Pasapues > Felix de Azara. > Viajes por la America Meridional.

Capitulo Segundo: Disposicin y calidad del terreno. Viajes por la America Meridional de Don Flix de Azara.

Felix de Azara. Viajes por la America Meridional.





CAPTULO II. DISPOSICIN Y CALIDAD DEL TERRENO.

Hemos visto, al comienzo del captulo precedente, cul era la extensin del pas de que me ocupo. Ahora aadir que su vasta superficie no forma mas que una llanura unida y cuya mayor parte es sensiblemente horizontal, porque todas las excepciones se reducen a algunas alturas o pequeas montaas de poca extensin, que no tienen ms de 90 toesas de elevacin sobre sus bases y a las que no se dara el nombre de montaas si no estuvieran en una llanura. Las cartas las muestran de una manera bien clara, y yo no creo deber detenerme a hablar de cosas tan poco importantes en una descripcin general. Es necesario observar, no obstante, que los alrededores de la parte oriental, desde el Ro de la Plata hasta el paralelo de 16, estn formados de lomas muy extendidas y suavemente redondeadas, que disminuyen por este lado el horizonte del pas y modifican al mismo tiempo los fenmenos que resultan, y que dar a conocer.

Aunque la simple vista sea suficiente para apreciar el paralelismo (1). (Yo aventuro esta palabra -horizontalidad-, que me parece necesaria; el autor haba escrito paralelismo.-C.A.W.- Vista la nota de Wackenaer restablecemos la palabra paralelismo, pues as tenemos la seguridad de ser la que Azara emple en el primitivo original -F.B.) de esta regin, hay tambin algunas experiencias que la comprueban en gran parte. Desde luego, las personas que conocen bien el pas aseguran que cuando los vientos del Este y Sudeste hacen subir en Buenos Aires las aguas del ro a siete pies por encima de su nivel ordinario se introducen en el ri de Paran y se las reconoce a 60 leguas. Tambin el examen que yo he hecho de las alturas de barmetro observadas por los comisarios de lmites en virtud del Tratado 1750 me ha hecho concluir que el ro Paraguay, su curso de Norte a Sur, no tiene un pie de pendiente por milla marina de latitud entre los paralelos 1624 y 2257.

Las consecuencias de esta forma de llanura que constituye un territorio tan vasto merecen alguna atencin.

La famosa cordillera de los Andes y sus laderas orientales, que son el lmite occidental del pas que describo, en una longitud de 720 leguas, deben necesariamente verter todas sus aguas de manantiales y de lluvias al lado del Este, en una multitud de arroyos y ros. No obstante, apenas llegan al mar cinco o seis estos arroyos o pequeos ros, ya directamente, ya por intermedio del ro Paraguay o del Paran, porque el terreno que toca inmediatamente a las estribaciones de la Cordillera es de tal modo horizontal que las aguas que descienden se detienen en la llanura sin tomar un curso decidido y se evaporan insensiblemente, como las lluvias que caen en esta misma llanura.

Otra consecuencia es que el pas no podr nunca ser regado por canales artificiales y que no se conocern nunca ni los molinos de agua ni las otras mquinas hidrulicas. No se podr tampoco ejecutar conduccin de aguas para una fuente, porque el agua de los ros y de los arroyos no tiene mas que la pendiente justa que sera necesaria para un canal de conduccin; ningn paraje es sensiblemente ms bajo que otro y todo es casi horizontal. Buenos Aires y las ciudades del pas, as como mucos pueblos y parroquias, estn situados en orillas de ros, y sin embargo sus habitantes no podrn nunca conducir el agua a sus plazas para formar fuentes, a menos que empleen bombas de vapor.

Las fuentes naturales proceden de la reunin de las aguas, y esta reunin es producto de la desigualdad del terreno. Por consecuencia, cuando es casi horizontal, como ste, no puede haber, ni hay en efecto, mas que un reducido nmero de fuentes pequeas y slo en los parajes en que he advertido que es menos horizontal.

Un pas muy llano debe tambin necesariamente poseer muchos lagos; stos deben tener una superficie muy extensa, poca profundidad y, por consecuencia, secarse en verano; porque no ofreciendo el suelo una salida suficiente a las aguas de lluvia, que no puede absorber, se renen forzosamente en los parajes que son un poco ms profundos, pero que no pueden serlo mucho en un pas semejante, y por tanto se extienden en superficie.

Mi descripcin ofrece un ejemplo patente de todos estos efectos. El famoso lago de los Xarayes (1) (Lase BOUGAINVILLE, Viaje alrededor del mundo, tomo I, volumen 3 de la coleccin de Viajes clsicos, editada por CALPE) est formado por el concurso de todas las aguas producidas por las lluvias abundantes que caen durante los meses de noviembre, diciembre, enero y febrero de las provincias de Chiquitos y en todas las montaas cuyas aguas contribuyen a formar el gran ro del Paraguay por el lado de su nacimiento. En efecto, este ro, no pudiendo contener todas estas aguas en su lecho, las extiende a un lado y a otro, porque el pas es horizontal. Como estas lluvias son mucho ms considerables en unos aos que en otros, el lago sigue la misma regla en su extensin, y como su figura o su contorno depende de la horizontalidad del terreno, este lago tambin es extremadamente irregular y es imposible descubrirlo con exactitud. Para dar una idea aproximada hablar desde luego de su extensin al este del ro Paraguay, y pasar en seguida al otro lado.

Comienza antes del 17 de latitud y puede tener en este paraje veinte leguas de ancho al este del ro Paraguay; conserva prximamente el mismo tamao hasta el 22, es decir, durante ms de cien leguas, sin hablar del Pan de Azcar y otras pequeas montaas que rodea con sus aguas. Al oeste del mismo ro el lago comienza al 16 30 y contina hasta los 17 30, penetrando en la provincia de los Chiquitos por espacio de varias leguas. Desde los 17 30 hasta los 19 30 su extensin es poco considerable; pero luego, hasta el 22, contina extendindose mucho en el Chaco, y aun ms en el pas de los Chiquitos, segn marca mi carta. Se puede, por aproximacin, estimar su longitud en 110 leguas y su anchura es 40; no obstante, en ninguna parte es navegable, a causa de su poco fondo. Lo que hay de ms singular es que durante la mayor parte del ao est seco, sin que se encuentre una gota de agua potable, y lleno de gladiolos y otras plantas acuticas. Algunos antiguos creyeron que el lago era la fuente del ro del Paraguay, y es precisamente lo contrario. Otros, aficionados a forjar cuentos, dijeron que en el centro del lago est el imperio Xarayes, o del Dorado, o del Paytiti, y han embellecido esta mentira con otras fbulas todava ms extraas.

Otros lagos del Paraguay son de la misma naturaleza que el Xarayes, tales como el Aguaracaty, hacia los 25; los que se encuentran al norte y al sur de la laguna de Ipoa, situada a 26; el de Neembuc, a 27, todos al este del ro Paraguay, y una multitud innumerable de terrenos, ms o menos extendidos, a orillas de casi todos los ros y casi todos los riachuelos.

Todos los depsitos permanentes de agua son tambin poco profundos, tales como el de Mandih, a los 25 20 de latitud; el de Ipacarary, hacia los 2523; el de Iber, al sur del Paran; el de Miri y el de la Manguera, hacia los 33, y una innumerable multitud de otro lagos, grandes y pequeos, que se encuentran por todas partes y que disminuyen la cantidad de terreno cultivable. Resulta que estas regiones no podrn nunca admitir un cultivo igual al de Europa, proporcionalmente a sus superficies, y sobre todo aquellas que carecen de fuentes y estn casi enteramente privada de ros y arroyos, cual el pas que se extiende desde el Ro de la Plata hasta el estrecho de Magallanes, y todo el Chaco o la mayor parte de su territorio.

Las rocas que componen las alturas y pequeas montaas son arenosas y no calizas, y varan en dureza y grano. Se ve algunas veces perforada la superficie de las colinas por rocas de esta naturaleza, y en algunos parajes se ven salir de la tierra bloques que tienen a lo ms seis toesas de altura. Se dira que el pas situado al oriente de los ros Paraguay y Paran no est formado mas que de una costra que recubre la roca en masa, de una sola pieza, que se encuentra por debajo, en toda la extensin de esta regin. Esta roca se halla a tan poca profundidad sobre las alturas de Montevideo y de Maldonado y en la frontera del Brasil, que en el espacio acaso de mil leguas cuadradas no hay la cantidad suficiente de tierra propia para el cultivo. As es imposible a los rboles arraigar y a las aguas penetrar, porque la roca es roda de una pieza. En el Chaco no existe este inconveniente, ni en los pases que estn al oeste de estos mismos ros, porque el terreno es mucho ms horizontal y la roca parece estar a siete toesas de profundidad. Otro tanto digo del ro de la Plata por la banda del sur. Como esta roca interior no deja penetrar bien adentro las aguas de lluvia, resulta que ningn pozo es profundo y que para encontrar agua, si la hay, basta ahondar un poco en la primera depresin que se presente.

He visto sobre algunas elevaciones de la frontera del Brasil aflorar algunas crestas de una piedra muy blanca, vtrea y muy dura, nada arenosa y muy diferente de todas las dems; me parece imposible trabajarla. Sobre algunos montculos he visto tambin pizarras amarillentas y azuladas, en grandes lajas. Tambin he encontrado algunos guijarros o piedras de fusil, pero en escasa cantidad, sobre todo en el lecho de un pequeo arroyo cerca de Pando, a siete leguas de Montevideo. Algo ms lejos, y en diferentes parajes del Paraguay, hay piedras de afilar. En la isla del ro Paraguay, hacia los 2210, hay piedras propias para afilar navajas de afeitar, as como en el paraje que se llama Alfonso; pero parece que rechazan el aceite y que no se embeben bien. En el pueblo de Yati, hacia los 2636, hay una cantera de imn que parece ser de muy mala calidad. Est pavimentado con l el patio de la casa del cura del pueblo. Yendo de Yapey al Salto del Uruguay encontr en el lecho de un arroyo pequeas piedras rojizas un poco cristalinas, muy duras y que son cornalinas. Las he encontrado tambin en el valle de Piray, en el Paraguay, y s que son muy comunes en los alrededores del Uruguay, al Oeste, hacia los 31 50. Hay en algunos parajes piedras que se llaman cocos, y que contienen cristales con facetas, agrupados como los granos de granada. Sus colores varan, pero los ms grandes y los ms bellos se encuentran en los montculos de Maldonado. Las gentes del pas suponen que el jugo que forma estos cristales penetra en el interior de la piedra y, llenndola, hacen reventar la corteza ptrea con un ruido ms fuerte que el de una bomba. En cuanto a las gravas y a los guijarros, son raros, y se los descubre ordinariamente en los lechos de la parte superior de los ros y arroyos; pero nunca he visto brecha o piedra formada por la reunin de estos guijarros. Creo que ninguna de las piedras que he nombrado en este artculo debe encontrarse en el Chaco ni al sur del Ro de la Plata, y en general es muy raro encontrar en este pas piedras o cantos rodados.

Yo no s que se conozca piedra caliza, como no sea a orillas de los ros Paran y Uruguay, hacia el 32 de latitud, y en algunos montculos de Maldonado; ambas no son ms que de mediana calidad. La ltima es la mejor. Segn lo que he visto, la primera parece estar formada de conchas de mar que no estn an bien petrificadas, y tiene esta roca intersticios llenos de arcilla. La segunda es una especie de roca muy diferente del mrmol y que al primer aspecto no parece piedra caliza. La tercera especie est formada de bloques redondeados, separados los unos de los otros, y que se tomaran por urnas o nforas de mrmol blanquecino. Estos bloques estn contenidos entre dos paredes de pizarra. En Buenos Aires se hace una escasa cantidad de cal, de muy mala calidad, con pequeas conchas que se encuentran formando bancos. Yo no conozco ninguna otra cantera de piedra de cal, y no existe en Paraguay ni en las Misiones. Acaso con el tiempo se descubran otras. Se asegura tambin que hay mucha en Crdoba de Tucumn. En cuanto al yeso, yo no creo que se encuentre mina propiamente dicha. Se encuentran solamente algunos bloques blancos y aislados en el lecho del ro Paraguay, hacia los 26 17, y en el Paran, hacia el 32.

He dicho en la pgina 89 que la roca en masa que forma el subsuelo de estas comarcas est recubierta de una capa o costra de tierra. Esta en general arcilla, un poco negruzca en la superficie, a causa de los restos de vegetales podridos; la que est por debajo es ms dura y variada en sus colores. La hay muy blanca, muy roja, muy amarilla y de color mezclado, pero no me acuerdo de haberla visto ni azul ni negra. Se desle en agua la arcilla blanca y se usa, en vez de cal, para blanquear las casas de campo. En cuanto a la roja y a la amarilla, se las emplea para pintar las rejas. Basta depurar un poco la amarilla para obtener un bello ocre. Los orfebres del Paraguay se sirven de la arcilla amarillopardusca para hacer sus crisoles; se emplea la negruzca, que se extrae de las caadas, para fabricar lebrillos y vajilla de bastante buena calidad, aunque la cochura se reduce a llenar las vasijas de lea a la que se pone fuego. Se encuentran en general arcillas de color vivo en muchas partes, pero parecen ser ms abundantes hacia la frontera del Brasil y dudo que la haya en el Chaco.

En los terrenos donde hay alturas, como los de esta frontera y una parte de los de Misiones y del Paraguay, esta capa o corteza que recubre la roca es rojiza; yo la creo compuesta de limo y arena amalgamados y endurecidos. En algunos parajes las aguas han arrastrado el limo y dejado la arena sola; en otros, la arena procede de la descomposicin de las piedras. En los surcos o barrancas formados por las lluvias se encuentra a veces una arena fina, negra y excelente para servir de arenilla para la escritura. Est mezclada de arena blanca de igual finura; pero basta soplar por encima para disipar sta y separarla de la negra, que es ms pesada y cargada de hierro atrable por el imn. La colina llamada Cerrito Colorado, al sur del Ro de la Plata, est formada de esta arena fina, que es a propsito para hacer relojes para la marina.

 

Agua por San Juan, quita vino y no da pan.
Nadie suspira de alegría, sino de pesar y melancolía.
Agua de san Juan, quita vino y no da pan..
Estando entre lobos tienes que aullar como ellos. Gurdjieff



Conceptos en orden alfabético sobre Aragón

Una recopilación reproducciones artísticas antiguas con muestras de fotografías antiguas de pueblos de la provincia de Zaragoza.
También puedes conocer las nuevas imágenes de pueblos y lugares.
y añadir a tu visualización unas imágenes de San Jorge Patrón de Aragón.

Digno de ver es el Parque Natural del Moncayo.

Hay Otras páginas sobre Aragón en Internet para completar tu información.

Todo el mundo está en las fotografías de Jesús Antoñanza.



Aragón en datos | Mapas | Documentos



El proyecto pasapues es una ampliacion del proyecto Aragón es así, y trata de recopilar y relacionar todo tipo posible de información documental sobre Aragón: textos, libros, artículos, mapas, ilustraciones, fotografías, narraciones, etc., y proceder a su publicación y difusión.

Copyright 1996-2019 © All Rights Reserved Javier Mendívil Navarro, Aragón (España)

Para consultar, aclaraciones o corregir errores por favor comunicasnoslo

Aviso Legal. Esta actividad de la Asociación Cultural Aragón Interactivo y Multimedia

Esta web no usa directamente cookies para seguimiento de usuarios,
pero productos de terceros como publicidad, mapas o blog si pueden hacerlo.
Si continuas aceptas el uso de cookies en esta web.