. Tiene todo a lo largo de la garganta, hasta el pecho, una mancha de un amarillo blanco. El resto del cuello y la cabeza son enteramente de un blanco sucio, que comienza a oscurecerse hacia el omoplato, de tal suerte que la rabadilla es de un negro intenso, as como el cuerpo.

En el Museo de Historia Natural de Pars, nmero 203, se ven dos individuos, desfigurados en sus formas, bajo el nombre de marta tayra. Yo no dudo de que sea la Mustela atra de Holmens (3), ( tomo XXX, pg. 207, cita b-); pero encuentro muchas razones para dudar de que sea el ysquiepatl de Seba, el pekan de Buffon (1), (tomo XXVII, pgs. 89 y 107), el tayra de Barrre (2), (tomo xxx, pg. 208, cit -*-) y la pequea fuina de la Guyana de Buffon (3), (Suplementos, tomo V, pg. 226).

El pequeo hurn (Hurn minor), cuando se le irrita lanza el mismo olor que la especie precedente. Tiene 18 pulgadas y media de largo sin contar la cola, que mide un poco ms de seis. La frente es de un blanco amarillento, que forma un ngulo a una pulgada del extremo del hocico. Este color se prolonga a los dos lados, formando una raya muy notable sobre los ojos, sin tocarlos, y envolviendo las orejas por el lado del cuello, a cuyo nacimiento termina insensiblemente y en disminucin gradual. Toda la parte de encima es gris, porque el extremo de los pelos es blancoamarillento y el interior es negro. El resto es de un negro intenso. Se pueden ver dos en la coleccin de Pars, nmeros 201 y 202, bajo el nombre de martegrison. Es necesario referirlo a la especie de la galera de Brown (4), (Tomo XXX, pg. 207, cita b-), al animal de Cayena enviado al Gabinete de Aubri y al grison de Allamand (5), (Suplementos, tomo V, pgs. 264 y 278). Todo lo que supongo consiste en que podra ser el ysquiepatl de Hernndez, que Charlevoix habr confundido con el caguar, describiendo su hijo del diablo, y Ferrille hablando del chinche del Brasil (6), (tomo XXVII, pg. 8 cita a-, y pg. 92, cita -*- ).

El yaguar, que los espaoles llaman zorrillo, es otra especie de fuina, que solo habita desde el 29 y medio, hacia el estrecho de Magallanes. Vive en los campos; no huye y aparentemente no hace caso de nadie; pero si observa que se le persigue, se comprime, se hincha, dobla la cola sobre el lomo y lanza, con perfecta puntera, sobre el que se le acerca, prximamente a una vara, un licor fosfrico de un olor tan apestoso que no hay hombre ni perro que no retroceda y evite aproximarse al yaguar. Una sola gota cada sobre las ropas obliga a tirarlas, porque sino el olor hediondo apestara la casa y no se disipara aunque se enjabonase la ropa veinte veces. Con frecuencia me ha molestado mucho este olor a ms de una legua de distancia, y se puede asegurar que si el yaguar lanzara uno de sus chorros en el centro de Pars se olera en todas las casas de la gran ciudad. Se dice que este licor tan extraordinario est contenido en una pequea bolsa cerca del conducto de la orina y que los dos lquidos salen al mismo tiempo. Su longitud es de 17 pulgadas y media sin contar la cola, que tiene cerca de seis independientemente de los pelos. Es enteramente negro y solo a dos pulgadas del extremo del hocico comienzan lneas de un hermoso blanco, reunidas en su origen y que algunas veces se separan sobre la frente, continuado a cada lado, por encima de la oreja, sin tocarla, y prolongndose por los costados del cuello, del cuerpo y aun de la cola. Algunos individuos carecen de estas lneas y rayas, otros no las tienen mas que a los dos lados del cuello, y en otros aun estn ms o menos extendidas. Se pretende que este olor apestoso es un especfico contra la jaqueca y que el mejor remedio para el dolor de costado es tomar una pequea cantidad de hgado de yaguar, seco a la sombra y reducido a polvo. Se dice tambin que este mismo polvo, tomado en vino o caldo, es el mejor sudorfico que se conoce.

En la coleccin de Pars hay un animal en extremo semejante al yaguar, con el nombre de mofeta de Chile, y yo no durara de que sea el mismo animal si no observara que el blanco de la frente y del occipucio es mucho ms ancho que en el mayor nmero de los individuos que yo he visto en el pas. Se creera que para caracterizar a este animalito bastara decir que es de la familia de las martas, de las fuinas y de los turones, que es americano y que emite a voluntad un olor de una hediondez increble. Pero como muchos autores hablan de animales que tienen caracteres semejantes, y no estn de acuerdo unos con otros, se debe presumir que los hay de diferentes especies bien difciles de reconocer hoy, a causa de los caracteres que se les asignan. Adase a este que mis dos turones precedentes expanden tambin muy mal olor, y esto basta para que la exageracin, tan frecuente en los viajeros, iguale este olor al del yaguar. Por lo dems, no teniendo esta especie los colores muy constantes, es un motivo ms para que las relaciones no estn de acuerdo. En mi obra espaola me haba propuesto aclarar muchas dificultades; pero habiendo reflexionado luego, no afirmo nada, como no sea que el gruidor y soplador de Wood es un yaguar (1), (Tomo XXVII, pg. 83, cita -*-). Por lo dems, se debe presumir que los zorros de Garcilaso, el Putorius americanus de Kalm y el de Gemelli Carrieri (2), (Tomo XXVII, pg. 83 cita -*-; pg. 90, cita -*-, y pg. 95, cita (a).) pertenecen igualmente a esta especie. Esto me parece al menos mas probable para este que para el suizo de Sagard Theodat (3), (tomo XX, pg. 164), la mapurita de Gumilla, el animal hediondo de Page du Partz, y el ortohula de Fernndez (4), (tomo XXVII, Pg. 95 cita (b), pg. 96, cita (*), y pg. 99, cita -*-. ) Presumo tambin que Charlevoix y Feuille lo han confundido con mi especie procedente, como ya he dicho.

Los naturalistas llaman sarigeyas o filandres a los animales que yo nombro en general fecundos, porque lo son mucho. Conozco seis especies, y como estos animales no se encuentran ms que en Amrica, debo dar a conocer los caracteres comunes a todas las especies antes de hablar de aquellos que distinguen a cada una en particular. Su cola es muy larga, nerviosa y crasa, desprovista de pelo casi toda y aun enteramente, cubierta de escamas, y se sirven de ella para sostenerse sobre los rboles, a donde suben fcilmente, as como por los muros cuya superficie es desigual. Los dedos son muy cortos, desprovistos de pelos y flexibles, con uas agudas. Hay cinco en las patas anteriores y el pulgar no se distingue de los otros. En cuanto a las patas posteriores, el nmero es el mismo, pero el pulgar es redondo, grueso, desprovisto de ua y muy alejado de los otros dedos. Estos animales tienen la cara triangular, muy aguda y larga; los ojos, oblicuos y salientes; la boca, muy hendida y con ms dientes que ningn otro animal. En efecto, en la mandbula superior hay diez incisivos y cuatro caminos, y en la inferior, ocho de los primeros y cuatro de los ltimos. Tienen largos bigotes y las orejas redondeadas, desnudas y transparentes. El cuerpo es largo; el cuello, corto y el escroto, tan colgante que casi toca al suelo. El miembro se oculta en el orificio y est dividido en dos en la punta, presentando la forma de Y. En las hembras los dos conductos no tienen mas que un solo orificio. Las mamas estn colocadas en forma de elipse o crculo alargado, y hay una en el centro. Apenas realizado el parto, las hembras aplican sus hijos cada uno a una mama, que no sueltan nunca hasta que estn en estado de andar y comer por s solos. Entonces cada uno se agarra a la madre como puede, y sta los lleva con mucho trabajo, unos sobre el lomo y otros arrastrando por el suelo.

Cuando se irrita a estos animales emiten su orina y sus excrementos, que esparcen malsimo olor. Habitan los campos ms que en los bosques, donde no se internan nunca. Se ocultan en los matorrales o masas de hierba, o bajo los troncos de los rboles, o en agujeros que hacen en tierra. Su marcha es muy pesada. Son estpidos, y no son ni feroces ni inquietos. No salen mas que de noche. Se alimentan de insectos, huevos, lagartijas, ratones y creo que tambin sapos y cangrejos. Comen igualmente frutos, y cuando matan un pjaro se limita ordinariamente a chupar la sangre. Esto mismo hacen las especies mayores con los pollos, cuando pueden atraparlos penetrando en las casas. Se los mata fcilmente a palos, aunque no dejan de morder si pueden, pero nunca atacan. Con estos caracteres ser siempre fcil asegurarse de si un animal pertenece o no a esta familia de cuadrpedos. Pero la distincin de las especies es muy difcil, porque hay varias que tan solo difieren por las proporciones respectivas del cuerpo y la cola. Vamos a dar los caracteres de cada especie.

Se encuentra el micur en toda la extensin del pas que describo. Tiene diez y siete pulgadas de largo sin contar la cola, que mide trece y que no est cubierta de pelos mas que en espacio de cuatro pulgadas, a partir de su raz. El pelaje est constituido por dos clases de pelos. El ms corto y ms abundante es de un blanco amarillento negro en el extremo; el otro es de dos pulgadas de largo, blanquecino y ms grueso. Una mancha oscura rodea al ojo y se extiende hasta el bigote; otra aun ms oscura sale del centro del occipucio y se extiende sobre la frente. Las patas anteriores y posteriores son negras. A lo largo del vientre de la hembra adulta hay una hendedura formada por dos bordes o pliegues muy notables, que se abren y cierran a voluntad. Bajo cada pliegue hay una cavidad, que aumenta hacia atrs, de suerte que la reunin de los pliegues en la parte posterior forma sobre el pubis una bolsa que tiene bastante capacidad; en esta cavidad hay doce mamelones, colocados en crculo y uno y medio ; all es donde el animal encierra sus hijos los primeros das.

Monsieur cuvier, naturalista muy estimado en Europa, me ha mostrado, en la sala donde se preparan los animales para el Museo de Historia Natural, una piel de micur recin llegada de Cayena; pero haba perdido una gran parte de los pelos blancos, los ms largos que guarnecen los costados del cuerpo del animal. En el mismo Museo, nmeros 298 y 299, he visto tres pieles, con el nombre de Didelphys manicu virginiensis, que al primer golpe de vista me han parecido tambin micurs, vista su forma, su tamao, su mezcla de dos pelos, de los que los ms largos son blancos, as como el color de las patas de delante y atrs, y aun el de las orejas en ambos individuos.

Esto es lo que dije al pronto a M. Cuvier; pero como despus le asegur que el individuo recin llegado de Cayena que el me mostr era un micur y que tena dudas con respecto a los otros, debo esperar que comprar estos animales y decidir la cuestin. Entre tanto, considero estos tres individuos como diferentes del micur, porque el blanco domina mucho ms en su pelo sin estar mezclado de amarillo; adems, la cara es incomparablemente ms blanca, no hay nada negro en la parte alta del hocico, ni entre las orejas, ni en el occipucio; apenas se distingue en el ojo y no se prolonga hasta el bigote. El pelaje me parecer ms compacto y menos suave y los pelos blancos me parecen menos tendidos, ms cortos y ms espesos. Adems, uno de los individuos tiene las orejas enteramente negras. Daubenton nos da la descripcin de la zarigeya (1), (Tomo XXI, pg. 181);(Tomo XXI, pg. 186 ) otro individuo de quince pulgadas y media de largo sin la cola, que tena diez y seis, y estas medidas me hacen creer que se trataba de mi micur. Otro tanto digo de la zarigeya de Tyson (2) (Tomo XXI, pg. 135 ); de la carigea de Ximnez del taiibi de Marcgrave (3) (Tomo XXI, pg. 159 ) y del Philander brasiliensis de Brisson. Mucho sospecho tambin que la nomenclatura de la zarigeya de Buffon est embrollada y que las frases de los autores relativas a este animal son confusas y equvocas. Buffon describe tambin su cangrejo (4) (Suplemento, tomo VI, pg. 125) y en seguida otros dos animales de esta familia (5) (Suplementos, tomo XII, pgs. 20 y 29). En mi obra sobre los cuadrpedos llegu a creer que eran micurs, pero hoy dudo. En el Museo de Historia Natural de Pars, nmeros 295, 296 y 297, hay tres cangrejos muy estropeados y mal preparados, que no parecen ser los de Buffon y que yo no conozco. No obstante, el ltimo podra ser mi coligrueso.

Llamo lanoso al segundo fecundo porque est cubierto de una lana muy suave. No he tenido hembras de esta especie, pero se me asegura que la bolsa y las mamas eran como en la especie precedente. Esta de que hablo es de ocho pulgadas y dos tercios de largo sin la cola que tiene trece y media y que est toda recubierta de pelo a excepcin de cuatro pulgadas y media en el extremo. Se ve que nace sobre el hocico una pequea raya oscura que va hasta el occipucio; el contorno del ojo es de vivo color canela; el espacio que media entre este ltimo color y la raya es de un pardo claro. El occipucio, parte anterior y exterior de las patas de delante y anterior de las posteriores son rojizos. Lo mismo sucede en los riones, aunque el color sea en ellos un poco ms oscuros. El resto del cuerpo es de un pardo blanquecino, y el blanco domina en las partes inferiores.

En el Museo de Historia Natural de Pars se ve un individuo sin nombre ni nmero, que es el dcimo contado de derecha a izquierda del que mira a la fila de los didelfos. Se distingue de los otros por la gran suavidad en el pelo, y yo creo que es mi lanoso, aunque los colores hayan perdido mucho. Monsieur Cuvier opina lo mismo, comparando mi descripcin con un individuo un poco mejor conservado que acababa de llegar de Cayena, y que estaba en la sala donde se preparan y disecan los animales para el Museo. Monsieur Geoffroi (otro naturalista igualmente muy conocido), que estaba presente, me dijo que l haba visto las hembras de esta especie y que no tenan bolsa. Esto me ha hecho rectificar el error en que me haban hecho caer los que me haban asegurado que la tenan. Por consecuencia, como es sobre este error donde me haba fundado para referir a mi lanoso la figura 46 que Daubenton da de su zarigeya hembra (1) (Tomo XXI, pg. 181) , yo veo ahora que me equivoque en el juicio que haba formado a este respecto y en la crtica que puede verse en mi obra espaola sobre los cuadrpedos. En la misma obra yo no dudaba de que ste fuera el cayopollin de Buffon descrito por Daubenton (2), (Tomo XXI, pg. 235); pero creo hoy que son animales diferentes, porque aunque no haya gran diferencia en los colores, el cayopollin tiene negro en el ojo, la cola menos provista de pelo en su raz, y considerablemente ms corta a proporcin. Esto me parece suficiente para establecer una diferencia especfica entre animales que presentan un gran nmero de caracteres generales de semejanza, y de los que, por consecuencia, las especies son poco diferentes unas a otras. Dudo de si se debe referir o no a esta especie el Philander de Suriman, de Sibille Marian (1), (tomo XXX, pg. 208), que era una hembra. Seba da el macho con una figura y una descripcin que lo aproxima mucho a mi lanoso; es verdad que dice cosas que parecen alejarlo mucho.

Llamo a la tercera especie coligrueso. El animal tiene doce pulgadas de largo sin contar la cola, que mide once y que esta cubierta de pelos, a partir en la raz, en los dos tercios de su longitud. Su pelo no es, a lo ms, tan largo como en las especies precedentes y no lo es ms que el de un ratn ordinario. La parte inferior del ojo es de un color canela claro que envuelve el ngulo de la boca, y ocupa luego la parte inferior de la cabeza y todas las partes inferiores del cuerpo. Las patas y la cara son de un color oscuro; el resto, como en el ratn domstico. En lugar de bolsa este animal tiene entre las piernas dos pliegues abiertos en elipse, que contienen una pequea cavidad, donde hay ocho mamelones formando un crculo alargado. No me sorprendera que el Didelphys cangrejero, nmero 297 del Museo de Historia Natural de Pars, fuera mi coligrueso. Pero creo que la murina de Linneo pertenece a esta especie (2), (tomo XXI, pg. 212), y supongo que Daubenton, en la descripcin de la zarigeya, ha confundido mi coligrueso con el micur. Estoy igualmente persuadido de que el mismo autor, describiendo la marmota, ha confundido con el colilargo la especie de que yo hablo en presente artculo, como precedentemente he dicho.

Doy a la cuarta especie el nombre de colilargo. No he visto ms que un individuo, que no era adulto. Tena tres pulgadas y tres cuartos de largo sin contar la cola, que meda cinco y que estaba enteramente desprovista de pelo. Entre las dos orejas y toda la parte alta del cuerpo es del mismo color que el ratn domstico y el pelo no es ms largo. El ojo esta rodeado de un anillo negro, seguido de otro blanquecino, y en el espacio que se extiende de un ojo a otro se ve una lnea oscura. Las partes inferiores son blancas. Se ver en el nmero 23 que tengo algunas sospechas de que cuatro individuos del Museo de Historia Natural de Pars podran pertenecer a esta especie. Daubenton (1), (tomo XXI, pg. 216) describe la misma marmose que Buffon, describindola por dos individuos que tuvo a la vista, y aun cita un tercero, que le sirvi para la diseccin. Pero yo creo que la proporcin de medidas que les da indica que no son todos de la misma especie, como l cree, y que el primero es un coligrueso no adulto, y los otros, colilargos. No me sorprende nada que un naturalista tan hbil y exacto haya podido caer en semejante error, pues en la familia de los didelfos o fecundos las especies se aproximan de tal manera las unas a las otras que es muy difcil distinguirlas, aun tratndose de los individuos vivientes, y que esto es casi imposible cuando los ejemplares estn conservados en los gabinetes. Si mi conjetura es verdadera, como creo, y estos tres individuos pertenecen a dos especies diferentes, no sera extrao que se hubieran confundido los caracteres en la descripcin. En efecto, que se hablan pertenecen al coligrueso ms que al otro, a excepcin de la banda negruzca que, segn Daubenton, rodea el ojo, y se ensancha por encima en la parte anterior de manera que forma un anillo negro (1), (tomo XXI, pg. 235). Este ltimo carcter pertenece al colilargo, y otro tanto digo de las catorce mamas y de la cola, que no tiene pelo ms que en su raz y en una longitud de tres lneas. Es verdad que Buffon dice (2), (tomo XXI, pg. 213) que una gran parte de la cola est cubierta de pelo, lo cual pertenece al coligrueso. Lo que yo considero como cierto es que este animal no es la murina de Linneo; pero no conozco el philander de Brisson, que Buffon refiere a esta especie. El individuo que enviaron de Cayena a este ltimo autor (3), (Suplementos, tomo VI, pg. 118, cita -a-) me parece ser tambin un coligarlo.

Llamo colicorto al quinto fecundo. Tiene cuatro pulgadas y media de largo sin contar la cola, que alcanza dos y cuarto y que solo tiene pelos en la raz. El cuerpo es, en proporcin, ms grueso que en todas las dems especies y el pelo o es ms largo que el del ratn comn. La parte inferior del ojo, y aun un poco de la superior, los lados de la cabeza y del cuerpo, son de un color de canela vivo. La parte alta del hocico es parda, y todo el resto, de un pardo aplomado. Este animal no tiene bolsa; pero su seno; colocado entre las piernas, es hinchado y presenta catorce pezones, tan pequeos que apenas pueden contarse. Su parto es de catorce hijos, que se fijan a los pezones y la madre de los lleva consigo sin que suelten jams la presa.

En el Museo de Historia Natural de Pars se ven en una misma fila varios fecundos con el nombre general de didelfos. Los dos individuos mas a la derecha del que mira, llamados touan, sin nmero, son de esta especie. Empiezo tambin a sospechar que se podra referir a ella la musaraa del Brasil de que habla Buffon (1), (tomo XXX, pg. 213).

Llamo enano al ltimo fecundo porque no tiene mas que tres pulgadas y media de largo independientemente de la cola, que tiene tres y dos tercios y est enteramente desprovista de pelos. No he tenido en m poder ms que dos machos, que tenan el pelo corto como un ratn y la cola ms delgada que las otras. Entre las dos orejas, toda la parte de arriba y los costados son de un aplomado un poco ms oscuro que en el ratn, y toda la parte de abajo, de un blanquecino muy claro. Pero el contorno del ojo es de un negro que se extiende hacia el ngulo mayor. Las regiones superciliares son blanquecinas en la parte superior y las dos estn separadas por un tringulo, un poco oscuro y poco perceptible. En la serie de los didelfos del Museo de Historia Natural de Pars se ven cuatro individuos de edades diferentes, sin contar los que estn sobre el dorso de la madre. Estos cuatro ltimos, que no tienen ni nombre ni nmero, que parecieron al principio ser de la especie de mi colilargo, as lo dije a los seores Cuvier y Walckenaer; pero examinndolos despus mas cmodamente y con mas atencin he modificado lo que pensaba y creo mas bien que pertenecen a la especie que he llamado enana. He aqu en lo que me fundo. La mancha del ojo no es redonda, como en el colilargo, sino en forma alargada; no se observa la lnea oscura vertical sobre la frente ni el blanco en la parte anterior del brazo, y el tamao y las proporciones me parecen a la vista aproximarse mas al enano que al otro. Es verdad que la mandbula inferior, por debajo del ojo, es blanca sin que se perciba el amarillo; pero como esta tinta es muy poco sensible no me sorprende que haya desaparecido, as como el color oscuro del centro de la frente, que es poco perceptible aun en el animal viviente. Si se midiera la longitud total y la de la cola es posible que se disiparan nuestras dudas.

Nada mas conocido que las formas de los zorros. El que se llama aguar-guaz tiene cuarenta y una pulgada de largo sin contar la cola, que alcanza quince, independientemente del pelo, que mide cuatro. Desde la parte inferior de la pata hasta la cruz tiene treinta y cuatro pulgadas y media. Resulta que es tan grande como un perro de la mas alta talla y mayor que un lobo, y no cede a ninguno de estos animales en la ligereza de su carrera ni en la fuerza de sus dientes. He visto un individuo adulto muerto y he posedo otros muchos pequeos, y que intent criar dndoles carne cruda de vaca; pero pronto advert que no la digeran y la expulsaban as como la haban comido. Gruan y ladraban como perros, pero con ms fuerza y en tono ms confuso. No mostraban poner atencin alguna hacia los pollos que pasaban a su alcance, pero coman pjaros pequeos, ratones, huevos, naranjas y caa de azcar. Como esta especie no habita ms que los terrenos inundados, sin pasar al sur del rio de la Plata, yo creo que se alimenta principalmente de caracoles, babosa, sapos, cangrejos y vboras. Este animal huye siempre y no hace mal alguno a los ganados; es nocturno y solitario, y muchos habitantes del campo aseguran que se encuentran en el corazn, en los riones y en las entraas de algunos individuos de esta especie abejas, gusanos y hasta vboras. Esto me hizo examinar con cuidado al individuo adulto que yo posea y a otros pequeos, pero no encontr nada semejante. Los jvenes murieron todos. Mi amigo D. Pedro Blas Noseda no encontr nada tampoco en el cuerpo de un individuo joven de esta especie; pero examinando el cuerpo de la hembra vieja observ que el rin derecho, que en apariencia no difera del otro, formaba una bolsa que contena seis gusanos vivos que se vea moverse. El mayor de estos gusanos tena quince pulgadas de largo, y el tamao de los otros disminua progresivamente. Todos se alimentaban de sangre mezclada con agua, donde nadaban. Considero a Noseda como hombre muy verdico. Los anatmicos pensarn lo que quieran de este hecho. Esperando otras explicaciones, podra creerse que estos gusanos son el producto de una generacin espontnea irregular. El pelo, bello y suave, no est acostado; es por el contrario, un poco crespo, largo de cuatro pulgadas, de un bello rojo tirando algo a amarillo. Pero su crin, de seis pulgadas de alto, no es de este color mas que hasta la mitad de la longitud del pelo y el resto es negro hasta la extremidad. La parte inferior de las cuatro patas es igualmente negra, as como el hocico. Se ve una gran mancha blanca en la parte inferior de la cabeza, y la parte posterior de la cola es igualmente de este color. Es indudablemente el ocoromo de Moxos (1), (tomo XIX, pg. 25) y tambin creo que es el koupara de Barrre (2) (Tomo XXX, pg. 205, cita -*-).

El aguarachay es muy comn en todas estas regiones. Tiene las pupilas de los ojos como las de los gatos. Es nocturno y sus formas y sus hbitos no difieren nada de las de los zorros de Espaa. Noseda domestic uno, que acab por ser tan familiar como un perro, pero se coma todos los pollos. Tiene veinticinco pulgadas y media de largo sin contar la cola, que alcanza doce y media de longitud, y los pelos del extremo, de pulgada y media. La parte de fuera de la oreja y el exterior de las patas anteriores y posteriores, hasta por encima de la corva, son de color rojizo tirando al de la canela; el hocico es negro hasta los ojos. Sobre el resto de la parte alta de la cabeza se ven pequeos pelos de color canela, cuyo extremo es blanco. Todas las partes inferiores del cuerpo son blanquecinas. El resto de la piel es gris, porque cada pelo tiene alternativamente dos rayas blancas y dos negras. El extremo es de este ltimo color. En el Museo de Historia Natural de Pars, numero 278, hay un animal llamado zorra tricolor (1), (canis cinereo argenteus, no citado por Buffon. -C. V.-.), llevado del Norte de Amrica, y que me parece ser mi aguarachay. Si esto es as, cosa que no dudo, se puede concluir que el clima no tiene sino muy poca o ninguna influencia, porque el aguarachay es el mismo en toda Amrica desde el estrecho de Magallanes hasta el polo rtico, aunque en general el zorro vari mucho en sus colores.

El pop es de veintitrs pulgadas y media de largo sin contra la cola, que tiene trece y media, ni los pelos, que tienen dos. El hocico es ms puntiagudo que el del zorro y un poco arremangado en el extremo. Los ojos son muy grandes y un poco saltones, y las orejas un poco inclinadas al costado. Tiene en las patas anteriores cinco dedos, desprovistos de pelo, separados, callosos por debajo, ms altos que gruesos, que no le sirven para desgarrar, pero s para llevarse el alimento a la boca, cosa que hace con las dos patas a la vez. Las patas de atrs estn dispuestas del mismo modo. Hay tres mamas a cada lado. Su pelo es suave y un poco crespo. Toda la parte inferior del cuerpo es de un color amarillo plido; las patas son negras, as como el ltimo tercio de la cola, de la que el resto alterna en anillos negros y blanquecinos. Los arcos superciliares son blancos, as como el borde de los labios, y hay detrs de ojo una mancha del mismo color. El resto de la cabeza es negro. Todo el resto del pelaje se mezcla de dos clases de pelos; los mas largos, negros, y los otros, blanquecinos, lo que da al animal un color gris. Creo que no pasa del 30 Sur y que es nocturno. Algunos dicen que tienen todas las costumbres del zorro; hasta considerar sus formas para ver que no es ni tan ligero ni tan activo. Parece que prefiere los lugares acuticos y que sube a los rboles. No dudo de que en ocasiones coma de todo, pero creo que se alimenta principalmente de insectos, frutas, huevos, cangrejos y de las aves pequeas que puede cazar. Se le domestica tenindolo amarrado. Es muy pesado; el cuerpo y el cuello son gruesos y cortos; la cola, recta; permanece encogido, con el aire tmido; la boca es muy hendida. Tiene en la mandbula inferior seis incisivos, de los que los exteriores podran pasar por caninos; hay luego un intervalo vaco, seguido de dientes caninos que tienen siete lneas. En la mandbula inferior hay seis incisivos, y en seguida, caninos.

En el Museo de Historia Natural de Paris, numero 197 y 198, hay dos pops con el nombre de ratn cangrejero, que le ha dado Buffon (1), (Suplementos, tomo XII, pg. 14); pero el mismo haba ya descrito este animal con el nombre de ratn (2), (Tomo XVII, pg. 177).

El cuati tiene veintids pulgadas y media de largo sin la cola, que alcanza veinte y media y que con frecuencia levanta verticalmente, dirigiendo el extremo por detrs. El cuerpo y el cuello son gruesos y cortos; el hocico es muy largo, agudo, en forma de trompeta, y el extremo, que sobrepasa ms de diez y deis lneas de la mandbula inferior, tiene alguna movilidad en todos sentidos. En la mandbula superior se encuentran cuatro incisivos, despus un vaci y luego un diente canino, separado por un gran intervalo de un canino de cinco lneas que presenta dos filos, como una espada; siguen luego seis molares. El nmero de incisivos de la mandbula inferior es el mismo, y los siguen caninos de dos filos, con ocho lneas de largo, muy separados de los molares. La oreja es pequea y redonda. Todas las patas tienen cinco dedos, reunidos por una membrana que se extiende hasta la mitad de cada dedo. Las hembras miden casi tres pulgadas menos que los machos; tienen de seis y diez mamas y dan a luz cuatro a cinco hijuelos, de los que los machos son el mayor numero. Este animal tiene una pequea mancha blanca bajo los ojos, otra detrs y una tercera en la parte posterior del ojo, que da una vuelta y se prolonga a lo largo del costado del hocico. El resto de ste es negro y este color se introduce en forma de punta aguda en la macha blanca que tiene sobre el ngulo mayor del ojo.

La frente es de un blanco amarillento, as como toda la parte superior del cuerpo y los costados; pero el extremo del pelo es de un color oscuro y la cola tiene anillos de este ltimo color y otros blanquecinos.

Los pelos de debajo del cuerpo son oscuros en el extremo y de un anaranjado plido en el interior. Hay algunos individuos que tienen blancas estas regiones, que en vez de ser anaranjadas, y que son blanquecinos en la parte superior del cuerpo en ves de ser blanquecinos en la parte superior del cuerpo en ves de ser blancoamarillentos. Este animal solo habita los bosques; sube a los rboles, y se dice que basta golpear el tronco para hacer caer toda la banda, que est sobre las ramas. Hay tambin personas que le atribuyen todas las astucias y todos los hbitos del zorro, pero su poca ligereza demuestra que se engaan. Su hocico no anuncia un animal que tenga fuerza para morder, y se ve que a lo sumo est en estado de comer huevos o los animales pequeos que encuentre en los nidos. Lo que s es seguro es que no come ratones. Sin embargo, cuando est domesticado (lo que no es difcil) come pan, carne, frutas y de todo, indistintamente. Se le tiene amarrado porque es muy turbulento y para evitar que se escape, porque no se encaria con nadie. En el Museo de Historia Natural de Pars se ven reunidos varios cuatis, de los cuales, a mi parecer, ninguno es adulto, y los de los nmeros 186 y 188 son de la variedad cuyo color es ms oscuro.

Llamo nutria al animal que en el pas llaman lobo de ro, y que se encuentra en todos los lagos y en todos los ros del Paraguay, y creo que hasta en el ro de la Plata. Cada sociedad de estos animales vive en un gran agujero que excavan al borde del agua, y donde nacen y cran a sus hijos. No viven mas que de peces, que comen generalmente fuera del agua. Permanecen todo el tiempo que quieren debajo del agua, sin ahogarse, y muestran a veces la cabeza detrs de los buques y ladran como perros; pero el sonido de su voz es ronco y nunca muerden a los que estn nadando. En tierra su marcha es pesada y avanzan casi arrastrndose sobre el vientre. No he tenido mas que ocho individuos vivos, y voy a dar las dimensiones del mayor sin asegurar que fuera adulto, porque me parece haberlos visto mas grandes en mis navegaciones por los ros. La longitud es de veinticuatro pulgadas y media sin contar la cola, que tiene diez y ocho; esta cola es gruesa, puntiaguda, flexible y redonda, aunque se nota en ella un pliegue formado por la piel todo a lo largo de sus lados. El cuerpo y el cuello son gruesos; la cabeza, corta y plana; pero su parte alta es en forma de semicrculo y ms levantada que las orejas, que son pequeas y redondas. El hocico no es puntiagudo; est bien provisto de bigotes; los ojos son pequeos. La mandbula superior tiene seis dientes incisivos, seguidos de un diente canino a cada lado; despus un intervalo. Estos caninos tienen siete lneas de largo y estn separados de los molares por otro intervalo. Se observa el mismo nmero de incisivos en la mandbula inferior; no hay caninos y solamente molares, separados de los otros por un espacio vaco. Las cuatro patas tienen cinco dedos, reunidos por una membrana. La mandbula inferior es de color de paja o amarillenta; todo el resto del pelo es de un color oscuro brillante y suave al tacto.

En mi obra sobre los cuadrpedos no dud en asegurar que mi nutria era el animal que Buffon llama saricovienne. Pero habiendo visto despus esta especie en el Museo de Historia Natural de Pars, muchas razones me llevan a dudar de la veracidad de mi aserto. En efecto, aunque el pas y las formas parecen ser los mismo, la saricovienne es mucho ms grande que los ocho individuos que yo he visto y tenido entre las manos. Adase a esto que el pelo de mi nutria me parece mucho ms suave, ms perpendicular a la piel y ms oscuro, mientras que el de la saricovienne es de color de canela. Es verdad que este ltimo color es con mucha frecuencia ms oscuro y subido en las pieles viejas de algunos de estos animales; pero adems he aqu otra diferencia: el color de paja o blanco amarillento, que en mi nutria no ocupa mas que la parte inferior de la cabeza, se extiende mucho en la saricovienne y cubre la garganta hasta el pecho. Es verdad que los hijuelos de saricovienne que se ven en el Museo, al lado de su madre, no presentan esta diferencia tan sensible, pero siempre es ms clara de notar que en mis individuos. Estas dudas me han confirmado en otra que al principio me haba hecho poca impresin. Yo haba visto de lejos, navegando por algunos ros al norte del Paraguay, nutrias que me parecieron ms grandes y que los ocho individuos que haba visto y descrito, y yo vi en el pas una piel de nutria disecada de cuarenta y seis pulgadas de longitud sin la cola, que tena veintiuna. Todo esto me hizo sospechar que estos individuos grandes pertenecan a otra especie; despus me persuad de que la diferencia de tamao vena de la edad y no de una diferencia especfica. Pero como veo ahora que es probable que la saricovienne es una especie diferente de los ochos individuos que he medido y descrito, encuentro igualmente probable que los grandes individuos de que he hablado deban ser referidos a ella; y tanto ms, cuanto que el animal disecado tena la misma clase de pelo y el mismo color que el del Museo. Es verdad que ignoro si tena tambin la macha por debajo de la cabeza y la garganta, porque el pelo se haba cado. Si se asegura que existen efectivamente en el pas dos nutrias diferentes, es decir, la ma y la saricovienne, ser necesario examinar de nuevo la nomenclatura de Buffon (1), (Tomo XXVII, pg. 126) y mi critica.

No obstante, yo creo siempre que la sariguebes de Thevet es mi quiy y que la lutra atri coloris macula subgutture flava de Brisson es mi nutria, vista la relacin de los colores. En cuanto a los otros autores citados por Buffon, no puedo decir nada, ni tampoco de las nutrias que indica a continuacin (2), (Suplementos, tomo V, pg. 260. Tomo XII, pginas. 104 y 123)

Llamo quiy, as como los indios, a un animal que los espaoles llaman impropiamente nutria. No pasa de los 24 de latitud hacia el Norte; pero en la provincia del Ro de la Plata se le encuentra abundantemente en todos los arroyos y en todos los lagos. Excava agujeros a orillas del agua para esconderse y criar a sus hijos, que son en nmero de cuatro a siete. Nada frecuentemente y lo mismo bucea; pero tiene necesidad de salir frecuentemente del agua para respirar. Vive solo de hierbas. Su longitud es de diez y nueve pulgadas sin contar la cola, que tiene diez y seis y que es gruesa, escamosa y desprovista de pelos. Sus patas son muy cortas y su marcha es pesada. Tiene en las patas anteriores cinco dedos, todos separados, y los de las posteriores, en el mismo nmero, unidos todos por una membrana. Se parece mucho a una liebre por la cabeza y el hocico, pero sus orejas son mucho ms pequeas y sin pelos. No tiene ms que dos dientes en cada mandbula; son de color naranja y de una pulgada de largos. La boca es como de la liebre. El contorno de la boca y la punta de hocico son blancos. Por lo dems, la parte de encima es oscura, aunque se percibe bien distintamente el rojizo en los costados de la cabeza y del cuerpo y en los alrededores de la oreja. Las partes inferiores son ms claras. Sospecho mucho que el sariguebes de Thevet pertenece a esta especie (1), (Tomo XXVII, pg. 126.). Me fundo sobre lo que dice de que este animal habita en el Ro de la Plata y su carne es buena para comer, que el color del pelo es una mezcla de gris y negro, y que tiene membranas en las patas. En mi obra sobre los cuadrpedos form la misma suposicin respecto a la pequea nutria de agua dulce enviada de Cayena a Pars (2), (Suplementos, tomo V, pg. 262); pero hoy estoy por la negativa.

El capibara no pasa al sur del Ro de la Plata, pero se le encuentra frecuentemente a orillas de todos los ros, arroyos y lagos, donde vive en familia, no alimentndose mas que de hierbas y no haciendo cuevas. Nada mucho y bucea; pero solamente en tanto en cuanto la necesidad de respirar se lo permite. Corre poco; es pacfico, tranquilo y pesado, y permanece sentado mucho tiempo. Su carne es buena y muy crasa. Sale principalmente de noche. La hembra da luz cuatro u ocho cras. Tiene de largo cuarenta y cinco pulgadas y media y carece de cola. El cuerpo es ms corto, ms grueso y ms redondeado que el del cerdo. Su cabeza tiene menos ancho que alto; la oreja es corta sin pelo. El hocico es extremadamente obtuso. Su boca se asemeja a la de la liebre y tiene, como este animal, dos grandes dientes arriba y otros dos abajo. Presenta sobre el hocico una especie de lupia muy aplastada y sin pelos. Tiene cuatro dedos en las patas anteriores y tres en las posteriores; tanto en unas como en otras, unidos por una membrana. La hembra no tiene lupia y su longitud cuenta dos pulgadas menos que el macho. El pelo es grueso y apretado contra el cuerpo, de un color oscuro, pero el extremo rojizo. Toda la parte de debajo es de un pardo blanquecino. En el museo de Pars, numero 337, se puede ver un individuo joven con el nombre de cabiai.

El pay es muy raro en el Paraguay y yo creo que no se le encuentra ms all del 30 de latitud. Se me asegur en el pas que tena la misma manera de vivir que el acuty; que como l, es nocturno y lo roe todo; que habita los bosques, donde se oculta en los huecos de los rboles y tambin bajo su tronco; come hierba y caas de azcar, tiene la carne delicada y da a luz dos cras, o una sola, cada vez. Yo no tuve en mi poder mas que dos machos de esta especie, que tenan veinticuatro pulgadas de largo; la cola o el cccix solo tena seis lneas. El cuerpo se pareca al del cochino, por su redondez y su aspecto. El hocico era obtuso, con dos grandes dientes arriba y abajo; la cara, plana, y la oreja, sin pelos. Tiene cinco dedos en las patas anteriores, y de ellos el interior es tan pequeo que se reduce a una ua; todos estn un poco unidos en su raz. Las patas posteriores son del todo semejantes a stas. Solo hay una mama a cada lado. El pelo es corto, pegado al cuerpo y muy blanco en toda la parte inferior. El de encima es de un pardo oscuro; pero a cada lado del cuerpo hay bandas blancas muy notables y colocadas a lo largo. En el Gabinete de Pars, numero 344, lleva el nombre de paca.

El acuty no es raro en el Paraguay, pero no se extiende hacia el Sur. Es nocturno y en las casas lo roe todo, hasta la madera de las puertas. Tiene los mismos hbitos que la especie procedente, pero es mucho ms ligero. No hace cuervas; vive de vegetales, pero en poder del hombre como de todo. Cuando tiene miedo eriza sus pelos sobre la grupa y se le caen a puados. Toma las mismas actitudes que el conejo, y se dira que tiene joroba. Levanta las dos patas a la vez y se sirve de ellas para sostener lo que come. Tiene veinte pulgadas de largo. La cola, a lo sumo, tiene una, es rgida, sin pelos y casi cilndrica. La cabeza, la boca y los dientes son prximamente como en la liebre. Tiene en las patas anteriores cinco dedos, de los que el exterior se reduce a la ua. Solo tiene tres en las patas posteriores, cuyos tarsos son muy largos. La hembra tiene tres pares de mamas y da a luz ordinariamente dos cras, que nacen por octubre. La parte inferior de la cabeza, hasta el pecho, es de color de paja, y el resto, por debajo, casi blanco. Toda la parte superior y los costados son de color gris o de una mezcla de oscuro y amarillo verdoso, pero el amarillo domina por delante de las patas; la parte posterior es anaranjada; las patas son oscuras. En el Museo de Historia Natural hay dos individuos de esta especie, con el nombre de de cavia-aguty. Buffon separa este animal del que l llama acouchi (1), (Tomo XXX, pg. 211, y Suplementos, tomo VI, pg. 19), y en mi obra sobre los cuadrpedos he credo que se equivocaba, o al menos que su opinin no estaba bien fundada. Pero, pues que en el mismo Gabinete, nmero 341, hay un cavia-acouchi a la vista de los ms hbiles naturalistas, debo creer que me equivocaba. Es verdad que este animal me parece ser tambin un acuty o aguti por todos sus caracteres, y yo no le veo la cola que le da el autor. Puede ser que mirndolo con buena luz se descubriera, as como otras diferencias que no se advierten, dada la manera como el animal est colocado en el Gabinete.

Nunca he encontrado el tapity al Sur del 30 de la latitud. Nada de ms semejante en todo al conejo salvaje; pero la cola es ms corta y su pelo le da la forma de una bola. Adems, no hace cuevas y no tiene otra habitacin que los matorrales. La hembra da a luz tres o cuatro hijos, que deposita, por septiembre, en cualquier masa de hierbas. Tiene catorce pulgadas de largo sin contar la cola, que no llega a una aun contando los pelos. La parte posterior del ojo est rodeada por una raya de color blanco y canela, que se extiende hasta por encima. Los labios y la parte alta de la cabeza son blancos; este color se introduce en forma de punta detrs de la mandbula, hacia la oreja sin llegar a ella, sin embargo, a ella. El pecho es igualmente blanco hasta la cola, as como la parte de delante de las patas de atrs y la de detrs de las patas delanteras; pero la parte baja, desde la mitad de la tibia, es del color de canela parda, as como la posterior de los muslos y del cuello. La garganta y el hocico estn en el mismo caso. El resto del pelo difiere poco del conejo; pero considerndolo con ms atencin se ve que la punta es negra; se observa luego un poco de blanco descolorido; despus, negro y la raz blanca. Este es el tapeti de Buffon, que est persuadido, as como yo, de que es el citli de Nueva Espaa (1), (Tomo XXX, pg. 217).

El apere es muy comn por todas partes. Se oculta en los cardos y las pajas ms altas del pas, que se encuentran en las llanuras bajas, as como en los cercados y matorrales. No hace cuervas y no se aprovecha de las de otros animales; es nocturno, estpido, nada salvaje, poco ligero, y su hembra da a luz solo uno o dos pequeuelos. Su longitud es de once pulgadas, y no tiene cola. Su cabeza y todo el resto de sus formas se asemejan por completo a las del cui o conejillo de Indias, que no es ms que el apere domesticado. El pelo es duro, sobre todo en el occipucio. El color de encima y el de la garganta son como en la rata comn, pero un poco ms oscuros. La parte de debajo de la cabeza y de cuerpo es blanca. En el Gabinete de Pars, nmero 338, hay un pequeo animal, incontestablemente domstico y conocido vulgarmente con el nombre de cuin, cochino de Indias y pequeo conejo de Indias. No obstante, la etiqueta dice cavia-cobay (1), (El verdadero nombre de este animal, en nuestra lengua, es el de conejillo de Indias, y no el absurdo de cobaya, galicismo que vive empleando especialmente por mdicos y bilogos.-Nota D.-), quiz porque Buffon crea que se le nombraba as en Brasil (2), (Tomo XVI, pg. 1.), y en esto creo que se engaa. El mismo autor describe separadamente del apere, y como una especie diferente (3), (tomo XXX, pg. 240.), el conejo de Indias; pero yo no dudo de que sea la misma especie y que sus diferencias proceden del estado de domesticidad del conejo de Indias, mientras que el apere vive en libertad. No obstante, nosotros somos de opinin de referir a esta especie los cors y los cois de diferentes autores.

La vizcacha no existe al este del ro Uruguay, sino solamente al oeste, desde el 30 de latitud, yendo hacia el Sur. Es muy comn al Sur de Buenos Aires. Este animal hace madrigueras como el conejo, con una multitud de salidas aproximadas unas a otras, y colocadas con frecuencia en los caminos, en los jardines y al lado mismo de las casas. Habita all reunido en familia; consume toda la hierba de los alrededores y causa grandes daos en los huertos de legumbres y en los campos de cereales, causa de que se le persiga. Se asegura que si se cerraran las salidas de las cuevas todos los animales que estuvieran dentro de ellas pereceran si otros individuos de la misma especie no vinieran a visitarlos, como de ordinario, para abrirles. Para contenerlos, un amigo mo amarr un perro en cada cueva que quera destruir, y todas las vizcachas perecieron sin osar salir. Se pretende tambin que para expulsarlos basta con hacer ciertas necesidades en la puerta de la cueva. Tienen la mana de recoger en el campo y depositar a la entrada de la cueva cuantos huesos y estircol encuentran. Renen tantos objetos diferentes, que cuando se pierde alguna cosa hay seguridad de encontrarla all (1), (Lase tambin, para costumbres de la vizcacha, a DARWIN -C. R.-). No salen mas que de noche y en el momento del crepsculo, sin alejarse mucho. Su carne es medianamente buena. Marchan a pasitos menudos y sin saltar, pero no tienen la mitad de la ligereza del conejo, al cual se parecen por su actitud encorvada. Este animal parece ser de la familia de la marmota. Tiene la vizcacha veintids pulgadas de longitud sin la cola, que mide cerca de siete, y sin los pelos, que alcanzan a ms de una. El cuerpo es rechoncho; la cabeza, gruesa y muy mofletuda; la oreja, grande, elptica y un poco puntiaguda; ojos grandes, y el hocico, muy obtuso y velloso. La boca y los dientes, como en la liebre. Tiene cuatro dedos, sin membranas, en las patas anteriores, y en la palma una gran callosidad, sobre la que se apoya el animal, y no sobre los dedos. En las patas posteriores no hay ms que tres dedos, y el de en medio presenta, por el lado interno, una glndula cubierta de pelos ms duros que los del cerdo. Los costados de la cabeza son muy negros y muy provistos de cerdas largas, duras y fuertes, que ocupan el lugar de los bigotes, excediendo a todos los pelos en longitud, pues las hay de siete pulgadas. Una raya blanca de una pulgada de ancho se prolonga paralelamente a la barba hasta el punto que corresponde los ojos. El borde superior de esta raya es oscuro y atraviesa los ojos. Toda la parte superior del cuerpo es gris o de un color oscuro mezclado de blanquecino; la parte inferior es blanca, pero la superior e inferior de la cola son negras, mientras que los costados de sta son de un pardo claro. Los pelos que la cubren le dan el aspecto de comprimida lateralmente. La hembra tiene cerca de tres pulgadas menos de longitud. Carece de la gran barba del macho, pero tiene largos bigotes. Todos los colores de su cuerpo son ms claros.

La liebre patagona no se encuentra mas que despus del 35 de latitud, yendo hacia el estrecho de Magallanes. Se la llama liebre, aunque sea mayor y ms rechoncha que la de Espaa, y no corre tanto por que se fatiga en seguida. Vive por parejas de individuos, que corren y obran en comn, pero que no se acuestan juntos, sino a veinte pasos prximamente de distancia uno de otro. Su grito es fuerte y muy agudo. La hembra de da a luz dos pequeuelos. Don Joaqun Maestre tena en su casa, en el 41 de latitud, dos de estos animales, domesticados, que andaban en libertad por las habitaciones y salan y entraban a voluntad. Me los regal. Su longitud es de veintiocho pulgadas y media sin contar la cola, que tiene una y media y es gruesa y sin pelos. La cabeza parece en todo a la de la liebre, as como la boca. Las patas anteriores tienen cuatro dedos, y hay por debajo una callosidad, en forma de trompo o de corazn, y del grueso de una nuez. Presenta una callosidad semejante en las patas posteriores, que solo tienen tres dedos y el tarso sin pelos. La hembra se parece al macho y no tiene mas que cuatro mamas, de las que un par est situado en medio del vientre y las otras dos, tres pulgadas y media ms adelante. Lo que hay de mas notable en el color es una banda blanca, bien determinada, que comienza en uno de los flancos, donde es muy estrecha, y va a buscar al otro por encima de la cola; se introduce en seguida entre las piernas y ocupa la parte inferior. La rabadilla es de un color oscuro en el lugar en que toca a esta banda. En el resto de la parte superior del cuerpo y los costados los pelos son pardos y solo su extremo es blanquecino.

Yo no he encontrado el cuiy mas que en los grandes bosques del Paraguay. Anda, flemticamente y sin tumbarse, sobre el tronco y las ramas de los mayores rboles. Tuve uno durante un ao en mi habitacin; haba sido cazado cuando ya era adulto, y observ que corra muy poco y no mostraba nunca ni alegra, ni tristeza, ni agradecimiento, sino, por el contrario, la mayor estupidez, indiferencia, pesadez y tranquilidad, y que a lo sumo saba comer y beber. Pasaba veinticuatro horas, y a veces cuarenta y ocho, sin moverse una lnea, en lo alto de un postigo, donde permaneca constantemente sin cambiar de sitio, sostenido solo por las patas posteriores, con las de delante juntas y en el aire, pero casi tocando al hocico y a las posteriores, a causa de lo encorvado que pona el cuerpo. No miraba nada y le importaba poco que se entrara o gritase; nada le impresionaba. Descenda al suelo una vez al da y solo por un instante, para comer frutos de toda especie de vegetales y aun ramas secas de sauces. No beba nunca y coma muy poco. Coga los alimentos con los dientes, y despus de haberlos levantado del suelo los sostena con sus dos patas para comerlos. Sube con facilidad a lo largo de un pedazo de madera y se mantiene firme sobre la punta de un palo vertical, aun sin sostenerse con la cola, que, no obstante, podra servirle para este uso, as como a los monos, pero no recurre a ella mas que para el descenso. La hembra da a luz un hijo, que difiere del padre y de la madre en que tiene color de caa o amarillo canario. Alcanza once pulgadas y tercio de largo sin contar la cola, que tiene nueve. Es gruesa, nerviosa y desprovista de pelos desde los tres cuartos de su longitud hasta el extremo. Tiene cuatro dedos en todas las patas; un par de mamas sobre los msculos pectorales y otro un poco ms de una pulgada ms abajo. Las cuatro lneas hendidas de la punta del hocico son cilndricas y provistas de bigotes; la boca y los dientes son como en los ratones. Los ojos son muy pequeos y un poco salientes; las orejas, cortas y sin pelo, estn completamente ocultas por pas o espinas. Estas pas comienzan sobre el cilindro del hocico y son ms largas del lado del occipucio. Desde all a la espaldilla alcanzan dos pulgadas, pero no son tan fuertes como sobre la cabeza. Sobre el dorso y la cola hay espinas en abundancia sin mezcla de pelos. Estas pas son de una pulgada de largo, ms fuertes que las otras y las ms estn de travs o colocadas oblicuamente con relacin a las otras; pero esto solo se advierte cuando el animal quiere defenderse. Para esto levanta las espinas de la cabeza y eriza horizontalmente las del cuerpo y de la cola, las cuales en estado de reposo cubran a las del dorso. Estas pas que cubren a las otras estn muy mezcladas de pelos largos y pardos. Todas son muy agudas y fuertes, amarillentas en la parte inferior y la extremidad y de color oscuro en el centro. No las tiene ni en las patas ni en la parte inferior del cuerpo, donde solo se encuentran pelos pardos.

He credo y hasta he asegurado en mi obra sobre los cuadrpedos que mi cuiy era el coendou de Buffon (1), (Tomo XXV, pg. 229); pero debo confesar aqu con franqueza que actualmente creo lo contrario y que pienso que son dos animales diferentes. He aqu mis razones; no solamente Daubenton da al animal que describe un dedo ms en el pie, pas de pulgada y media ms largas, y el cuerpo cinco pulgadas ms largo, sino que habiendo visto yo el coendou en el Gabinete de Pars, nmero 328, le encuentro las pas ms espesas, ms gruesas y ms fuertes y no estn entremezcladas de tan gran cantidad de pelos como el cuiy. Adems, los bigotes de este ltimo apenas tienen la mitad del grueso y de la longitud de los del coendou. No obstante, se asemejan por la fisonoma y el color. Acaso Buffon haya cado en un error semejante al mo reduciendo a una sola especie los dos coendou de Pisson y otros autores, porque yo no dudo de que los autores hayan podido hablar del coendou y del cuiy, animales diferentes, pertenecientes ambos a Amrica. As, sospecho que hay confusin en la nomenclatura de Buffon, porque no la ha corregido, cuando ha dicho despus (1), (Suplementos, tomo VI, pg. 22.) que haba en la Guyana dos especies de coendous. Cre que esta noticia era poco segura, y aun falsa, por proceder de un hombre en quien tengo muy poca confianza; pero hoy la creo verdadera, excepto en algunos puntos relativos a la manera de vivir que atribuye a estos animales.

Todo el mundo conoce los caracteres de los ratones, pero se sabe raras veces distinguir las especies unas de otras, porque esto es ms difcil de lo que parece; si no se conocen bien las relaciones entre la longitud del cuerpo y de la cola es intil meterse a clasificarlos, porque todas las explicaciones del mundo no harn reconocer una especie que no se haya visto. He observado en el pas las once especies siguientes:

Hay una llamada tucutuco, a la que se da este nombre cuando se duerme sobre sus cuevas se les oye con frecuencia repetir este sonido. Se la halla por todas partes donde el terreno sea de arena pura y no est expuesto a las inundaciones. Como estas condiciones no se encuentran satisfechas mas que en ciertos lugares, sus cuevas estn alejadas unas de otras, a veces a ms de veinticinco leguas, sin que se conciba cmo estos animales han podido pasar de un paraje a otro. En medio de la arena, a un palmo de la superficie, este animal hace un agujero o almacn de dos o tres palmos de dimetro. De la circunferencia salen galeras en todos sentidos; cada una de ellas conduce a otro almacn semejante, que tiene otras galeras como las del primero, y as sucesivamente. Resulta que es muy difcil de atrapar el animal, que, por otra parte, se aloja en el terreno donde se hunden las patas de los caballos. Estos animales forman terreros y toperas con la arena que sacan al hacer sus excavaciones, y tienen cuidado de cerrar siempre la entrada. Viven de races y legumbres, y lo que recogen cuando salen lo depositan en los almacenes que hemos descrito, pero nunca salen de da. Aunque son muy comunes, nunca he podido coger mas que uno. La longitud es de siete pulgadas y media sin contar la cola, que tiene tres y que est provista de pelos hasta seis lneas en su nacimiento. El resto de esta cola es desnudo y sin escamas, pero muy grueso. La cabeza es ms corta, ms aplastada y ms ancha que en todas las otras especies. Los ojos son mucho ms pequeos que las ratas ordinarias. La oreja es muy especial, desnuda de pelos; se reduce a un tallo hueco y largo de dos lneas de dimetro y una de alto. Tiene cinco dedos en las patas anteriores y adems presenta otro pegado a la parte posterior del pulgar, pero ms grueso, redondeado y sin ua. Las patas posteriores tienen cinco dedos, y la parte de debajo, o planta, es ms ancha que en todas las otras especies. Los dientes son extraordinariamente anchos. El pelo es muy suave. La parte alta es enteramente gris de plomo, y el extremo del pelo es de color canela dorado. La parte de abajo est en el mismo caso, pero blanquecina. El pelo del interior de las patas es blanco. Creo que ste es el tukan de Nueva Espaa, de que habla Buffon (1), (tomo XXX, pg. 211); pero dudo mucho que sea igualmente del topo rojo de Amrica de Seba. (2), (Suplementos, tomo XII, pg. 36.).

No he podido procurarme mas que tres hembras y un macho de la especie a que llamo el espinoso, cerca del pueblo de Atir, en el Paraguay. Los cog destruyendo su cueva, que tiene cinco pies de longitud horizontal y nueve o doce pulgadas de profundidad, en un terreno arenoso que nunca se inunda. Su longitud es de ocho pulgadas sin contar la cola, que tiene tres. Es muy gruesa y cubierta de pelitos cortos, que ocultan las escamas. Tiene cinco dedos en todas las patas. La cabeza, el cuello y el cuerpo son ms fuertes que en la rata ordinaria; las patas son tambin ms cortas; el vientre casi arrastra; la marcha, menos ligera, y la oreja, ms corta. Toda la parte de encima es gris o mezclada de oscuro y rojizo, y toda la parte de abajo, blanquecina. Pero examinando el animal con cuidado se observa que el color gris procede de la diferente naturaleza de los pelos; uno son finos y blancos; otros son propiamente pas de a lo sumo diez lneas, en forma de espada de dos filos, con una canal por debajo y una artista arriba en el sentido de la longitud. Estas pas son blanquecinas hasta los tres cuartos; luego se vuelven oscuras, y la punta rojiza. Lo que tienen de particular es que estn terminadas por pequeos pelos que les impiden clavarse y que caen muy fcilmente, como lo he dicho hablando de los del acuty. Las hembras tienen casi una pulgada menos de largo.

Yo mat a un individuo de esta especie a la entrada de su agujero cerca de un arroyo, y le di el nombre de hocicudo porque su hocico es tan largo y tan puntiagudo que esto distingue a esta especie de todas las otras. Tiene cinco pulgadas de largo sin contar la cola, que mide tres y media y que est recubierta de pelos que se extienden a tres lneas de su raz. El conjunto de la cabeza se parece un poco a la de un cochino, porque el hocico es largo, recto, en forma de trompa y agudo, aunque sin reborde. La hendedura de la boca est ms alejada del extremo del hocico que en todas las otras especies, porque tiene cinco lneas desde esta punta hasta la parte ms avanzada del labio superior. La oreja es en semicrculo y tiene cinco lneas de radio. Posee cinco dedos en las patas posteriores; las anteriores, otro tanto; pero el pulgar se reduce a la ua de todos son mas cortos. El pelo es un poco rudo, de color oscuro desde el hocico hasta la cola; el extremo, tirando un poco al color canela; el resto de la parte superior del cuerpo es de color rojo canela. Lo mismo por debajo, aunque un poco blanquecino.

Llamo orejn a un ratn que vive en los campos y que se refugia, sin embargo, a veces en las casas que en ellos existen. Este animal tiene cuatro pulgadas y tres cuartos sin contar la cola, que alcanza ms de tres y media y que es ms delgada que la de la rata ordinaria. La cabeza es mofletuda; los ojos, grandes; las orejas, levantadas nueve lneas sobre la cabeza y casi circular en la punta. Los tarsos, de color oscuro por debajo; tiene cinco dedos en las patas posteriores y cuatro en las anteriores, con un tubrculo en el lugar del pulgar. Estas patas anteriores son cortas; el pelo, corto y suave. Toda la parte inferior del cuerpo es de color canela claro; el resto de la piel se parece a la del ratn ordinario, aunque un poco claro alrededor de los ojos.

En las llanuras de Montevideo los perros cazaron un ratn que yo llamo colibreve porque su cola es, en proporcin, ms corta que en todas las otras especies. El animal tiene cuatro pulgadas y cuarto de largo sin contar la cola, que tiene dos y cuarto. El cuello es muy corto; la cabeza, un poco mofletuda; los ojos, de mediano tamao; la oreja es semicrculo, muy pequea; las patas anteriores, muy cortas, con cuatro dedos y un tubrculo en el lugar del pulgar; las patas posteriores, ms largas; el tarso, de color oscuro por debajo, de nueve lneas de largo, comprendidas las uas; tiene cinco dedos. Toda la parte inferior es de color perla; el resto, es oscuro.

Yo llamo a otro ratn cola igual al cuerpo porque, efectivamente, tiene uno y otra cuatro pulgadas de largo. Est provista de largos pelos hasta cuatro lneas de su raz y no es tan gruesa como en la rata ordinaria. Adems, este animal tiene la cabeza ms corta y ms gruesa, en proporcin; los ojos, menos salientes y ms prximos uno a otro; las orejas, ms cortas, casi circulares y ms alejadas; los bigotes, mucho ms finos y ms cortos; las patas posteriores, ms largas, en comparacin con las de delante; el tarso, trece lneas ms largo, contando las uas, y la rabadilla, ms obtusa. Las patas anteriores tienen cinco dedos y un tubrculo en el sitio del pulgar; las posteriores, igualmente cinco dedos. Toda la parte inferior del cuerpo es blanquecina y el resto est cubierto de pelos de color de plomo, de los que el extremo es de color canela.

Se da en el Paraguay el nombre de anguy a toda especie de ratones. Yo aplico este nombre a una especie que pudiera ser la misma precedente, aunque no es sta mi opinin. Este animal tiene cinco pulgadas y media de largo sin la cola, que tiene seis. El hocico es poco puntiagudo y no est desnudo de pelos; los bigotes son espesos, y algunos de los pelos pasan del extremo de la oreja, que tiene nueve lneas de alto, cinco de ancho, y cuyo extremo es redondo. Los ojos, algo saltones; los dientes, anaranjados. Tiene cinco dedos en las patas anteriores, pero mirando de cerca el pulgar se reduce a la ua. Las patas posteriores tienen cinco dedos; el tarso es de color cetrino, largo de catorce lneas, comprendiendo la ua o garra. Toda la parte inferior del cuerpo es blanquecina; el resto es pardo tirando al color canela.

A falta de otro nombre mejor, llamo colilargo a un pequeo ratn de que pose dos individuos en el Paraguay. Su longitud es de dos pulgadas y dos tercios sin la cola, que tiene dos y cinco sextos de pulgada, y que es ms gruesa y ms suave al tacto que la del ratn ordinario. Tiene tambin la cabeza mayor, ms larga y ms gruesa; el hocico, igualmente ms grueso y ms obtuso; ojos y orejas, ms pequeos; la frente, ms levantada y acarnerada; el cuello ms corto, y tambin ms cortos las patas y dedos; los tarsos, ms largos y por debajo negros como la tinta. Las patas anteriores tienen cuatro dedos y un tubrculo en el lugar del pulgar; las posteriores, cinco dedos. Toda la parte inferior del cuerpo es blanquecina, y la de encima, ms oscura que en el ratn ordinario.

Llamo agreste a un ratoncito campesino que cog a los 30 y medio de latitud. Tena tres pulgadas y media de largo sin la cola, que meda dos y cinco sextos y que era de color oscuro y ms corta que la del ratn comn. Las partes inferiores son de un blanquecino sucio, y el resto, de una especie de gris, porque los pelos, de cuatro lneas de largo, tienen la punta de color canela, y el resto, oscuro. La cabeza no es acarnerada, pero es tan gruesa como el cuerpo; los ojos, ni grandes ni salientes; las orejas, pequeas, en semicrculo, y gruesas; los carrillos, poco salientes; el cuello, corto; el cuerpo, redondo y muy grueso; las patas anteriores, cortas; los dedos, como en la especie precedente; hay tres pares de mamas.

La laucha es un pequeo ratn de campo que se introduce en las casas, donde se comporta como el ratn ordinario de Europa; pero me parece menos vivo y menos ligero. La hembra da a luz seis hijuelos. La longitud es de dos pulgadas y tres cuartos sin la cola, que es de dos y no es gruesa. La cabeza es algo pequea; las orejas, redondas y poco grandes; ojos pequeos y nada salientes; los carrillos, arqueados; el cuerpo, ms grueso que el del ratn comn, al que se parece por el nmero de dedos. Toda la parte inferior es blanquecina, y la superior, gris o mezcla de oscuro y de canela.

Doy el nombre de blanco-debajo a un pequeo ratn porque tiene la parte inferior del cuerpo ms blanca que ninguna otra especie. Vive en el campo, y si se establece alguna huerta se instala en ella y vive entre las judas, los tomates, etc., sin hacer agujeros. Tiene tres pulgadas de largo sin la cola, que alcanza dos y es blanquecina. Toda la parte inferior del cuerpo es blanca; el resto, gris oscuro y blanquecino. La cabeza, un poco ms gruesa que en la especie precedente y ms aborregada; el hocico y el cuerpo, gruesos; orejas, un poco ms grandes y mas anchas; cola, del mismo grueso, pero ms corta; dedos, en todo semejantes.

He observado en el pas hasta ocho especies de tatuejos (armadillos). Todos tienen la pies de debajo de la cabeza y toda la parte inferior del cuerpo sembrada de tubrculos escamosos, de donde salen largas sedas, excepto sobre las patas, que estn provistas de escamas de naturaleza sea, duras y recubiertas de una pelcula que hace el efecto de un barniz. Un mosaico de escamas de la misma naturaleza recubre las partes superiores, las costillas y la cola, excepto el cuello de todas y la cola de una sola especie, que carecen de ellas. Las escamas de la frente forman un conjunto que no es susceptible de ninguna flexibilidad ni movimiento. ste es tambin el caso del escudo de la espalda y de la grupa; pero los del tronco estn dispuestos por bandas transversales separadas por una piel que permite a los tatuejos alargar y encoger el cuerpo a voluntad. Las escamas de la cola son tambin susceptibles de algn movimiento. La cabeza tiene un hocico puntiagudo; la oreja, encubierta de muy pequeas escamas, que no les impide ser flexibles; ojos pequeos; carecen de dientes incisivos y caninos; lengua muy larga y flexible; cuello muy corto; cuerpo muy grueso, as como las patas; dedos cortos y muy fuertes; uas muy largas; ganchudas; muy fuertes; solo a propsito para escarbar la tierra; y la cola, larga y muy gruesa. No tienen escroto; pero la verga es mayor que en ningn animal proporcionalmente al cuerpo. Estos animales son robustos y perforan con facilidad, como el conejo, cuevas, donde se meten y son su nico medio de defensa; pero como estas cuevas son poco profundas y la velocidad de estos animales es a lo sumo igual a la del hombre, estas especies sern exterminadas pronto o tarde por los habitantes del pas, que los buscan a causa de su carne, buena para comer. La de algunas especies es tan delicada, que se hara bien en transportarlas a Europa, donde se las podra criar, infaliblemente y sin dificultad alguna, como animales domsticos. Son muy fecundos, no deben jams y viven de gusanos, insectos, hormigas y carne, aunque est podrida. Se dice que comen tambin races y legumbres, pero lo dudo.

Todos los naturalistas han credo que el nmero de bandas o cinturas mviles era fijo en cada especie y diferente en cada una de ellas. Con esta idea han adoptado el nmero de bandas por carcter esencial y distintivo de las especies, pero se han equivocado grandemente, porque muchas especies diferentes tienen el mismo nmero de bandas y el nmero de estas bandas vara en la misma especie. Se debe, pues, reformar la clasificacin establecida sobre este principio.

El gran tatuejo o tatuejo gigante es raro, y no se encuentra mas que en los grandes bosques desiertos, desde el 24 de latitud hacia el Norte. Se cuenta que en el pas en que se encuentra es necesario enterrar los muertos en fosas muy profundas y provistas de grandes troncos de rboles como defensa, sin lo cual los desentierra y los devora. Este tatuejo es tan fuerte y tan robusto, que lleva cmodamente un hombre montado encima. Tiene treinta y ocho pulgadas y media de largo sin la cola, que alcanza diez y ocho y media, contando su origen, como en todos los dems, desde las escamas ms prximas del cuerpo. La cabeza es en forma de trompa. Tiene a cada lado de las dos mandbulas diez y siete molares, lo que hace un total de sesenta y ocho. El escudo de la espalda tiene en la parte superior nueve filas transversales de escamas, de las que las dos primeras son algo movibles, y a los bordes hay hasta diez u once de estas filas. El escudo de la grupa tiene diez y siete filas paralelas a las bandas mviles del tronco, que son en nmero de doce y separadas por una piel negra. La forma de las escamas es prximamente cuadrada, pero las de la cola son redondeadas y no estn dispuestas en anillo mas que en la raz; en todo el resto, los intervalos forman espirales. Tiene cinco dedos en todas las patas. Las mayores uas estn en las patas anteriores; tienen cuatro pulgadas y media de largo y su ancho mayor es de pulgada y media. La cabeza, la cola y una ancha banda de cada lado son de un blanco amarillento, y el resto de las escamas de encima del cuerpo, de un negro intenso.

En la gran coleccin de Pars, nmero 414, hay una piel del tatuejo llamado gigante que pertenece indudablemente a la especie que yo llamo mximo o gran tatuejo. Pero sea por efecto de la preparacin, sea por la injuria del tiempo, no conserva sus colores naturales y adems le faltan las grandes uas. Como Buffon segua la opinin general de la invariabilidad del nmero de bandas y vea que este tatuejo y mi tatuay se parecan en esto, los ha reunido en su descripcin como un solo y mismo animal, bajo el nombre de kabassou (1) (tomo XXI, pgs. 52 y 104). Es verdad que tuvo repugnancia de confundirlos, vistas las grandes diferencias que observaba, y por esto dio la figura de cada uno de estos animales en particular. La 41 representa el tatuejo mximo, pero no es buena.

El tatu-poyu empieza a encontrarse hacia el 33, se extiende hacia el Norte y se encuentra con mucha frecuencia en el Paraguay. Es de todos los tatuejos el que, a proporcin, tiene la armadura ms slida y las escamas ms grandes y ms gruesas; el que tiene la cabeza ms ancha y ms plana y el hocico menos puntiagudo; en fin, aquel cuya velocidad se aproxima ms a la del hombre, si no es que la supera. Solo sale de noche, para devorar los cadveres que encuentra en los campos. Es el nico tatuejo de que nadie come la carne, que se dice tener mal gusto y mal olor. Algunos dicen que la hembra da a luz cuatro hijuelos, otros aseguran que diez. Tiene diez y ocho pulgadas de largo sin la cola, que alcanza nueve. Sobre el occipucio, entre las orejas, hay una fila de nueve escamas semejantes a las del tronco, y que recubre el cuello. El escudo de la espadilla est formado en su parte superior por cuatro filas de escamas; pero las del medio se separan sobre los costados y dejan un espacio triangular cubierto de escamas semejantes a las dems. Tiene sobre el tronco siete bandas mviles. El escudo de la grupa es de diez filas, que ocupan toda la extensin.

Todas estas escamas son grandes, en forma de rectngulo, y cada una presenta en su interior dos rayas longitudinales dispuestas aproximadamente como en la especie precedente y en la que sigue. A cada lado de la mandbula superior hay nueve dientes molares, y diez a cada lado de la inferior.

Comparando varios individuos adultos, he visto que las filas de escamas del escudo de la espaldilla varan entre los nmeros de cuatro cinco; los de la grupa, de diez a once; los del tronco, que son mviles, de seis a siete, y yo no dudo de que en los individuos jvenes estas filas no estn reducidas a cinco. La diferencia de sexo no influye en nada. Hay cinco dedos en las patas de delante y de detrs. Las mayores uas, que alcanzan catorce lneas, se hallan en el dedo de en medio de las patas de delante. El miembro, en su estado de inaccin, tiene cinco pulgadas de largo y seis lneas de dimetro medio; estirndolo sin esfuerzo se le encuentran ms de ocho pulgadas. Est encorvado en espiral, lo que evita que arrastre. No hay mas que un mameln sobre cada msculo pectoral. Nacen muchas sedas, largas y blancas, sobre los bordes posteriores de las bandas mviles del tronco; estn dirigidas hacia atrs y hay tambin algunas sobre los diferentes escudos; las de las partes inferiores son negras. La piel es de un pardo plido. En las escamas domina el color amarillo sucio, excepto en las cuatro patas, que son de un naranja plido.

En el Museo de Historia Natural de Pars hay una piel de tatou- poy; pero el individuo no era adulto; las orejas, las cuatro patas y la cola estn mutiladas; en cuanto a los colores, no estn sensiblemente alterados. Lleva el nombre de encubierto, que le ha dado Buffon (1), (Tomo XXI, pg. 40 y siguientes.)

Este autor cree que es el tatuejo de Bellon, el Echinus brasiliensis de Aldovrandi, el Sexinctus de Linneo y el Armadillo mexicanus de Brisson. Yo no oso afirmar ni negar nada a este respecto; pero creo que se debe referir a esta especie el tatupeba de Pisson y Marcgrave, el kabassou de Barrre y el que Nieremberg dijo tener la carne malsana. Creo igualmente de esta especie el cirquinzon de Buffon (1), (tomo XXI, pg. 49.) y me parece que Grew se ha equivocado diciendo que no tiene escudo sobre la grupa y que sus bandas mviles siguen hasta la cola.

El tatuai es raro desde el 27 hacia el Norte. Su longitud es de veinte pulgadas sin cola, que tiene siete y un tercio. sta es la nica especie de tatuejo cuya cola no est cubierta de escamas, sino de una piel de color oscuro y suave al tacto. El cuerpo es menos grueso y ms redondeado que en la especie precedente; la cabeza es ms pequea, ms estrecha y mas puntiaguda, y las escamas de la frente, as como las orejas, son mayores que en todas las otras especies. Las cuatro patas son ms cortas y ms gruesas, y las uas, considerablemente mayores que en la especie precedente; la mayores uas tienen veintids lneas y se encuentran en las patas anteriores. Tiene cinco dedos en las cuatro patas. No tiene mas que una sola mama a cada lado. El cuello est cubierto por tres bandas mviles y estrechas. El escudo de la espaldilla est compuesto de siete filas de escamas en forma romboidal, que la llenan enteramente. Tiene trece bandas, mviles, sobre el tronco, recubiertas de escamas que son un poco mas anchas de travs. ste es el caso contrario de la especie procedente, cuyas seis o siete bandas ocupan sobre el lomo tanto espacio como las trece bandas de la que describo. El escudo de la grupa tiene diez filas, y todas las escamas dos rayas profundas en su interior. El amarillento sucio es el color dominante en todas estas escamas.

Hay en el Gabinete de Pars un individuo de esta especie, cuyos colores estn alterados, con el nombre de kabassou, que le da Buffon, confundindolo con mi gran tatuejo, como he dicho antes. Nos da, nmero 40, una figura que tiene algunos defectos, de los que el mayor es representar al animal con la cola escamosa. El cree (y yo creo que equivocadamente) que el kabassou de Barrre es de la misma especie (1), (Tomo XXI, pg. 52.). Refiere a ste, igualmente, el Tatu seu armadillo africanus de Seba y de Brisson, cuyas frases son indeterminadas. La de Dasypus tegmine tripartius de Linneo me parece aun mas vaga.

El tatuejo velloso no se encuentra ms que desde el 35 hacia el Sur. Est muy extendido; sale de da; es muy activo para devorar los cadveres de caballos y de vacas; su carne es delicada. Se dice que la hembra da a luz de cuarto a diez pequeuelos. Tiene catorce pulgadas de largo sin contar la cola, que es de cinco. Se ve sobre el cuello una fila transversal de cuatro pequeas escamas. El escudo de los hombros tiene en la parte superior seis filas, de las que la de en medio se separan un poco para dar lugar a otra que se ve al costado. Tiene sobre el tronco, ya siete, ya seis bandas. El escudo de la grupa tiene seis bandas, como en el poy. Las escamas del borde del escudo de la frente tienen puntas agudas que sobresalen desde el ojo hasta la oreja, y tambin las hay sobre el festn o contorno de la grupa. El escudo de la espadilla est en el mismo caso, as como las escamas que estn por debajo de las bandas del tronco. En general, todas las escamas tienen la forma cuadrangular, y se dira que estn divididas en tres en el sentido de su longitud; la del medio es de un solo trozo y las otras parecen estar formadas por diferentes piezas. Hay en total treinta y dos dientes molares, y cinco dedos en todas las patas. Solo hay dos mamas. El miembro en su estado de inaccin tiene tres pulgadas y media. Los costados del cuerpo y de la cola estn cubiertos de sedas pardas, unas finas y ms largas que en el poy. Tambin las tiene especialmente en la parte superior del cuerpo, pero son ms cortas y gastadas por el frotamiento que experimenta el cuerpo contra las paredes de las cuevas. Las de debajo de la cabeza y del cuerpo, un pincel que est colocado bajo cada ojo y las sedas de las cuatro patas son muy largas y de color oscuro. La piel es amarilla en estos parajes. La que separa las bandas del tronco es negra, as como la del hocico. Todas las escamas son de un pardo oscuro, y las de las cuatro patas, de un anaranjado plido.

El tatu-pichy comienza en el 36 de latitud y de le encuentra hasta el 42. Este tatuejo se parece al precedente por la bondad de su carne y por sus hbitos. Tambin se le parece en que tiene el cuerpo rechoncho y la cabeza y los flancos anchos. El miembro, el nmero y disposicin de los dedos y el conjunto del cuerpo son tambin los mismos, pero es ms pequeo y menos velloso; la cabeza; ms estrecha; la cola, ms larga, y difiere aun por otros aspectos. Su longitud es de diez pulgadas sin la cola, que tiene cuatro y media. Sobre el cuello se ve una fila de escamitas, como en la especie procedente, pero ms larga y ms visible. El escudo de los hombros est casi dos pulgadas sobre la cruz. Las bandas mviles del tronco varan segn los individuos, y hay, ya siete, ya seis. El escudo de la grupa es como en la especie precedente, y se parece igualmente a ella por la punta de las franjas de los escudos y de las bandas. Cada escama en particular est formada por otras ms pequeas, irregulares y que parecen piedrecillas; pero las que forman las bandas del tronco tienen forma rectangular. Cada una de estas escamas presenta tres surcos: el de en medio, entero, y los de los costados, divididos en otros muchos. Las sedas estn dispuestas como en el poy. Todas las escamas son de color oscuro.

Nunca he vestido el tatuejo oscuro al sur del rio Paran o de los 27, pero es muy comn en el Paraguay. Su carne es buena. Se dice que la hembra da a luz de cuatro a diez pequeuelos. Su longitud es de diez y seis pulgadas y media sin la cola, que tiene catorce. El escudo de la espaldilla est compuesto de dos especies de pequeas escamas; las ms grandes, casi ovales, de dos lneas y media de largo y un poco elevadas por encima de las otras. Estn colocadas por filas transversales, un poco alejadas las unas de las otras. Los intervalos que separan estas grandes escamas, as como los que quedan entre las filas, estn ocupados por las pequeas. El escudo de la grupa se parece al primero, y ambos se asemejan mucho a las bandas del tronco por el borde que se aproxima. Estas ltimas estn compuestas de grandes escamas triangulares, cuyas bases son opuestas. La cubierta del frente es irregular y formada por grandes piezas, pero que distan mucho de alcanzar la solidez de las especies precedentes. Tiene la cabeza ms pequea y en forma de trompa, las orejas ms altas, y en total treinta y dos molares. Difiere tambin en que no tiene mas que cuatro dedos en las patas anteriores y las uas son ms pequeas; tambin tiene ms altas las patas posteriores; su cuerpo es ms redondeado. Adems de las mamas que tiene sobre los msculos pectorales posee otro par a dos pulgadas de la matriz. El miembro en su estado de inaccin es de pulgada y media y est terminado por dos glandes, que tienen en medio otro pequeo miembro de cuatro lneas. Todas las escamas son negras. El nmero de las bandas dorsales vara mucho, de seis a nueve inclusive.

En el Museo de Historia Natural, nmero 417, hay dos pieles de tatuejo que pertenecen indudablemente a esta especie, y que provienen de individuos de adultos, aunque hayan perdido enteramente su color negro natural por la injuria del tiempo, o ms bien por efecto de la preparacin. Se les ha conservado el nombre de cachicn, dado por Buffon, tomndolo de Gumilla (1), (Tomo XXI, pg. 48.). Creo con Buffon, que es necesario referir a esta especie el ayotochtli de Grew, Wormius y Nieremberg, el Armadillo americanus de Seba, el Tatu porcinus de Klein, el Erinaceus loricatus cingulis 9 de Linneo, los dos Dasypus con nueve fajas del mismo Linneo y el Cataphractos de Brisson, que tiene el mismo nmero. Pero Linneo se equivoca no dando a uno de sus Dasypus mas que tres dedos en las patas anteriores. Yo creo tambin que Buffon ha hecho un doble empleo de mi tatuejo negro llamndolo tatuete con Rey y Marcgrave (2), (Tomo XXI, pg. 44.). Yo no veo tampoco un gran inconveniente en reunir a la misma especie el tatuejo de Gesner, el armadillo de Dutertre, el ayotochtli mexicano de Hernndez y de Nieremberg, el tatuejo de Clusius y de Lat y el Armadillo brasiliensis de Brisson. Pero la frase de este ltimo autor, Cataphractus, scutis 2, cingulis 6, y la de Linneo, Septemcinctus, son indeterminadas.

Segn he observado, el tatuejo-mulita no pasa al norte del 26 y medio; pero del lado sur se le encuentra, al menos en el 41. No se puede distinguir del tatuejo negro mas que por la diferencia de habitacin; por las piernas, que son ms cortas; por las bandas dorsales, que son ms separadas y que nunca pasan de siete y no son nunca menos de cinco en los individuos recin nacidos; por la cola, ms corta en proporcin, y por la talla, que es mucho menos considerables, pues no tiene mas que once pulgadas de largo sin la cola, que alcanza seis y cuarto. Es un manjar delicado. Se le caza fcilmente, porque sale de da y colocndose delante de l se detiene y se deja coger con la mano. La madre prepara en su cueva un lecho de paja que rene con las patas y que transporta arrastrando su fardo y marchando de espaldas. Hacia el mes de octubre da a luz de siete a once pequeuelos, con la singularidad de que en cada parto son todos o machos o hembras. Yo no s si la que da a luz en el primer parto individuos hembras sigue los mismo durante toda su vida. Otra particularidad extraa es que la madre, aunque solo tiene cuatro mamas, alimenta a todos sus hijos, cosa que sucede en todas las especies de tatuejos. El tatuejo- mulita, cuando est cansada de dar de mamar a sus hijos se mete bajo la paja donde estn acostados, y as vienen a quedar encima de la madre. Cuando sta sale para ir a buscar su alimento tapa cuidadosamente con paja la puerta de su cueva y espera un instante para ver si los hijos intentan seguirla, y en este caso refuerza el tapn de paja. Esta especie no come pan y solamente carne, gusanos, etc.

El tatuejo-mataco habita al sur del 36. Es el nico de esta familia que cuando tiene miedo esconde la cabeza, la cola y las cuatro patas, formando con todo su cuerpo una bola que no se podra separar con las manos; pero se le mata fcilmente dndole un golpe contra el suelo. Marcha siempre con el cuerpo encogido y ms lentamente que las otras especies; las patas anteriores y posteriores son ms dbiles, y las uas tan poco apropiadas para cavar la tierra que dudo que lo haga. Su longitud es de catorce pulgadas sin la cola, que tiene dos y dos tercios. La raz no es redonda, como en las otras especies, sino plana y cubierta de escamas en forma de granos gruesos o botones salientes. Hay tres bandas dorsales, anchas en la parte central y estrechas en los extremos: las escamas son irregulares, rudas y de un color plomizo oscuro. Tiene cinco dedos en las patas posteriores y cuatro en las anteriores.

En el Gabinete de Pars est la piel de un individuo adulto, que ha perdido el barniz de todas las escamas y no conserva mas que el color del hueso. Lleva el nombre de apar, que le ha dado Buffon (1), (Tomo XXI, pg. 35.)

He observado en el pas tres especies de monos. El caray no pasa al sur del 31; no habita mas que los grandes bosques, por pequeas familias de cuatro a diez individuos, dirigidos por un macho, que se sita siempre en el lugar ms elevado. Pasan de un rbol a otro sin saltar y sin balancearse sino muy lentamente, porque son pesados, tristes y serios. Cada macho tiene tres o cuatro hembras. Cuando alguna persona se aproxima a ellos el miedo les hace arrojar todos sus excrementos. La hembra, hacia el mes de junio, da a luz un solo pequeuelo, que lleva de un lado a otro montado en su espalda. Los indios y los portugueses comen la carne de este mono. Hace un gran uso de su cola para sostenerse. Nadie lo domestica, sin duda a causa de su seriedad. Se oye a ms de una milla de distancia su grito, que es fuerte, triste, ronco e insoportable. El macho tiene veintiuna pulgadas y cuarto de largo sin contar la cola, que suma otro tanto; es enroscada y desnuda de pelos a un palmo del extremo. La cara es rectangular, las narices son grandes, mpticas y muy alejadas una de otra; las orejas, pequeas y redondas; la nuez, muy saliente; el cuello, grueso y corto; el cuerpo, ventrudo. Tiene en las patas anteriores cinco dedos, cuyo pulgar es semejante a los otros por su forma y su posicin y es el ms dbil de todos. Tiene igualmente cinco dedos en las patas posteriores, pero el pulgar est separado de los otros. Tiene en cada mandbula cuatro incisivos, seguidos de caninos. Toda la piel es muy negra, as como el pelo, a excepcin del vientre y el pecho, que son de un rojo oscuro. Adems, tiene una barba espesa y obtusa, guarnecida de pelos de tres pulgadas de largo. El cuerpo de la hembra es una pulgada ms corto; la nuez y la barba son ms pequeos y el color del pelo es pardusco.

En mi obra sobre los cuadrpedos he credo positivamente que los uarinas de Buffon y de Abbeville (1), (tomo XXX, pg. 7.) eran carays machos y que era lo mismo el arabate de Gumilla; pero que este ltimo era un individuo albino. Persisto en mi opinin, pero dudo hoy de una cosa que crea entonces, y era que el guariba de Marcgrave y de Brisson y los monos de Campeche de Dampier debieran igualmente referirse a esta especie. La misma idea tena respecto al Panicus de Linneo y de los monos que Gentil y Oexmelin observaron en la isla de San Gregorio y en el cabo de Gracias a Dios. Estaba igualmente inclinado a considerar como carayaes hembras los aluates de Buffon, de Barrre y de Brisson y los monos de La Condamine (2), (Lase La. CONDAMINE -C. DE.-, Viaje a la Amrica meridional.) y de Binet; pero hoy estoy persuadido de que son de otra especie, que M. Cuvier me ha mostrado en la sala de preparacin de animales para el Gabinete de Paris. En cuanto al coaita de Buffon (3), (Tomo XXX, pg. 12), yo crea que era una especie diferente del caray, y en este respecto me quedaba una ligera duda, que se ha disipado enteramente viendo el coaita en el Gabinete, nmeros 5 y 6. El autor ha formado este nombre (4), (Tomo XXX, nomenclatura.) del de caytaya, que se da en el Brasil a otro mono que me parece ser indudablemente un caray macho. Est persuadido de que se debe referir a los coaitas el cay de Abbeville, los monos negros barbudos de Dampier y el mono araa de Edwards. Pero creo que todos estos animales sin carayaes; dudo solamente que se deba referir tambin a esta especie el quoat de Barrre.

El cay es otro mono que habita los mismos lugares que el precedente; pero su carcter es del todo opuesto, porque es extremadamente ligero, vivo y en continuo movimiento. Vive por parejas y por familias, saltando ligeramente de rbol en rbol. Nace de cada vez un solo hijo, que la madre lleva sobre la espalda y l se sostiene con la cola. Se le domestica y se le tiene amarrado. Si le pegan lanza gritos insoportables. Su voz ordinaria suena como una carcajada o como la de una persona que gritara con todas sus fuerzas hu!, hu!, hu! Su longitud es de 17 pulgadas sin contar la cola, que tiene 19. Los nasales estn distantes el uno del otro; la oreja es redonda; los incisivos y los caninos estn dispuestos como en la especie precedente. Las cuatro patas tienen cinco dedos, cuyos pulgares estn bien separados. Se tomara a la hembra por un macho porque el ngulo anterior de la vulva se ve salir una especie de miembro, susceptible de ereccin La parte alta de la cabeza es negra; este color pasa por delante de la oreja y termina sobre la mandbula, en una raya. El pelo de la frente, de la regin temporal y de la cara es blanquecino y viene a terminar, en forma de punta, hacia lo alto de la oreja, que es igualmente blanquecina, as como la parte inferior de la cabeza, la garganta y parte superior de las patas. La parte superior de la cola es oscura, as como la parte anterior de las patas de delante y el tobillo. Todo el resto es pardo, mas claro en los costados y tirando un poco al color de la canela en las nalgas, en el vientre y en la parte inferior de la cola. En la hembra, el color blanquecino de la cara es ms claro y el color oscuro de la cola y de las cuatro patas es ms extendido. Este mono, por su tamao, sus hbitos, su clase de pelo, sus colores y sus formas, tiene tantas relaciones con los llamados sapajus, a que Buffon da el nombre de sajou y say (1) (Tomo XXX, pgs 12 y 69), que yo he credo que eran la misma especie; pero habiendo visto en el Gabinete de Pars este sajou y el animal que est al lado, nmero 9, as como el say, nmero 8, y habindolos comparado con la descripcin de un cay, no me queda duda alguna sobre la diferencia de las dos especies. Por consecuencia, no hace falta referirse a la notas crticas que he hecho a este respecto en mi obra sobre los cuadrpedos, nmero 62. Creo an que los monos sin barba, que Dampier coloca en el istmo de Panam (2) (Tomo XXX, pg. 12), pueden ser Cayes, y que Buffon puede haber confundido mi cay en su nomenclatura de los dos sapajous de que he hablado. Sospecho, sin embargo, respecto a la de sapaj samiri; pero carezco de los datos necesarios para aclarar este punto. No es, pues, necesario referirse enteramente a lo que he dicho del saimiri en mi obra, y aado que los tres animales de esta especie que se ven en el Gabinete, nmeros 12, 13 y 14, no son ciertamente cayes comunes ni albinos.

El miriquina es un mono que se encuentra en el Chaco o al oeste del ro Paraguay, pero no al este. Vive sobre los rboles, pero no se sostiene con la cola. Parece estpido, pesado e imbcil. Su longitud es de catorce pulgadas y un tercio sin contar la cola, que tiene diez y seis, independientemente de los pelos, que miden dos. Esta cola es recta y de pelo espeso. El cuello es extremadamente corto y en apariencia tan grueso como la cabeza. sta es pequea y casi redonda. Las aberturas nasales no son laterales, como en las especies precedentes, sino hacia abajo y menos separadas. Las orejas, grandes y redondeadas; los ojos, grandes, y el iris, rojizo. Los dientes y los caninos se parecen tambin a los de las otras especies; las patas posteriores tienen cinco dedos. Por encima de cada ojo hay una mancha blanquecina en forma de punta aguda, sobre un fondo oscuro, as como la parte de la cara que est desnuda de pelo. El de la mandbula es igualmente blanquecino, como una pequea parte de lo de encima de la barba. Las partes inferiores son de color canela; el resto es gris; esto procede de que los pelos tienen el extremo blanco y el resto oscuro. Los pelos de la cola son rojizos en el interior y negros en el extremo.

En mi obra sobre los cuadrpedos he credo que el miriquina era el saki de Buffon y de Daubenton (1), (Tomo XXX, pg. 115), porque se aproximan por su tamao, su pequeez y la redondez de la cara; por la naturaleza de su cola, que no es prensil; por sus pelos suaves, de color oscuro o negros, con el extremo blanco, etc. Pero habindome mostrado M. Cuvier un saki en la sala de preparacin de los animales, le dije que no era el miriquina. Habiendo visto a continuacin una animal, nmero 15, con el nombre de saki de vientre rojo, me he confirmado en esta ltima idea y no dudo que sean dos especies diferentes. Me fundo en que el saki no tiene la cola ten espesa de pelo, que los pelos no resultan ms largos en la extremidad, y que nos son rojos en el interior. Su pelaje es ms largo, menos suave y los pelos menos perpendiculares a la piel. En fin, hay mucho menos blanco en la punta del pelo que en el miriquina, y aun hay otras diferencias. Buffon forma el nombre de saki del de sakee, que Brown da a una especie de mono, y refiere a esta especie al cagui mayor de Marcgrave y el Cercopithecus pilis nigris, etc., de Brisson. He sido de su opinin en mi obra, pero hoy creo que el animal de Brown es un miriquina y el de Brisson un saki, sin decidir nada sobre el de Marcgrave.

El tit es otro mono que yo no he visto en este pas, pero s en el Brasil. Tiene ocho pulgadas de largo sin contar la cola, que suma once. Tiene una mancha blanca en el entrecejo, y este color es igualmente el de los pelos, largos y rectos, que contornean las orejas. La cabeza y el cuello son oscuros; el resto de la parte superior del cuerpo, amarillento con el extremo de los pelos blanco. As es tambin el color de los flancos, pero el interior es oscuro. La cola es suave, no prensil, y sus pelos presentan alternativamente anillos blancos y oscuros.

En el Gabinete de Pars, nmero 17, hay un individuo de esta especie que no me parece completamente adulto. Lleva el nombre de Saguin uistiti, que le dio Buffon (1) (Tomo XXX, pg. 126). Cree que es de la especie de saguin de Brisson y del Jacchus de Linneo, y yo soy de su opinin; pero no osar decir otro tanto del Galeopithecus de Gesner, del Cercopithecus Brasiliensis tertius de Clusius, del pequeo cagoui de Marcgrave y de Edwards, y del Cebus sagoin dictus de Klein.

Despus de haber indicado los cuadrpedos salvajes de estas regiones voy a hacer sobre ellos algunas reflexiones que se presentan a mi espritu, sin detenerme a determinar cules podran domesticarse y transportarse a Europa, porque creo haber dicho bastante a este respecto.

Algunos de mis cuadrpedos, como el mborebi, el urumi, el yaguar, los fecundos, el cuiy y los tatuejos, no tienen ninguna analoga con los del antiguo continente, y no pueden tenerla porque todos estn casi sin defensa y sin recursos contra las persecuciones del hombre y solo pueden existir en pases desiertos.

Parece que algunas personas creen que el continente americano no solo disminuye el tamao de los animales, sino que adems es incapaz de producirlos de la talla de los del antiguo mundo. En cuanto a m, observo que mi jaguarete es el ms fuerte de toda la familia de los gatos y que no cede a ningn otro por el tamao; que mis tres primeros ciervos no ceden ni a los ciervos ni a los corzos de Europa; ni el aguarguaz al lobo ni al chacal, ni el aguarachay a la zorra, ni el tapiti al conejo, ni los ratones a los de Espaa. Si los monos que describo no se aproximan a los a los africanos ni los curs al jabal, en cambio mis hurones exceden a los de frica, as como las martas y las fuinas. La nutria no es inferior a la de Europa, ni la vizcacha a la marmota, ni los tatuejos a los pangolines, ni el toro de Montevideo al de Salamanca. Si no se encuentra en Amrica un animal comparable al elefante, no se encuentran tampoco en el antiguo mundo otros que teniendo la denticin y boca del conejo sean del tamao del capibara y del pay. Adems de esto, se ha encontrado con frecuencia, en el interior de las tierras de la provincia del de Ro de la Plata, osamentas de cuadrpedos que disputan el tamao al coloso asitico. Y sobre todo, las razas o especies de hombres de la ms alta talla, de formas y proporciones ms elegantes que haya en el mundo, se encuentran en el pas que describo.

Si consideramos la situacin local, consultando mis observaciones y los relatos de los viajeros y los naturalistas, encontraremos que una gran parte de mis cuadrpedos existe y se multiplica en las dos Amricas o el la mayor parte de este continente, es decir, en una extensin sin comparacin, ms grande que la que ocupan los cuadrpedos en Europa. Esta diferencia puede venir de que estando casi desierta la Amrica los cuadrpedos han podido extenderse fcilmente en todos los sentidos, lo que no puede verificarse en Europa, donde una gran poblacin persigue y extermina los cuadrpedos, excepto el pequeo nmero de ellos que se encuentra relegado en cierto modo a lugares determinados e inaccesibles.

Se considera en general como una verdad incontestable que todos los cuadrpedos tienen su origen en el antiguo mundo, de donde han pasado a Amrica. En consecuencia, se busca el lugar por donde ha podido efectuarse este paso, y como los continentes se aproximan al Norte ms que en ningn otro lugar, se cree que es por all por donde pasaron. No parece difcil aplicar esta idea a aquellos de mis cuadrpedos que pueblan toda la Amrica o la mayor parte de este continente, tales como el mborebi, los tayasus, los ciervos, el jaguarete, el guazuar, el chibiguaz, el mbaracay y otros muchos que se ve constituyen una serie no interrumpida desde el norte hasta el sur de Amrica, serie que parece indicarnos el camino seguido; y aunque se est inclinando a creer que nunca han existido en el antiguo continente, porque no se los encuentra hoy, se puede presumir que el hombre los ha exterminado.

Por natural que parezca este modo de pensar, se les pueden hacer varias objeciones:
1. Parece imposible que el urumi, el yaguar, el cuiy, as como varias especies de fecundos y de tatuejos que se encuentran en las dos Amricas, hayan podido hacer un tan largo viaje, vistas su pereza y su poltronera excesivas, y no se concibe qu causa haya podido determinarlos a viajar. Por ejemplos, estos animales encuentran en el 20 de latitud un buen clima para ellos, pues all viven y hallan alimentos de sobra: no han tenido, pues, necesidad de avanzar hacia el Sur, donde no encontraran ms ventajas que en el pas que abandonaran.
2. La trasmigracin de algunas especies parece imposible. Por ejemplo, mi capibara y mi nutria no entran en el agua del mar, y nunca he visto ni odo decir que estos animales se alejen ms de treinta pasos de la orilla del ro o lago en que viven. As, no es fcil creer que hayan salido de la extensin de los lagos y de los ros que habitan; aun menos si se considera que tienen un instinto sociable y estacionario, pues, que se ve que viven por familias y que cada una de ellas ocupa un lugar fijo y separado. No obstante, se los encuentra no solo en el pas que describo, sino en todo Brasil, la Cayena y muchos otros parajes que no tienen comunicacin por agua con los lugares en que los he visto, y all mismo viven en lagos diferentes, que no comunican entre s; y no se encuentra razn que pueda obligarlos a viajar, porque no les faltan alimentos ciertamente.
3. El tucutuco no sale de su habitacin subterrnea; no se encuentra mas que en terrenos casi enteramente compuestos de arena pura, y sta es la ms pesada y menos gil de todas las ratas. Cmo, pues, de Nueva Espaa, donde existe igualmente, ha podido pasar al pas que describo? Dnde encontrar un camino de arena pura, de varios miles de leguas, que le hara falta, as como una infinidad de ramificaciones de igual naturaleza, para establecerse en las orillas opuestas de los ros, dado que no sabe nadar? En pas mismo que describo, no se concibe que haya podido establecerse por trasmigracin en todos los lugares arenosos, pues vemos que estos parajes estn alejados unos de otros a veces por cincuenta leguas, y no obstante jams se encuentra un tucutuco en sitio donde no hay arena.
4. Tres especies de gatos, a saber, el mbaracay, el negro y el pajero, el yaguar, el quiy, la vizcacha, la liebre patagona, los tatuejos llamados pichy peludo, mulita y mataco, todos animales del pas que describo, se encuentran en el sur de los 26 30 de latitud, como yo lo he visto, y ninguno al norte de este paralelo. Cmo armonizar este hecho con el paso de estos animales de un continente a otro? Sera necesario para esto que hubieran pasado por el Norte a la Amrica y despus que la hubieran atravesado toda entera de Norte a Sur. Pero cmo comprender que esto se haya verificado sin dejarse ningn rezagado en el camino? Si se imagina que los climas por donde pasaban no les permitan establecerse, cmo no sentan la influencia de ellos en el curso de su viaje? Adese a esto que el clima del extremo de la Amrica septentrional es precisamente semejante al de la meridional, y sin embargo ni aun por enfermo permaneci en ella ninguno de los individuos de estas especies. Parece tambin intil buscar otras causas, porque todas resultaran insuficientes. En efecto, ellas no han impedido a las otras especies de gatos, de tatuejos, de fecundos y de otros muchos animales el encontrarse por todas partes, y lo mismo debera suceder con aquellos que no existen mas que en el confn meridional de Amrica. Si para resolver esta dificultad se supone que los continentes estaban unidos por la parte sur y que es por all por donde se ha verificado el paso, caemos en los mismos inconvenientes porque ninguno de estos animales existe en frica.

Se pretender quiz descubrir la fuerza de las reflexiones precedentes diciendo que no es necesario hacer ningn caso de las apariencias, de los razonamientos ni de los discursos; que basta saber que estos cuadrpedos existen en el pas donde yo los he encontrado, y concluir que han pasado de un continente a otro. Otras personas creern que los cuadrpedos que yo no he visto mas que desde el paralelo 26 30 hacia el Sur pueden encontrarse igualmente ms al norte de la Amrica septentrional; porque mi argumento es puramente negativo, pues se reduce a decir que ni los naturalistas ni yo hemos encontrado estos animales en parajes ms septentrionales que este paralelo. Es verdad que esto no sera sorprendente con respecto a alguno de los once cuadrpedos que solo he visto al sur de 26 30; pero no es fcil de creer otro tanto de todos los dems, pues nadie los ha encontrado nunca ms al Norte que yo. Aadamos a esto que todos los que se encuentran en la Amrica meridional y no en la otra estn en el mismo caso, y que si la Historia Natural hace progresos se encontrarn probablemente otros muchos ejemplos, y aunque esto mismo que yo he dicho no se hubiera verificado mas que con respecto a un solo cuadrpedo, no subsistira menos la objecin y se podra siempre decir que este cuadrpedo nico no ha pasado de un continente a otro, sino que ha nacido en el mismo pas donde se encuentra; que lo mismo sucede con todos los animales del nuevo continente, y que puede ocurrir que sea equivocado creer que los dos continentes hayan tenido nunca comunicacin alguna antes de que Cristbal Coln descubriera el Nuevo Mundo.

La situacin local de mis cuadrpedos ofrece adems algunas consideraciones referentes a su origen que yo no debo omitir, pues nadie ha hablado de ellas. Pero para comprenderlas bien es necesario consultar mi carta y conocer bien los lugares que voy a citar. La vizcacha del nmero 39 habita las llanuras que bordean las dos orillas del ro de la Plata, que es uno de los mayores del mundo. No es fcil creer que lo haya atravesado a nado, pues encontrndose al oeste del Uruguay no ha ido a establecerse en su orilla oriental, del lado de Montevideo, donde no se encuentra este animal. No puede suponerse tampoco que remontndolo hasta por encima del nacimiento de la vizcacha se haya extendido por las dos orillas, porque este ro tiene su nacimiento en la zona trrida y este animal no puede soportar el calor ms fuerte que el de 30 de latitud.

No es creble que los indios lo hayan transportado de un lado a otro antes de la poca de la conquista, porque ellos mismos no pasaban el ro. Tampoco puede presumirse que el transporte haya sido hecho por los espaoles, cuyo carcter es ms bien inclinado a la destruccin y que saben bien que la vizcacha es daina a los pastos, a los campos cultivados y a los jardines.

El yaguar, nmero 20, est en el mismo caso que la vizcacha; la sola diferencia es que se le encuentra tambin en las dos orillas del Uruguay, y adems es todava ms increble que se le haya transportado de un lado a otro si se tiene en cuenta su insoportable hedor.

El gato pajero habita los mismos lugares que el yaguar, as como el tat-mulita del nmero 61. Hay tambin otra dificultad relativa a este ltimo nmero, y es que como se le encuentra desde el 26 30 hacia el Sur, es preciso suponer que ha atravesado el Paran. En fin, la especie de ratn llamado tucutuco, del nmero 43, que no existe mas que en los terrenos arenosos, no parece haber podido atravesar cincuenta leguas de tierras arcillosas que a veces se encuentran, como he visto entre los terrenos arenosos.

Todos estos hechos parecen confirmar la opinin de los que piensan como he dicho con respecto al cupiy y de todos los insectos (captulo VII, nmero 31), es decir, que cada especie de insecto y de cuadrpedo no procede de una sola pareja primitiva, sino de varias idnticas, creada en los diferentes lugares en que hoy los vemos. As, por ejemplo, en esta hiptesis, ha debido nacer una pareja de vizcachas, de yaguars, de gatos pajeros y de tats-mulitas en cada orilla de los ros de que hemos hablado, y una pareja de tucutucos en cada arenal (1) (No hemos de comentar las teoras del autor, que se explican por la poca en que escribi y las circunstancias que le rodearon; pero que demuestran la necesidad que su fino espritu senta de resolver arduos problemas zoolgicos que su claro talento plante desde luego y que pasaron inadvertidos para muchos naturalistas de gran fama. - F. B .-). Si esto fuera cierto, se podra presumir otro tanto de los dems cuadrpedos. Se puede dar ms extensin a esta idea meditando sobre el pesado. En efecto, si la creacin que concierne a la zoologa hubiera sido instantnea y de una sola pareja de cada especie, quin hubiera podido proveer y alimentar a las que no viven mas que a expensas de otras? Se hubiera muerto el hambre o hubieran exterminado a las que les sirven de alimento. La primera de estas proposiciones es falsa, pues que las especies destructoras existen; la segunda es bien difcil de creer, porque no es regular que las primeras especies que fueron victimas, y debieron continuar sindolo hasta que las especies dbiles que quedan fueron suficientes para servir de alimento a los carnvoros, hayan desaparecido del todo. No parecera sin fundamento, en la hiptesis de una creacin instantnea, imaginarse que cada especie zoolgica proviene de varias parejas primitivas que aunque perfectamente semejantes y reducidas a una unidad especfica hubieran sido creadas en diversos parajes, y de este modo todas las especies creadas podran haberse conservado a pesar de la destruccin necesariamente operada por las especies devoradas. Puede admitirse que al principio no hubo mas que una sola pareja de cada especie admitiendo que la creacin de los dbiles haya sido muy anterior a la de las otras, a fin de haber tenido tiempo de multiplicarse mucho. Entonces el hombre, el jaguarete, el len, el tigre, etc., habran sido creados posteriormente, despus de un lapso de aos y aun se siglos, indispensables para que las especies destinadas a ser sacrificadas hubieran podido multiplicarse en suficiente nmero para alimentar a las otras. Segn estas observaciones, la creacin instantnea resulta incompatible con la unidad de una sola pareja de cada especie; pero esta unidad de una sola pareja no se opondra a su creacin sucesiva, admitiendo siempre que las destructoras fueran las ltimas. No se debe tener ms repugnancia en combinar una creacin sucesiva con la multiplicidad de tipos o parejas en cada especie, y esto es lo que las reflexiones precedentes sobre la existencia local de los insectos, de las aves, y de los cuadrpedos parecen indicar.

En mi Historia Natural de los cuadrpedos del Paraguay he dado algunas indicaciones sobre aquellos que los conquistadores espaoles llevaron de Europa, y voy a dar un extracto. Desde el 30 de latitud hacia el Sur se encuentran muchos caballos que se han hecho salvajes y viven en su estado natural. Pero aunque descienden de la raza andaluza, me parece que no tienen ni la talla, ni la elegancia, ni la fuerza, ni la agilidad. Atribuyo esta diferencia a que en Amrica no se escogen los caballos padres. Estos caballos viven en estado de libertad en las llanuras, por tropas de varios millares de individuos, y tienen la mana de preferir los caminos y el borde de los senderos para depositar sus excrementos, de los que se encuentran montones en dichos parajes. Tienen tambin la de formar en columna no interrumpida, para embestir al galope a los caballos domsticos tan pronto como lo perciben, aun a dos leguas de distancia. Los rodean, o pasan a su lado, los acarician, relinchan dulcemente, y acaban por llevrselos con ellos para siempre, sin que los otros muestren ninguna repugnancia. Atacan tambin a los hombres a caballo, pero se limitan a pasar delante de ellos. Los habitantes del pas los persiguen vivamente para alejarlos de sus manadas, porque sin esto los caballos salvajes se llevaran a todos los otros. Corren con una increble ceguera, y si se los fuerza a separarse se rompen a veces la cabeza contra la primera carreta que encuentran.

Se ve un ejemplo tan admirable de esta fuga en los aos secos, en que el agua es sumamente rara al sur de Buenos Aires. En efecto, parten como locos todos cuantos hay, en busca de cualquier laguna o lago; se hunden en el barro, y los primeros llegados son aplastados y destrozados por los que siguen. Me ocurri ms de una vez encontrar ms de mil cadveres de caballos salvajes muertos de este modo. Todos tienen el pelo castao o bayo oscuro, mientras que los caballos domsticos lo tienen de toda especie de colores. Esto podra hacer pensar si el caballo original o primitivo sera bayo pardo, y que, si se juzga por el color, la raza de los bayo oscuros es la mejor de todas.

Los caballos domsticos tambin se han multiplicado mucho. El precio de un caballo comn, ya domado, no es ms que de dos pesos, y aun menos, en Buenos Aires. En el Paraguay una yegua con su cra no cuesta mas que dos reales fuertes (1), (Cinco reales). Se maltrata mucho a estos animales y se los hace a veces trabajar tres o cuarto das sin darles de comer ni beber, y jams se los pone a cubierto. Para empezar una yeguada se rene un gran nmero de yeguas y se pone un caballo entero por cada veinte o treinta yeguas. Estos caballos se la disputan y se las reparten en seguida, como los caballos salvajes. Cada macho conserva a las suyas reunidas y asiduamente vigila su piara y la defiende a mordiscos y coces.

Todos estos ganados recorren los campos en libertad, sin que nadie los guarde, los dome ni los domestique. Todo el cuidado se reduce a conducirlos y reunirlos de tiempo en tiempo en un gran parque y a no dejarlos salir de la extensin del dominio del amo; para esto no se los rene mas que una vez por semana.

Como no se montan los caballos enteros, se castra a los potros, cuando tienen uno o dos aos, y se los doma a la edad de tres. Esta operacin se reduce a montarlos y hacerles correr hasta que no pueden ms, lo que se repite durante varios das. Se pretende que los caballos pos o manchados son ms difciles de domesticar, y que, en general, los que tiene las orejas duras y rectas son los ms indomables de todos. En el verano es cuando se los acostumbra al freno, porque dicen que hacindolo en invierno se les pone la boca babosa y espumosa para toda la vida. Se ha observado tambin que los caballos blancos, y sobre todo aquellos que tienen un gran nmero de pequeas manchas de un rojo oscuro, son los que nadan mejor, lo cual indica que deben ser especficamente menos pesados y que puede ser que el peso vare segn el pelo y el color.

Yo he hecho en estas regiones algunas observaciones sobre los cambios de color que se ven algunas veces en los hombres, los cuadrpedos y las aves. Me parecen probar que la causa que las produce es accidental, pasajera, y que el principio reside en las madres; que no altera ni las formas ni las proporciones y que no disminuye la fecundidad; que sus efectos se perpetan y que no dependen de los climas. Otras observaciones que yo he hecho parecen probar que los negros de los cabellos largos y lacios son ms antiguos que los de cabellos cortos y crespos, y que la causa que ha producido algunos perros sin pelo es igualmente accidental e independiente de los climas. Se puede ver todo esto en mi Historia Natural, de que ya he hablado.

En el pas que describo no se hace ningn uso ni caso del asno, que alcanza como precio ms alto dos reales y medio. Nunca he visto ninguno blanco, po o de pelo crespo; de manera que su color y su especie son mucho ms inalterables que los del caballo. Difiere de l mucho por la forma y adems es ms lento, ms paciente, ms tranquilo, ms fcil de alimentar, porque sus alimentos son mas variados. Siempre sigue los senderos, y pasar sin tropezar aun por los sitios ms difciles. Su paso es ms seguro y marcha con mas precaucin y atencin que el caballo. Repugna mucho nadar, y en lo referente al amor no conoce ni fidelidad ni adhesin conyugal, como el caballo, y solo aspira a su satisfaccin.

Como la mula es el resultado de la unin de las especies del asno y del caballo, y como la primera es mucho ms constante y ms inalterable que la otra, se sigue que la mula se parece ms al asno, y el mulo, en calidad de mestizo, es ms fuerte.

Hay en estos pases un gran nmero de rebaos de vacas salvajes y domsticas, que no difieren de las de Andaluca y Salamanca ms que en que son menos feroces. Se exporta anualmente para Espaa cerca de un milln de pieles o cueros, y se puede decir que estos rebaos bastan a todas las necesidades de los habitantes del pas. Las piaras salvajes viven en libertad y a veces se renen a las domsticas, que se escapan todas con ellas; pero estas vacas salvajes no emplean para esto tanta destreza como los caballos (1), (Vase lo que hemos icho al hablar de estos.). El color de las domesticadas vara mucho; el de las salvajes es invariable y constante, es decir, pardo rojizo en la parte superior del cuerpo y negro en el resto; uno de estos dos colores domina ms o menos. Esto puede hacer sospechar que la pareja primitiva de la especie fuera de este color que se llama hosco. En 1770 naci un toro mocho o sin cuernos, cuya raza se ha multiplicado mucho. Debe observarse que los individuos procedentes de un toro sin cuernos carecen de ellos aunque la madre los tenga, y que si el padre tiene cuernos los descendientes los tendrn tambin aunque la madre no los tenga. Este hecho prueba no solo que el macho influye mas que la hembra en la generacin, sino adems que los cuernos no son un carcter mas esencial para las vacas que para las cabras y los carneros, y que se perpetuase a los individuos singulares que la Naturaleza produce a veces por una combinacin fortuita (1), (Lase DARWIN -C. R.- Diario del viaje de un naturalista alrededor del mundo). Se han visto tambin en el mismo pas caballos con cuernos, y si se hubiera tenido cuidado de hacerlos multiplicarse acaso se tendra hoy una raza de caballos carnudos. He hablado en mi obra de un toro hermafrodita, as como de un espaol y dos aves que lo eran igualmente y yo he visto.

Los carneros y cabras crecen tanto como en Espaa y dan al menos tres hijos por ao en dos partos. No tienen otros pastores que los perros llamados ovejeros. Estos perros hacen salir por la maana el rebao del corral, lo conducen al campo, lo acompaan todo el da, impidindole separarse, y lo defienden de toda especie de ataque. Al ponerse el sol lo conducen a la casa donde pasan la noche. No se exige que estos perros sean mastines; basta que sean de raza fuerte. Se separan de la madre antes de que abran los ojos, y se les da de mamar de diferentes ovejas que se sujetan y tienen a la fuerza; no se los deja salir del corral mientras son pequeos, y cuando estn en estado de seguir al rebao se los hace marchar con l. Por la maana el dueo del rebao tiene buen cuidado de dar bien de comer y beber al perro pastor, porque si sintiera hambre en el campo traera el rebao al medioda. Para evitar esto se pone con mucha frecuencia al cuello del perro un collar de carne, que come cuando tiene hambre; pero es necesario que no sea carne de carnero, porque ni el hambre mas violenta se la hara comer. Se comprende que estos perros sean siempre machos y castrados, porque si fueran enteros abandonaran el rebao para buscar a las perras, y si fueran hembras atraeran a los perros (1), (Para estudio complementario de estos perros lase tambin DARWIN -C. R.-, Diario del viaje de un naturalista alrededor del mundo.). Hay perros que aunque nacidos en el campo en una casa no se encarian con el lugar de su nacimiento ni con las personas que los han criado y siguen al que pasa o al primero que llega; pero lo dejan con la misma facilidad y van a veces a reunirse con los perros cimarrones o salvajes, de que hay una infinidad desde el 30 de latitud hacia el Sur. No puede haberlos mas al Norte, segn he dicho en el captulo VII. Ninguno padece rabia o hidrofobia, enfermedad desconocida en Amrica. Estos perros cimarrones provienen de animales domsticos de su especie trasportados de Espaa. No hay razas pequeas, y me parece pertenecer a la que Buffon llama gran dans. Ladran y allan como los perros domsticos, levantando la cola; las hembras dan a luz en agujeros que hacen en la tierra; huyen siempre del hombre viven en sociedad. Se renen varios para atacar a una burra o una vaca y espantarlos mientras que otros matan a borriquillo o al becerro; de modo que hacen mucho dao en los ganados.

En mi obra sobre los cuadrpedos he descrito trece especies de murcilagos que se encuentran en este pas, porque estos animales tienen ms relacin con los cuadrpedos que con las aves. En realidad, se asemejan a stas por la facultad de volar, por su pecho ancho y carnoso, y en particular a algunas aves acuticas, por la situacin de sus patas posteriores, colocadas en la extremidad del cuerpo; pero, no obstante, la cabeza y todas sus partes, los pies y la cola, el pelo, las mamas y las partes sexuales, la manera de dar a luz y amamantar a sus hijos, y su marcha a cuatro patas, son enteramente conforme con lo que se observa en los cuadrpedos. Yo no creo necesario detenerme a describir la originalidad de sus formas generales, la dificultad que causa a sus movimientos la membrana que une sus brazos con el cuerpo y la cola, as como la manera de alimentarse, y su adormecimiento en la estacin fra, por que son cosas conocidas de todo el mundo. Yo conozco cuatro especies desprovistas de cola, pero que tienen sobre el hocico una cresta, donde estn colocadas las narices; las otras nueve especies, por el contrario, tienen una cola y no tienen creta. Sorprender acaso de esta relacin extraa entre la cola y la cresta. En efecto, todo murcilago que tiene cresta carece siempre de cola, y a la inversa: como si la cola hubiera estado formada a expensas de la cresta y, recprocamente, la cresta a expensas de la cola.

Buffon describe varios murcilagos, y entre otros dos de los mos, que son el vampiro y el hierro de lanza. En cuanto a la primera especie, ha copiado las noticias de muchos autores. Segn creo, son exageradas y aun falsas, como puede verse en mi obra, de que ya he hablado, y a la que me remito para detalles. Monsieur Cuvier me ha mostrado diferentes murcilagos recin llagados de Cayena y que estn destinados para el Gabinete Nacional. Si hubiera tenido tiempo acaso habra reconocido algunos, como me ocurri con respecto a mi primera especie.

Como no tengo a mano mis Noticias para servir a la Historia Natural de las aves del Paraguay y del rio de la Plata, obra manuscrita, me es imposible dar un extracto, y no lo hara aunque la tuviera porque la obra es dos veces mayor que mi Historia de los cuadrpedos. As es que me limitar a decir muy poca cosa, en tanto en cuanto mi memoria me la recuerde. Esta obra contiene cuatrocientas cuarenta y ocho especies de aves, divididas en clases o familias, segn los caracteres que me han parecido deber diferenciarlas. No me he comentado con indicar las especies que haban ya sido descritas, sino que adems he corregido los errores de los autores que me han parecido (1), (Esta obra ha sido luego impresa en espaol, y hemos hecho sacar de ella un extracto, que aadimos a los viajes de Azara, a fin de ofrecer reunidos el conjunto de sus trabajos sobre el Paraguay y la Plata. -C.A.W.- ) La obra sobre las aves que se refiere la nota anterior, y que forma el tercer tomo de estos VIAJES, fue extractada y traducida al francs por M. Sonnini, sabio ornitlogo, el cual dice, en una nota preliminar, que la confusin que reina frecuentemente en el original de Azara le ha obligado a establecer << la divisin, un poco montona, pero necesaria, de las descripciones de aves en formas, dimensiones y colores. >>. Aade que las citas de la Historia Natural de Buffon se refiere a la edicin en 12 de la Imprenta Real de Francia, y para las que Buffon no cita se refiere a la edicin en 8, que el mismo Sonnini public -Pars, Dufat-. Aunque figura como el tomo III de los VIAJES, el tratarse de una obra completamente distinta y su naturaleza descriptiva histriconatural la excluye de los fines de nuestra traduccin. No resistimos, si embargo, a la tentacin de agregar a este captulo las Notas preliminares que Azara le puso de prlogo. -F. de las Barras.-)

Las especies de aves de rapia son mucho ms numerosas en el pas que describo que en el resto del mundo, porque aqu hay una por cada nueve especies de otras aves y en el antiguo continente no hay mas que una por quince. Adems, las aves de rapia que yo he descrito no son ni tan feroces ni tan carniceras como las otras, pues la mayor parte viven de insectos, ranas, sapos, vboras, etc., ms que de cuadrpedos y de otras aves. No es mas fcil saber si obran as por consecuencia de la flojedad natural que puede producir el clima de Amrica o porque les sea demasiado trabajoso cazar en pas tan cubierta de vegetacin. En general se puede decir que casi todas las aves son insectvoras, pues aquellas mismas cuyas formas anuncian que son granvoras, comen mas insectos que ninguna otra cosa, porque los granos de que podran alimentarse son muy caros en aquellas regiones incultas.

Como las aves de paso no viajan mas que para buscar alimentos, que dependen siempre de la influencia del Sol, siguen constantemente a este astro, o sea sobre el mismo meridiano, con corta diferencia. No deben encontrarse, pues, en Amrica, que se extiende de un polo a otro, las aves de paso del antiguo mundo, y, recprocamente, tampoco las del nuevo en el antiguo; esto es lo que he observado. Parece, por tanto, que este mismo principio nos indica que las aves de paso de Amrica son originarias de esta parte del mundo y nunca habitaron el antiguo continente; y se podr, si se quiere, extender esta observacin a todas las otras especies.

He visto en este pas un gran nmero de aves que no son de paso y que existen tambin en otras partes del mundo. Como sus proporciones, sus formas y sus colores son los mismos en todas partes, parece que puede concluirse que el clima no tiene influencia comprobada. Entre estas mismas aves, que habitan regiones muy diferentes, hay un gran nmero cuyo vuelo es dbil y no parece poder extenderse a grandes distancias; que, por otra parte, no pueden soportar grandes fros; parece, pues, imposible que hayan podido franquear distancias tan considerables.

Debe causar admiracin ver algunas especies muy multiplicadas, mientras que otras lo estn tan poco que yo no he encontrado mas que uno o dos individuos de algunas de ellas. La admiracin aumentar si se considera que otras especies que tienen mucha relacin con ellas y que son de la misma familia estn muy multiplicadas; que las unas y las otras gozan de la misma libertad, del mismo clima y los mismos alimentos; que tienen las mismas proporciones, y que no se ha observado ninguna diferencia en su fecundidad ni en la duracin de su vida. Hay tambin especies que se encuentran al Sur y no al Norte, y otras que estn como aisladas, como he dicho hablando de los cuadrpedos.

Las especies que habitan los bosques ms espesos no vuelan mas que a una pequea distancia; sus alas son cncavas y dbiles; las plumas del cuerpo, largas; las barbas, separadas y desordenadas; no pueden andar mas que saltando. Al contrario, las aves que habitan los campos andan ligeramente; sus alas son rgidas y firmes, el resto del plumaje es ms corto, las plumas son ms redondas, las barbas ms unidas, y vuelan a mayores distancias. Las que se elevan hasta la cima de los rboles ms altos, sin ocultarse entre las ramas bajas, participan de las unas y de las otras; stas son las que tienen el vuelo ms rpido y los colores ms hermosos.

Hay algunas aves singulares que parecen no conocer los celos, porque se renen en bandadas para hacer un nido, en que todas las hembras sacan al mismo tiempo su pollada. De este nmero es el nand o avestruz; pero ste tiene algo singular, y es que un solo macho se encarga de incubar los huevos y conducir los pollos. Otra especie de ave se pone sus pequeuelos bajo las plumas escapulares y los lleva siempre as.

 

Agua por San Juan, quita vino y no da pan.
Nadie suspira de alegría, sino de pesar y melancolía.
Agua de san Juan, quita vino y no da pan..
Estando entre lobos tienes que aullar como ellos. Gurdjieff



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